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viernes, 28 de febrero de 2025

¿COMO Y PARA QUE ACUMULAR MÉRITOS?


¿CÓMO ACUMULAR MÉRITOS?

Cuando una persona ha elegido el camino budista es porque ha comprendido que se trata de un camino virtuoso que conduce al despertar. Para avanzar por él se requieren ciertos esfuerzos, como acumular méritos o virtudes a través de acciones meritorias.

Estas cualidades no nacen solo con desearlas o estudiarlas. Se van incorporando a la persona a medida que recorre el camino budista. Tampoco aparecen de un día para otro, por lo que se requiere paciencia y disposición para despejar las nubes que oscurecen la mente.

Siempre es posible acumular méritos, pues este camino espiritual se apoya en una sólida disciplina moral, en el entrenamiento de la mente y en el desarrollo de una sabiduría profunda. Esta sabiduría permite encontrar respuestas a las interrogantes que surgen sobre uno mismo y sobre el universo.

El mérito es el resultado de una fuerza espiritual originada por las acciones bondadosas y positivas que generamos. Por ello, una persona virtuosa, con méritos acumulados, suele estar contenta y dispuesta a ayudar al prójimo. Lo más importante es que las demás personas confiarán en ella.

Las acciones meritorias y bien intencionadas no solo benefician a los demás. También contribuyen a nuestra felicidad, favorecen el crecimiento personal, generan karma positivo y colaboran con un renacimiento favorable.

Existen muchas formas y ocasiones para generar méritos. Durante el día, desde la mañana hasta la noche, podemos observar y controlar las acciones relacionadas con el cuerpo, la palabra y la mente. Estas acciones deben estar guiadas por una buena intención y por una conducta virtuosa.

Durante la noche, antes de acostarnos, podemos repasar las acciones realizadas a lo largo del día, tanto las positivas como las negativas. Si reconocemos una acción negativa, podemos arrepentirnos y proponernos no repetirla. De este modo, podremos dormir con una mente más tranquila.

Al despertar, los budistas toman refugio en las Tres Joyas, con lo que acumulan una gran cantidad de méritos.

Nuestro comportamiento con los demás debe ser cálido. También debemos recordar la importancia de ponerse en el lugar del otro. Siempre hemos de actuar con honestidad y entregar nuestro mejor esfuerzo al trabajar o ayudar a los demás.

Las personas, los animales y el entorno nos ofrecen la posibilidad de actuar con bondad y acumular méritos mediante nuestras acciones. Lograr un renacimiento humano no es fácil y solo en este reino existe la posibilidad de alcanzar la iluminación. Por ello, debemos generar karma positivo a través de acciones virtuosas que nos conduzcan a un buen renacer.

Cuando enfrentamos un problema, debemos recordar las enseñanzas de Buda. Es necesario reflexionar si ese problema tiene solución o no. Si tiene solución, debemos aplicarla. Si no la tiene, no podemos hacer nada, por lo que preocuparnos no nos ayuda y solo puede perjudicarnos.

Aunque estemos enfermos, debemos procurar mantener la mente libre de preocupaciones. De lo contrario, podemos exponernos a agravar nuestro malestar.

Siempre existirán personas que se encuentren en situaciones más difíciles que las nuestras. Esto nos permite comprender la realidad propia y la de los demás, aceptándola con sinceridad y honestidad. Sin embargo, no debemos olvidar ayudar a los seres más desvalidos.

No debemos desanimarnos frente a nuestros problemas. Hemos de mantener una actitud positiva y esforzarnos sin perjudicar nuestra salud física ni mental. Siempre existen caminos para superar las dificultades. De esta forma podremos observar nuestros problemas desde otra perspectiva. Si esto resulta difícil, recordemos nuevamente las enseñanzas de Buda sobre las preocupaciones.

Mantenerse en el camino espiritual elegido permite enfrentar la vida y sus dificultades con el apoyo de la filosofía budista. El budismo tiene sus raíces en la ética, la meditación y la sabiduría. La práctica de estas tres dimensiones permite acumular numerosos méritos.

Cuando una persona me pregunta cómo es posible llevar una vida mejor o cómo alcanzar una mayor felicidad, respondo que practique las diez acciones positivas y reconozca las diez acciones negativas. Es importante estudiarlas y aplicar estas enseñanzas.

Si una persona ha hecho causa común con la renuncia budista a la existencia cíclica y a sus sufrimientos, debe continuar con esa práctica. Puede renovar esa renuncia cada día para mantenerla viva en su mente.

Acciones para generar méritos.

