LAS POSTRACIONES BUDISTAS
Las postraciones constituyen una práctica importante de respeto y devoción a las Tres Joyas. En la tradición budista, se consideran un antídoto contra el karma negativo y aflicciones como el orgullo, así como una forma de acumular méritos y cultivar la humildad. Al realizarlas, participan el cuerpo, la palabra y la mente, por lo que la práctica involucra a la persona de manera integral.
Tradicionalmente, se entiende que las postraciones se realizan ante todos los Budas y Bodhisattvas. Por ello, se llevan a cabo con respeto, confianza y gratitud. Asimismo, se considera que favorecen una profunda purificación de las acciones negativas acumuladas a través del cuerpo, la palabra y la mente.
Tipos de postraciones
Existen tres tipos principales de postraciones:
Gyangchag
es una postración completa o prolongada. En tibetano, gyang significa "extender" y chag significa "postración". En el Tíbet, algunas personas han practicado este tipo de postración a lo largo de grandes distancias, avanzando mediante postraciones sucesivas.
Kumchag
corresponde a una postración parcial o breve. Se realiza arrodillándose y tocando el suelo con la frente. La palabra kum se refiere a la contracción del cuerpo, en contraste con la extensión propia de la postración completa.
La postración simbólica
puede realizarse de pie o sentado mediante movimientos rituales de las manos. Se utiliza cuando no hay suficiente espacio para realizar una postración física completa o cuando las circunstancias personales lo requieren.
Cuándo postrarse
Es costumbre realizar postraciones al entrar en un templo, monasterio o centro de Dharma, idealmente frente al altar. También se suelen hacer al principio y al final de una lección, cuando el lama o el maestro entra o sale de la sala.
Al llegar ante un altar, es costumbre postrarse tres veces.
POSTRACIÓN CORTA (consta de tres pasos)
Paso A. De pie, mirando hacia el barro y/o el altar.
Primera posición:
Las manos están unidas y colocadas sobre la coronilla.
La tradición enseña que este gesto representa una postración ante el cuerpo de todos los Budas y Bodhisattvas. Está relacionado con la purificación de las acciones negativas realizadas a través del cuerpo y con la aspiración a desarrollar las cualidades físicas perfectas de un Buda.
Segunda posición:
Las manos juntas se colocan a la altura de la garganta.
Esta postura simboliza el respeto por las cualidades de la palabra iluminada de todos los budas y bodhisattvas. Se asocia con la purificación de acciones negativas como mentir, insultar o usar palabras dañinas, junto con la aspiración a desarrollar una palabra sabia y beneficiosa.
Tercera posición:
Las manos juntas se colocan a la altura del corazón.
Esta etapa representa una postración ante la mente omnisciente de los Budas y Bodhisattvas. La práctica está relacionada con la purificación de estados mentales dañinos como la codicia, la malicia o las visiones erróneas, así como con la aspiración a desarrollar la sabiduría.
Resumen de las tres purificaciones
Purifica el karma negativo asociado al cuerpo y aspira a las cualidades del cuerpo de Buda.
Purifica el karma negativo asociado con el habla y aspira a las cualidades del habla de Buda.
Purifica el karma negativo asociado a la mente y aspira a las cualidades de la mente de Buda.
Paso B. En el mismo lugar, nos ponemos en cuclillas gradualmente.
Cuarta posición.
Manos abiertas apoyadas en el suelo.
La mano derecha se apoya primero. Según la tradición, este gesto expresa respeto por las cualidades sublimes de los Budas y Bodhisattvas, así como la aspiración a superar los obstáculos que dificultan el camino espiritual.
Luego se apoya la mano izquierda. Esta acción se relaciona con los llamados cuatro factores de atracción presentes en los seres iluminados. Entre ellos se mencionan la generosidad, la amabilidad al hablar, la enseñanza adecuada para cada persona y la coherencia entre palabras y acciones.
Quinta posición.
Ambas rodillas descansan en el suelo.
Al apoyarse en la rodilla derecha, se recuerda la capacidad de los Budas para ayudar a liberar a los seres del samsara. Al apoyarse en la izquierda, se contempla la aspiración de guiar a los seres por el camino de la iluminación, representado por los treinta y siete factores del despertar.
Sexta posición.
Ya de rodillas, toque el suelo con la frente.
Tradicionalmente, este gesto se asocia con la aspiración a desarrollar la sabiduría simbolizada por ciertas cualidades de un Buda plenamente realizado.
Paso C. Ponte de pie de nuevo
Séptima posición
Regresa a la posición inicial.
En este momento, se cultiva la aspiración de beneficiar y liberar a todos los seres, sin excepción. Algunos comentarios tradicionales señalan que cuanto mayor sea la amplitud y la expresión del gesto, mayor será el mérito acumulado mediante la práctica.
POSTRACIÓN COMPLETA O PROLONGADA
La postración completa sigue las mismas etapas descritas anteriormente hasta la quinta posición.
A continuación, el practicante se estira completamente en el suelo y extiende los brazos hacia adelante, juntando las manos delante de la cabeza.
Según la tradición, este gesto simboliza la aspiración a alcanzar las cualidades perfectas de un ser iluminado. Entre ellas se menciona la ushnisha o protrusión craneal, uno de los principales signos atribuidos a los Budas y considerado una manifestación del mérito acumulado a través de innumerables acciones virtuosas.
Luego, continúe con la sexta y séptima posición descritas anteriormente.
Muchas tradiciones budistas recomiendan realizar postraciones con regularidad a lo largo de la vida, considerándolas una práctica valiosa para cultivar la humildad, el mérito, la devoción y la purificación.
Fuente: enseñanzas de Khenpo Puntzok Rinpoché y cursos budistas.
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