¿CÓMO ACUMULAR MÉRITOS?
Cuando una persona ha elegido el camino budista es porque ha comprendido que se trata de un camino virtuoso que conduce al despertar. Para avanzar por él se requieren ciertos esfuerzos, como acumular méritos o virtudes a través de acciones meritorias.
Estas cualidades no nacen solo con desearlas o estudiarlas. Se van incorporando a la persona a medida que recorre el camino budista. Tampoco aparecen de un día para otro, por lo que se requiere paciencia y disposición para despejar las nubes que oscurecen la mente.
Siempre es posible acumular méritos, pues este camino espiritual se apoya en una sólida disciplina moral, en el entrenamiento de la mente y en el desarrollo de una sabiduría profunda. Esta sabiduría permite encontrar respuestas a las interrogantes que surgen sobre uno mismo y sobre el universo.
El mérito es el resultado de una fuerza espiritual originada por las acciones bondadosas y positivas que generamos. Por ello, una persona virtuosa, con méritos acumulados, suele estar contenta y dispuesta a ayudar al prójimo. Lo más importante es que las demás personas confiarán en ella.
Las acciones meritorias y bien intencionadas no solo benefician a los demás. También contribuyen a nuestra felicidad, favorecen el crecimiento personal, generan karma positivo y colaboran con un renacimiento favorable.
Existen muchas formas y ocasiones para generar méritos. Durante el día, desde la mañana hasta la noche, podemos observar y controlar las acciones relacionadas con el cuerpo, la palabra y la mente. Estas acciones deben estar guiadas por una buena intención y por una conducta virtuosa.
Durante la noche, antes de acostarnos, podemos repasar las acciones realizadas a lo largo del día, tanto las positivas como las negativas. Si reconocemos una acción negativa, podemos arrepentirnos y proponernos no repetirla. De este modo, podremos dormir con una mente más tranquila.
Al despertar, los budistas toman refugio en las Tres Joyas, con lo que acumulan una gran cantidad de méritos.
Nuestro comportamiento con los demás debe ser cálido. También debemos recordar la importancia de ponerse en el lugar del otro. Siempre hemos de actuar con honestidad y entregar nuestro mejor esfuerzo al trabajar o ayudar a los demás.
Las personas, los animales y el entorno nos ofrecen la posibilidad de actuar con bondad y acumular méritos mediante nuestras acciones. Lograr un renacimiento humano no es fácil y solo en este reino existe la posibilidad de alcanzar la iluminación. Por ello, debemos generar karma positivo a través de acciones virtuosas que nos conduzcan a un buen renacer.
Cuando enfrentamos un problema, debemos recordar las enseñanzas de Buda. Es necesario reflexionar si ese problema tiene solución o no. Si tiene solución, debemos aplicarla. Si no la tiene, no podemos hacer nada, por lo que preocuparnos no nos ayuda y solo puede perjudicarnos.
Aunque estemos enfermos, debemos procurar mantener la mente libre de preocupaciones. De lo contrario, podemos exponernos a agravar nuestro malestar.
Siempre existirán personas que se encuentren en situaciones más difíciles que las nuestras. Esto nos permite comprender la realidad propia y la de los demás, aceptándola con sinceridad y honestidad. Sin embargo, no debemos olvidar ayudar a los seres más desvalidos.
No debemos desanimarnos frente a nuestros problemas. Hemos de mantener una actitud positiva y esforzarnos sin perjudicar nuestra salud física ni mental. Siempre existen caminos para superar las dificultades. De esta forma podremos observar nuestros problemas desde otra perspectiva. Si esto resulta difícil, recordemos nuevamente las enseñanzas de Buda sobre las preocupaciones.
Mantenerse en el camino espiritual elegido permite enfrentar la vida y sus dificultades con el apoyo de la filosofía budista. El budismo tiene sus raíces en la ética, la meditación y la sabiduría. La práctica de estas tres dimensiones permite acumular numerosos méritos.
Cuando una persona me pregunta cómo es posible llevar una vida mejor o cómo alcanzar una mayor felicidad, respondo que practique las diez acciones positivas y reconozca las diez acciones negativas. Es importante estudiarlas y aplicar estas enseñanzas.
Si una persona ha hecho causa común con la renuncia budista a la existencia cíclica y a sus sufrimientos, debe continuar con esa práctica. Puede renovar esa renuncia cada día para mantenerla viva en su mente.
Acciones para generar méritos.
Reactivar los votos debilitados o quebrantados.
Tomar votos.
Recibir iniciaciones.
Realizar retiros en casa o participar en retiros organizados.
Realizar ofrendas a Budas y Bodhisattvas.
Instalar un altar básico en casa o, al menos, mantener una imagen de Buda.
Recitar oraciones.
Recitar sutras.
Realizar donaciones.
No alejarse del camino medio.
Mantener la paciencia, la tolerancia y la perseverancia.
Actuar, hablar y pensar de forma constructiva.
Desarrollar la mente mediante la meditación.
Cultivar la humildad y evitar comentar que se es budista como una forma de destacar frente a los demás.
Facilitar que otros seres también acumulen méritos.
Escuchar, estudiar y enseñar el Dharma.
Evitar las trampas del ego y procurar reducirlo.
Cuidar que la práctica budista sea pura.
Pensar en beneficio de los demás.
Dedicar los méritos.
Ser generoso, dar y apoyar.
Aceptar las disculpas de otras personas.
Pedir disculpas cuando se haya actuado de forma inoportuna.
Aceptar invitaciones relacionadas con el budismo.
Mantener presente que el gurú representa a Buda.
se extiendan a todos los seres sintientes del universo y
los guíen hacia la iluminación.
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