  1. Reactivar los votos debilitados o quebrantados.

  2. Tomar votos.

  3. Recibir iniciaciones.

  4. Realizar retiros en casa o participar en retiros organizados.

  5. Realizar ofrendas a Budas y Bodhisattvas.

  6. Instalar un altar básico en casa o, al menos, mantener una imagen de Buda.

  7. Recitar oraciones.

  8. Recitar sutras.

  9. Realizar donaciones.

  10. No alejarse del camino medio.

  11. Mantener la paciencia, la tolerancia y la perseverancia.

  12. Actuar, hablar y pensar de forma constructiva.

  13. Desarrollar la mente mediante la meditación.

  14. Cultivar la humildad y evitar comentar que se es budista como una forma de destacar frente a los demás.

  15. Facilitar que otros seres también acumulen méritos.

  16. Escuchar, estudiar y enseñar el Dharma.

  17. Evitar las trampas del ego y procurar reducirlo.

  18. Cuidar que la práctica budista sea pura.

  19. Pensar en beneficio de los demás.

  20. Dedicar los méritos.

  21. Ser generoso, dar y apoyar.

  22. Aceptar las disculpas de otras personas.

  23. Pedir disculpas cuando se haya actuado de forma inoportuna.

  24. Aceptar invitaciones relacionadas con el budismo.

  25. Mantener presente que el gurú representa a Buda.

Que los méritos obtenidos por esta práctica 
se extiendan a todos los seres sintientes del universo y 
los guíen hacia la iluminación.

K Dondrup Tengzin     1

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viernes, 21 de febrero de 2025

VOTOS Y TIPOS DE VOTOS parte 3 de 3.


Los cuatro factores necesarios para romper los votos

También se conocen como los cuatro factores que atan.

Los votos se debilitan cuando dejan de orientar nuestra conducta o cuando ya no hacemos un esfuerzo por respetarlos. Cuando esto ocurre de forma grave, se considera que existe una ruptura de los votos raíz. Para recuperarlos, es necesario corregir la actitud, realizar prácticas de purificación, cultivar el amor y la compasión, y tomar nuevamente el compromiso.

En la tradición tibetana se habla de una derrota cuando se transgrede un voto de forma grave. Sin embargo, no basta con actuar en contra de un precepto. Para que exista una ruptura completa deben reunirse ciertos factores. Estos se conocen como las cuatro puertas de las caídas morales.

Los cuatro factores que atan.

  1. No reconocer que se ha cometido una falta o no considerar que la acción negativa es perjudicial.

  2. No tener la intención de evitar la misma conducta en el futuro.

  3. Sentir satisfacción o agrado por haber transgredido el voto.

  4. Actuar sin consideración por uno mismo ni por los demás.

Cuando estos cuatro factores están presentes, se considera que el voto ha sido transgredido por completo.

Si aparecen tres factores, el voto se debilita en un grado intermedio.

Si aparecen uno o dos factores, el debilitamiento es menor.

Cómo cerrar las cuatro puertas.

Para cerrar la primera puerta, es necesario conocer cuáles son las caídas morales y comprender de qué forma pueden cometerse.

Para cerrar la segunda puerta, es necesario cultivar respeto por las enseñanzas de Buda. La contemplación consiste en recordar que Buda posee sabiduría y compasión hacia todos los seres sintientes. Por eso, no corresponde rechazar sus enseñanzas por ignorancia o descuido.

Para cerrar la tercera puerta, debemos reducir los engaños por medio de la meditación. La práctica del Lamrim permite cultivar amor, compasión y bodhichita. Estas cualidades ayudan a prevenir las transgresiones de los votos pratimoksha y de los votos del Bodhisattva. En el caso del tantra, el adiestramiento en las etapas de generación y consumación cumple una función similar.

Para cerrar la cuarta puerta, conviene recordar con frecuencia las consecuencias de cometer faltas y los beneficios de mantener una disciplina ética pura. De esa forma, se fortalece una conducta correcta.

Casos especiales en los votos del bodhisattva

Existen dos votos que se consideran de especial gravedad.

El voto número 9 se refiere a no sostener visiones erróneas.
El voto número 18 se refiere a no abandonar la bodhichita.

En estos dos casos, la transgresión puede provocar la ruptura de los votos sin necesidad de que se reúnan los cuatro factores que atan.

En los otros dieciséis votos raíz del Bodhisattva, la ruptura completa solo ocurre cuando la acción está acompañada por los cuatro factores. Si una persona transgrede uno de estos votos sin que aparezca ninguno de ellos, sus votos no se consideran destruidos.

Por ejemplo, negarse a prestar un libro no constituye por sí solo una falta. Es necesario observar la motivación. Si la persona tiene una razón válida, no existe transgresión. El problema aparece cuando la negativa surge del apego o de la avaricia.

La importancia del arrepentimiento.

Cuando una persona reconoce su error poco después de cometerlo, debe detenerse, reflexionar y generar un arrepentimiento sincero. Esta actitud permite purificar la transgresión y preservar la pureza del voto.
El método más efectivo para evitar que los votos se debiliten consiste en cultivar la renuncia, la bodhichita y la visión correcta de la vacuidad. En el caso de los votos tántricos, también se requiere la práctica de las etapas de generación y consumación.

