MEDITAR Y LAS SIETE POSTURAS DE VAIROCHANA 1
Es muy útil adoptar una postura correcta sobre un asiento cómodo. También puede utilizarse una silla, manteniendo ambos pies apoyados en el suelo y paralelos entre sí.
Lo más importante es conservar la espalda recta de forma natural, permitiendo que el cuerpo permanezca relajado sin perder atención ni claridad. Tanto si se utiliza un cojín como una silla, conviene sentarse con la pelvis ligeramente inclinada hacia adelante. Si se usa una silla, es preferible no apoyar la espalda en el respaldo.
La respiración debe ser suave, tranquila y silenciosa. Sin esfuerzo ni tensión, la inhalación y la exhalación deben producirse de manera natural, lenta y estable.
LAS SIETE CARACTERÍSTICAS DE LA POSTURA DE VAIROCHANA
1. LAS PIERNAS
Las piernas se colocan idealmente en postura vajra o loto completo. Esta posición favorece la estabilidad física y ayuda a reducir la dispersión mental.
En la postura de loto completo, cada pie descansa sobre el muslo opuesto, con las plantas orientadas hacia arriba. En el medio loto, uno de los pies permanece debajo de la pierna contraria y el otro descansa sobre el muslo opuesto.
Si estas posiciones resultan difíciles, puede utilizarse una silla, manteniendo ambos pies apoyados en el suelo de forma paralela.
2. LAS MANOS
La mano derecha se coloca sobre la izquierda, con ambas palmas hacia arriba. Los pulgares se tocan suavemente formando una línea horizontal.
Las manos descansan unos centímetros por debajo del ombligo. Esta posición favorece la concentración y la estabilidad interior.
Tradicionalmente, la mano derecha representa el método y la izquierda la sabiduría. Unidas simbolizan la integración de ambos aspectos en el camino espiritual.
3. LA ESPALDA
La columna vertebral debe mantenerse recta pero relajada.
Esta posición favorece una mente más clara y permite que la energía corporal circule sin obstáculos. También ayuda a mantener el estado de alerta y evita la somnolencia durante la práctica.
Con una postura adecuada resulta más fácil permanecer sentado durante períodos prolongados sin generar tensión innecesaria.
4. LA LENGUA
La punta de la lengua debe descansar suavemente contra el paladar, detrás de los dientes superiores.
Esta posición ayuda a evitar tanto la acumulación excesiva de saliva como la sequedad de la boca.
Los dientes permanecen relajados y ligeramente separados, sin apretarlos.
5. LA CABEZA
La cabeza debe inclinarse apenas hacia adelante, con la barbilla ligeramente recogida.
Esta postura ayuda a reducir la agitación mental y favorece la concentración. Además, contribuye a alinear el cuello y la columna vertebral, facilitando una posición cómoda y estable.
La mandíbula permanece relajada, los dientes ligeramente separados y la boca sin tensión.
6. LOS OJOS
Los ojos se mantienen entreabiertos, sin abrirse demasiado ni cerrarse por completo. La mirada descansa suavemente hacia abajo, siguiendo la línea de la nariz.
Abrir demasiado los ojos puede favorecer la distracción. Cerrarlos completamente puede inducir somnolencia.
Sin embargo, para muchas personas resulta más fácil comenzar con los ojos cerrados. Si aparece sueño o adormecimiento, basta con abrirlos nuevamente y continuar la práctica.
7. LOS HOMBROS
Los hombros deben permanecer nivelados y relajados, sin tensión.
Los brazos caen naturalmente a ambos lados del cuerpo y los codos permanecen ligeramente separados del torso. Esta posición facilita la comodidad física y evita rigidez innecesaria.
No es conveniente presionar los brazos contra las costillas.
CONSIDERACIONES FINALES
Con la práctica, esta postura se vuelve cada vez más natural y cómoda. No es necesario forzar el cuerpo para alcanzar una posición perfecta desde el principio.
Si no resulta posible sentarse con las piernas cruzadas, puede encontrarse un punto intermedio entre una postura correcta y una posición cómoda. Lo importante es mantener el cuerpo estable, relajado y la mente despierta.
Una postura adecuada favorece la concentración, facilita la meditación y contribuye a desarrollar una experiencia más profunda y equilibrada.
Nota: En la tradición budista, el meditador formal suele complementar la práctica con las denominadas prácticas en siete ramas.
Base: Lam Rim, Gueshe Kelsang Gyatso, Kathleen McDonald y cursos tradicionales de meditación budista.
K D T. 1
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