Estas prácticas ayudan a controlar la mente y a reducir las causas que llevan a cometer caídas morales.

Más información sobre los votos.

Para tomar votos tántricos es necesario recibir una iniciación de anutarayoga y comprometerse con determinadas prácticas y actitudes que mantienen la conexión con el tantra.

Los votos pratimoksha y los votos tántricos deben recibirse de un maestro. Los votos tántricos pueden renovarse sin la presencia de uno.

Los votos del Bodhisattva pueden tomarse por primera vez sin un maestro, aunque se recomienda recibirlos con uno cuando exista esa posibilidad.

Votos por tiempo limitado.

En algunas tradiciones budistas existen votos que se toman por un solo día.

Según el Centro Budista Otzer Ling, en el Hinayana esta práctica recibe el nombre de voto de un día de ocho ramas. En el Mahayana, estos votos se relacionan con la intención de la bodhichita y con el propósito de restringir las conductas negativas. En el Vajrayana, la práctica puede combinarse con la visualización de Avalokiteshvara.

La práctica de Sojong, cuyo nombre tibetano es gso sbyong, se relaciona con la restauración y la purificación por medio de ocho votos. Se realiza de preferencia durante la luna llena y la luna nueva.

Estos preceptos pueden ser observados por monjas, monjes y practicantes laicos en días especiales, como durante Vesak o durante una estadía en un monasterio. El objetivo no es solo limpiar el cuerpo, sino también purificar la mente. Desde la perspectiva del Dharma, la disciplina ética permite cultivar paz interior, atención y claridad.

Las ocho ramas.

Las cuatro raíces.

Las primeras cuatro ramas se relacionan con acciones que deben evitarse.

  1. No matar ni dañar a ningún ser sintiente.

  2. No robar ni tomar aquello que no ha sido ofrecido.

  3. Abstenerse de relaciones sexuales.

  4. No mentir ni engañar a los demás.

La rama de la atención.

  1. No consumir alcohol ni sustancias intoxicantes.

Este precepto busca conservar una mente lúcida y evitar acciones perjudiciales provocadas por la falta de atención.

Las tres ramas de conducta abstinente.

  1. No utilizar perfumes, joyas, adornos ni vestimentas destinadas a llamar la atención. También se evita cantar, bailar o participar en espectáculos.

  2. No comer después del mediodía hasta el amanecer del día siguiente. Se permite beber agua o té.

  3. No sentarse ni dormir en asientos o camas altas y lujosas.

Estas ocho ramas ayudan a mantener una conducta consciente durante el periodo en que se observan los votos.

Beneficios de la práctica.

Se atribuye a Nagarjuna la siguiente afirmación.

“Los hombres y mujeres que mantengan este voto de ocho ramas, con el deseo de restaurarse y purificarse, obtendrán los cuerpos divinos de los dioses”.

Cuando estos votos se toman con una mente orientada hacia la bodhichita, sus beneficios se consideran muy amplios, ya que contribuyen al camino hacia la budeidad.

Observación final.

En algunos textos, los ocho votos aparecen agrupados o enumerados de una forma un poco distinta. Sin embargo, el sentido general se mantiene.

También existen ceremonias breves para tomar estos votos. En ellas pueden incluirse oraciones, mantras y prácticas de contemplación.

Fuentes consultadas.

Centro Budista Otzer Ling. Método para observar el voto de un día de ocho ramas. 2023.

Gyatso, Gueshe Tamding. El yoga del Gurú.

Patrul Rimpoché. Palabras de mi maestro perfecto.

Patrul Rimpoché. Método para observar el voto de un día de ocho ramas.

Materiales de cursos de Budismo Tibetano, Budismo Kadampa y Lamrim.

kdt         1

miércoles, 19 de febrero de 2025

VOTOS Y TIPOS DE VOTOS parte 2 de 3


LOS VOTOS DEL BODHISATTVA Y LOS VOTOS TÁNTRICOS

Parte 2 de 3

Los dieciocho votos raíz del Bodhisattva.

Las dieciocho acciones que deben abandonarse son las siguientes.

  1. Alabarse a uno mismo o menospreciar a los demás con el interés de recibir bienes materiales, elogios o respeto.

  2. No entregar ayuda material por avaricia o negarse a enseñar el Dharma a quienes sufren o carecen de protección.

  3. No escuchar las disculpas de los demás o criticar a otras personas.

  4. Abandonar el Mahayana, sosteniendo que sus textos no corresponden a las palabras de Buda, o enseñar como Dharma aquello que no lo es.

  5. Apropiarse de bienes pertenecientes a Buda, al Dharma o a la Sangha.

  6. Abandonar el Dharma sagrado, afirmando que los textos que enseñan los tres vehículos no corresponden a la palabra de Buda.

  7. Privar con ira a personas ordenadas de sus vestimentas, golpearlas, encarcelarlas o provocar que abandonen su ordenación, incluso si su conducta moral no es adecuada. También constituye una falta afirmar que la vida monástica carece de valor.

  8. Cometer alguna de las cinco acciones de efecto inmediato

    • matar a la propia madre

    • matar al propio padre

    • matar a un arhat

    • extraer sangre de un Buda con intención de dañarlo

    • provocar un cisma en la comunidad de la Sangha

  9. Sostener visiones erróneas contrarias a las enseñanzas de Buda, como negar la existencia de las Tres Joyas o la ley de causa y efecto.

  10. Destruir ciudades, pueblos o grandes extensiones territoriales mediante el fuego, explosivos, contaminación u otros medios dañinos.

  11. Enseñar la vacuidad a personas cuyas mentes no están preparadas para comprenderla.

  12. Provocar que quienes han ingresado al Mahayana abandonen su propósito de alcanzar la iluminación y animarlos a buscar solo su liberación individual del sufrimiento.

  13. Provocar que otras personas abandonen sus votos Pratimoksha.

  14. Menospreciar los vehículos de los shravakas o de los pratyekabuddhas, afirmando que no permiten abandonar el apego ni las demás aflicciones mentales.

  15. Afirmar de forma falsa que uno ha comprendido la vacuidad profunda y sostener que quienes mediten siguiendo nuestras enseñanzas alcanzarán realizaciones elevadas.

  16. Aceptar bienes que otras personas habían destinado como ofrendas a las Tres Joyas. También constituye una falta no entregar aquello que ha sido ofrecido para ellas o aceptar bienes robados a las Tres Joyas.

  17. Provocar que quienes practican la calma mental abandonen su meditación, favoreciendo de forma injusta a quienes solo recitan textos. También constituye una falta imponer normas incorrectas que alteren la armonía de una comunidad espiritual.

  18. Abandonar cualquiera de los dos tipos de bodhicitta, la bodhicitta de aspiración o la bodhicitta de acción.

Según Atisha, los votos Pratimoksha constituyen la base de los votos del Bodhisattva.

Síntesis de las dieciocho transgresiones raíz.

  1. Alabarse a uno mismo y menospreciar a los demás.

  2. No entregar bienes materiales ni enseñar el Dharma.

  3. No perdonar a otras personas, incluso cuando se disculpan.

  4. Abandonar las enseñanzas del Mahayana.

  5. Robar aquello que ha sido ofrecido a las Tres Joyas.

  6. Abandonar el Dharma sagrado.

  7. Perjudicar o desacreditar a monjes y monjas.

  8. Cometer alguna de las cinco acciones de efecto inmediato.

  9. Mantener visiones erróneas.

  10. Destruir poblados, ciudades o grandes extensiones territoriales.

  11. Enseñar la vacuidad a quienes no están preparados.

  12. Disuadir a una persona de alcanzar la iluminación completa.

  13. Provocar que otras personas abandonen sus votos Pratimoksha.

  14. Menospreciar a quienes siguen otros vehículos budistas.

  15. Hablar falsamente sobre las propias realizaciones espirituales.

  16. Apropiarse de bienes pertenecientes a las Tres Joyas.

  17. Imponer normas incorrectas que alteren la armonía de una comunidad.

  18. Abandonar la bodhicitta.

Transgresiones secundarias de los votos del Bodhisattva.

También deben evitarse las siguientes conductas.

  1. Dejar de realizar ofrendas a las Tres Joyas mediante el cuerpo, la palabra y la mente.

  2. Actuar impulsado por el deseo.

  3. No mostrar respeto hacia una persona mayor o con más experiencia en la práctica.

  4. No responder cuando se nos formula una pregunta sincera.

  5. No aceptar invitaciones sin una razón válida.

  6. No aceptar oro, regalos o ayuda cuando hacerlo permite beneficiar a otros seres.

  7. No enseñar el Dharma a quienes lo solicitan con sinceridad.

  8. Menospreciar a quienes han debilitado su disciplina ética.

  9. No actuar de un modo que inspire respeto y confianza en los demás.

  10. Limitar el trabajo realizado en beneficio de otros seres.

  11. Evitar ciertas acciones que, pese a parecer negativas, pueden estar motivadas por la compasión y resultar necesarias en circunstancias excepcionales.

  12. Obtener el sustento por medios incorrectos.

  13. Tolerar las distracciones sin esforzarse por reducirlas.

  14. Buscar escapar del samsara solo para el propio beneficio.

  15. No abandonar las causas de una mala reputación cuando perjudican la confianza de los demás.

  16. No ayudar a quienes viven bajo la influencia de las aflicciones mentales.

  17. Reaccionar de forma agresiva cuando alguien nos provoca.

  18. Ignorar a quienes son víctimas del enojo de otras personas.

  19. No aceptar las disculpas de los demás.

  20. Actuar movido por pensamientos de odio.

  21. Rodearse de personas con el deseo de obtener respeto y reconocimiento.

  22. No esforzarse por superar la pereza.

  23. Participar en conversaciones triviales impulsadas por el apego.

  24. Desear meditar sin esforzarse por comprender el sentido de la meditación.

  25. No trabajar para superar los obstáculos que impiden la estabilidad mental.

  26. Considerar el gozo de la estabilidad mental como un fin en sí mismo.

  27. Abandonar el vehículo de los Oyentes.

  28. Dedicarse sin una razón válida a prácticas que no corresponden al propio camino.

  29. Esforzarse sin necesidad en comprender tratados externos al budismo que no contribuyen al desarrollo espiritual.

  30. Sentir apego o satisfacción excesiva al estudiar enseñanzas ajenas al camino escogido.

  31. Abandonar el Mahayana.

  32. Alabarse a uno mismo y menospreciar a los demás.

  33. No acudir a recibir enseñanzas del Dharma.

  34. Criticar a la persona que entrega las enseñanzas.

  35. No socorrer a quien necesita ayuda.

  36. Olvidar a las personas enfermas.

  37. No aliviar el sufrimiento de los demás cuando tenemos la posibilidad de hacerlo.

  38. No ayudar a una persona descuidada a reconocer sus errores.

  39. No responder con gratitud a quienes nos han ayudado.

  40. No entregar consuelo a quien lo necesita.

  41. No entregar aquello que se nos pide cuando estamos en condiciones de hacerlo.

  42. No trabajar en beneficio de quienes nos rodean.

  43. No considerar la opinión de los demás cuando resulta adecuado hacerlo.

  44. No reconocer las buenas cualidades de otras personas.

  45. No actuar de acuerdo con las circunstancias.

  46. No utilizar capacidades extraordinarias cuando sea necesario y adecuado hacerlo.

Debilitar y restaurar los votos.

Cuando permitimos que crezcan en nosotros el apego y la avaricia, debilitamos nuestra conducta como Bodhisattvas y relajamos nuestros votos.

Negarnos a compartir enseñanzas del Dharma u otras fuentes de conocimiento por apego a nuestros libros o pertenencias no contribuye a liberarnos de la avaricia.

El primer paso para reparar los votos del Bodhisattva, cuando se han debilitado o perdido, consiste en reconocer que la transgresión fue un error.

Este proceso puede acompañarse de una práctica de purificación. No se trata solo de confesar los errores ante otra persona o de buscar el perdón de los Budas. Primero debemos actuar con honestidad frente a nosotros mismos y frente al compromiso que hemos asumido.

Si comprendemos que una acción fue incorrecta, debemos reconocerla y aplicar las cuatro fuerzas oponentes.

Las cuatro fuerzas oponentes.

  1. Sentir arrepentimiento sincero por la acción realizada.

  2. Comprometerse a realizar el mayor esfuerzo posible para no repetir el error.

  3. Reafirmar el refugio y la bodhicitta. Esto implica renovar la orientación positiva de nuestra vida y fortalecer la aspiración de alcanzar la iluminación para beneficiar a todos los seres sintientes.

  4. Realizar acciones correctivas que ayuden a contrarrestar la transgresión, como meditar sobre el amor y la generosidad, pedir disculpas por una conducta poco amable y llevar a cabo acciones positivas.

¿Cuáles son los votos tántricos?.

Al igual que los votos del Bodhisattva, los votos tántricos se dividen en compromisos raíz y secundarios. Estos votos deben sostenerse hasta alcanzar la iluminación. Su observancia es necesaria para avanzar en la práctica del tantra y desarrollar sus realizaciones.

El énfasis de los votos tántricos está puesto en la unión de la sabiduría y los medios hábiles.

Debemos recordar los siguientes puntos.

  1. La base de los votos tántricos incluye los votos Pratimoksha y los votos del Bodhisattva.

  2. Las transgresiones de los votos tántricos poseen consecuencias profundas. Los practicantes deben observar tanto los preceptos del Mahayana como los del Vajrayana.

  3. Los compromisos del Vajrayana exigen una disciplina rigurosa.

  4. Los practicantes deben haber recibido las iniciaciones necesarias y mantener los compromisos asociados a las prácticas de refugio, Bodhisattva y tantra.

Las catorce transgresiones raíz del tantra.

1. Despreciar o dañar al maestro vajra.

Consiste en despreciar, ridiculizar, contradecir de forma irrespetuosa o dañar al maestro vajra o lama gurú.

El maestro representa una guía central en el camino tántrico y debe ser tratado con respeto.

2. Transgredir los compromisos asumidos.

Consiste en ignorar o rechazar los votos y normas establecidos.

Los practicantes tántricos deben respetar tanto los preceptos del Mahayana como los compromisos del Vajrayana.

3. Mantener hostilidad hacia los hermanos y hermanas vajra

Consiste en ofender o desarrollar odio hacia otros practicantes que mantienen votos tántricos.

4. Abandonar el amor hacia los seres sintientes.

Consiste en abandonar la benevolencia, la generosidad y la compasión hacia los demás seres.

La práctica requiere cultivar amor y evitar la envidia.

5. Abandonar la bodhicitta.

Consiste en renunciar al propósito de desarrollar compasión y trabajar por la liberación de todos los seres sintientes.

Cada ser posee naturaleza búdica y debe ser incluido en nuestra aspiración.

6. Menospreciar las enseñanzas propias o ajenas.

Consiste en deshonrar las escrituras del Mahayana o del Vajrayana, afirmando que no provienen de Buda, o desacreditar otros sistemas espirituales sin fundamento.

7. Revelar enseñanzas confidenciales a quienes no están preparados.

Las enseñanzas tántricas reservadas no deben transmitirse a personas que aún no poseen la preparación necesaria.

En circunstancias excepcionales, puede resultar adecuado aclarar ciertos aspectos para corregir errores o prejuicios graves. La transmisión debe realizarla una persona cualificada para ello.

8. Dañar el cuerpo o despreciar sus componentes.

Consiste en abusar del propio cuerpo, menospreciarlo o considerarlo inútil para el camino espiritual.

También implica apegarse de forma incorrecta a los cinco agregados, la forma, las sensaciones, las percepciones, las formaciones mentales y la conciencia.

9. Mantener dudas destructivas sobre la práctica tántrica.

Consiste en alimentar un escepticismo que impida avanzar en la práctica, en especial respecto de la vacuidad.

La práctica debe sostenerse con estudio, reflexión y confianza fundada.

10. Abandonar la compasión hacia quienes causan daño.

Consiste en renunciar a toda actitud compasiva frente a quienes dañan a otras personas o perjudican las enseñanzas.

Esto no significa aprobar sus acciones ni permanecer expuestos a ellas. Significa procurar no actuar desde el odio.

11. Perder la visión correcta de la práctica.

Consiste en caer en extremos, como el nihilismo o una visión rígida de la realidad.

También implica alabarse por los propios logros, olvidar el propósito de la práctica, abandonar la meditación sobre la vacuidad y dejar de trabajar en beneficio de los demás seres.

12. Negarse a enseñar a quien lo solicita con sinceridad

Consiste en desalentar sin una razón válida a quienes poseen fe y desean avanzar en una práctica adecuada para ellos.

Cuando una persona aún no está preparada, debe orientársela con honestidad hacia los aprendizajes previos que necesita desarrollar.

13. Realizar de forma incorrecta las prácticas rituales

Consiste en ejecutar rituales tántricos sin respetar las condiciones, implementos o elementos requeridos.

14. Menospreciar a las mujeres

Consiste en despreciar, ridiculizar o considerar inferiores a las mujeres.

Esta conducta implica ignorar su sabiduría y constituye una transgresión raíz dentro de la práctica tántrica.

Continúa en la parte 3 de 3.

lunes, 17 de febrero de 2025

VOTOS Y TIPOS DE VOTOS parte 1 de 3


                         VOTOS Y TIPOS DE VOTOS

Pratimoksha, Bodhisattva y Tántricos

Un voto, promesa o precepto es una forma sutil y mental que orienta el comportamiento positivo de la persona. Consiste en una restricción frente a acciones inadecuadas, negativas o destructivas. Los votos son promesas virtuosas de abstenerse de cometer determinadas acciones perjudiciales para uno mismo o para los demás. En el budismo, se reciben mediante un ritual tradicional.

Cuando una persona toma votos, suele hacerlo con alegría y confianza, con el propósito de adquirir o fortalecer sus virtudes y avanzar por un camino espiritual que responda a sus necesidades más profundas. En ese momento, el corazón se renueva y se vuelve luminoso.

“La moralidad es el fundamento del budismo. Es indispensable para los entrenamientos en la concentración y la sabiduría superior. Por lo tanto, es importante proteger la moralidad para progresar en el camino del Dharma y alcanzar la meta final, la iluminación”.
Dalái Lama

Los votos entregan una orientación sutil a nuestra vida. Mantenerlos requiere presencia mental, atención y autocontrol, junto con una ética elevada que hemos decidido adoptar.

¿Es importante el arrepentimiento al transgredir un voto?

Interactuamos de forma constante con otras personas, con los animales y con nuestro entorno. En ese contacto podemos causar daño, de forma voluntaria o involuntaria.

No reconocer una falta demuestra ausencia de compasión y sabiduría. También contribuye a mantener vivo el ego. No estamos por encima de los demás. Por ello, es importante respetarse a uno mismo y actuar con honestidad.

Debemos madurar, ser capaces de reconocer nuestras faltas, arrepentirnos y liberarnos de la culpa que pueda surgir. No tiene sentido cargar con un dolor innecesario, sobre todo si existen formas de reparar el daño. Si una persona se da cuenta de que ha debilitado o quebrantado un voto, debe generar un sentimiento sincero de arrepentimiento y realizar la acción correspondiente. Esta puede consistir en la confesión, la purificación o la renovación de los votos.

La confesión puede realizarse ante uno mismo, ante un compañero de la Sangha o ante un maestro budista.

Ver entrada sobre Purificación.

¿Cómo se agrupan los votos o preceptos?

Se distinguen tres grandes grupos.

1. Votos Pratimoksha

Son instrucciones de disciplina moral contenidas en los sutras del Vinaya. El término Pratimoksha significa liberación personal o individual.

Estos votos son tomados por personas motivadas por el deseo de alcanzar la liberación personal. Existen votos destinados a laicos y otros dirigidos a quienes desean recibir la ordenación monástica.

2. Votos del Bodhisattva.

Se toman con la motivación de la bodhicitta, es decir, el deseo de alcanzar la iluminación para beneficiar a todos los seres sintientes.

Ver entrada sobre el Bodhisattva.

3. Votos Tántricos o Samaya.

Se reciben junto con las iniciaciones tántricas y están vinculados con la motivación de la bodhicitta tántrica.

A estos tres grupos se les suele llamar los tres votos. Sin embargo, es recomendable entenderlos como tres grandes tipos o conjuntos de votos.

Beneficios de los votos.

Los votos producen varios beneficios.

Nos ayudan a liberarnos del aferramiento. Nos protegen del egocentrismo, la ira, la vanidad y los celos. También permiten moderar el deseo que generan los objetos sensoriales. Además, contribuyen a formar hábitos sanos y virtuosos, facilitan la meditación, fortalecen la concentración y favorecen la calma mental.

Los votos nos permiten mantener atención y vigilancia sobre nuestro cuerpo, nuestra palabra y nuestra mente. Sobre todo, crean las condiciones necesarias para impulsar la transformación interior que requiere el camino espiritual.

¿Cuáles son los votos Pratimoksha?

El Pratimoksha es una sección del Vinaya que contiene normas disciplinarias para la comunidad budista.

Los budistas tibetanos consideran que estos votos de liberación personal forman parte de los fundamentos del budismo y representan el primer giro de la Rueda del Dharma.

El énfasis está puesto en evitar las conductas negativas que dañan a los demás. Estas acciones generan aflicciones mentales que impiden avanzar en el camino hacia la iluminación, tanto para el propio beneficio como para el de los demás seres sintientes.
Por medio de los Cinco Preceptos, también llamados votos Pratimoksha o principios básicos del budismo, podemos orientar nuestra conducta hacia acciones positivas. Esto beneficia nuestra vida diaria, nuestro karma y nuestro desarrollo espiritual.

Estos votos básicos son adoptados por laicos y también forman parte del camino inicial de novicios y monjes. Deben observarse desde el punto de vista del cuerpo, la palabra y la mente.

Se adquieren con la Toma de Refugio y son cinco.

1. Abstenerse de matar.

Consiste en evitar quitar la vida, herir o incapacitar a otros seres.

Cuando matamos, herimos o dañamos a otro ser sintiente, también generamos un daño en nuestra propia mente y acumulamos karma negativo. Esta acción también puede producirse mediante la palabra, por ejemplo, cuando se ordena o incentiva a otra persona a matar.

El precepto se aplica a todos los seres sintientes, incluidos los seres humanos y los animales.

2. Abstenerse de robar o tomar lo que no es nuestro.

No debemos apropiarnos de aquello que pertenece a otra persona, incluso si consideramos que posee poco valor. Robar provoca dolor a quien pierde algo y también genera karma negativo en quien realiza la acción.

Es preferible pedir aquello que necesitamos. Para superar esta debilidad, es recomendable practicar la generosidad.

3. Abstenerse de mentir.

Mentir consiste en alejarse de la verdad con intención de engañar.

Es una conducta perjudicial para quien la realiza y también para quienes reciben la mentira.

Tampoco debemos incentivar a otras personas a mentir.

4. Abstenerse de practicar una conducta sexual irresponsable.

La actividad sexual debe ser consentida y no debe perjudicar a ninguna de las personas involucradas.

La violación, la pedofilia y el abuso sexual constituyen acciones graves.

5. Abstenerse de ingerir drogas o sustancias que alteren la mente.

El consumo de drogas y sustancias intoxicantes provoca una pérdida de claridad mental.

Debemos procurar mantener una mente lúcida para actuar de forma acertada en cada situación.

Pérdida de los votos de liberación individual

Los votos de liberación individual se pierden en los siguientes casos.

  1. Al morir.

  2. Al destruirse la raíz de la virtud.

  3. En las condiciones específicas señaladas por la tradición correspondiente.

¿Cuáles son los votos del Bodhisattva?

La promesa de mantener los votos del Bodhisattva no se limita a esta vida. Se extiende a las vidas futuras hasta alcanzar la iluminación.

Estos votos permanecen en la continuidad mental como formas sutiles. Retomarlos en esta vida fortalece el impulso de nuestros esfuerzos por alcanzar la iluminación y permite renovar el compromiso asumido con anterioridad.

Los budistas tibetanos reciben estos votos con la resolución de contribuir a la felicidad y a la iluminación de todos los seres sintientes. No buscan solo su propio desarrollo espiritual. También aspiran a ayudar a los demás.

De esta forma, no solo se abstienen de dañar, sino que también se dedican al servicio de otros seres.

Muchas iniciaciones, como la de Vajrasattva, incluyen la recepción de los votos del Bodhisattva.

Según Atisha, los votos Pratimoksha constituyen la base de los votos del Bodhisattva.

Los votos del Bodhisattva pueden restablecerse mediante su renovación. Esto no significa que transgredirlos carezca de consecuencias. Toda infracción genera karma negativo, por lo que es importante esforzarse por no debilitarlos ni perderlos.

Tomar los votos del Bodhisattva implica comprometerse a evitar ciertas acciones negativas que obstaculizan el camino hacia la iluminación y el beneficio de los demás seres sintientes.

También supone seguir el modo de vida del Bodhisattva mediante la práctica de las seis perfecciones.

  1. Generosidad.

  2. Disciplina moral.

  3. Paciencia.

  4. Esfuerzo.

  5. Concentración.

  6. Sabiduría.

En su obra sobre el camino del Bodhisattva, Shantideva aconseja a quienes desean aprender sobre estos votos estudiar primero el Sutra de Akashagarbha y luego profundizar en las prácticas del Bodhisattva.

Quienes han tomado estos votos deben conocer cuáles son las transgresiones principales y secundarias, cómo impedir que los votos se debiliten, cómo purificar las faltas y cómo completar su práctica.

Después de tomar los votos del Bodhisattva debemos esforzarnos por conservarlos. Para ello, es posible renovarlos incluso varias veces al día. La atención y la vigilancia mental ayudan a evitar transgresiones principales y secundarias.

Los votos del Bodhisattva comprenden 18 compromisos principales y 46 secundarios.

Los 18 compromisos principales corresponden a acciones graves que pueden constituir una ruptura de los votos raíz. Los 46 secundarios corresponden a formas de conducta inadecuada de menor gravedad.

Si reconocemos nuestro error, cultivamos el arrepentimiento, aplicamos las fuerzas de oposición y retomamos los votos, podemos continuar el camino. Sin embargo, siempre es preferible no debilitarlos ni perderlos.

Asanga delineó los 18 votos principales y los 46 secundarios del Bodhisattva. Esta clasificación se sigue utilizando en las principales tradiciones del budismo indio y tibetano.

Continúa en la parte 2 de 3.

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jueves, 13 de febrero de 2025

RENUNCIA BUDISTA

 

La razón por la que no somos felices es que tenemos un deseo desmesurado por los objetos de los sentidos y por los objetos samsáricos. Por lo tanto, nos aferramos a ellos.

                          RENUNCIA BUDISTA

El concepto nos dice que aquello a lo que queremos renunciar es el sufrimiento y las experiencias insatisfactorias de esta existencia cíclica.

La renuncia en el budismo consiste en desear liberarnos de la mente iracunda, egoísta e ignorante que poseemos y de los lazos que tenemos con el samsara. Es decir, buscamos alejarnos de aquello que nos hace infelices, del sufrimiento y de sus causas, las cuales se basan en nuestras ideas incorrectas sobre la felicidad y aquello que permite alcanzarla.

Esta renuncia a los objetos de los sentidos no significa abandonar las cosas placenteras, la felicidad o la familia. Renunciar al samsara tampoco significa deshacernos de nuestro cuerpo, de nuestra mente o de alguno de sus componentes, ya que no podemos desprendernos de ellos de esa manera.

Renunciar significa desear menos apego y menos egoísmo. También implica querer ser más razonables y alcanzar una forma más sabia de actuar en nuestra vida.

La renuncia permite que nuestra mente alcance una mayor concentración y que cambie el sentido de nuestra vida, haciéndola más significativa. Entre sus logros, podemos destacar que nos orienta en la dirección espiritual y personal adecuada, nos sensibiliza ante la ley del karma y nos impulsa a actuar con buenas intenciones. También nos guía hacia conductas más virtuosas, apoyadas en la ética, y abre las puertas al altruismo.

Además, fortalece nuestra confianza en las enseñanzas de Buda y en los maestros que conocen el camino de la sabiduría, porque alcanzar la felicidad implica acercarnos a la verdad. Los tres sellos se convierten en nuestros aliados, ya que motivan el cambio, lo potencian y aclaran el significado de este compromiso de renuncia.

En definitiva, se trata de un acto espiritual importante, una experiencia interior y voluntaria, deseada por una mente que busca liberarse del apego a los placeres mundanos y a los renacimientos contaminados. Este camino nos entrega una recompensa valiosa que, con esfuerzo y dedicación, podremos alcanzar. Se trata de nuestro propio despertar.

Intentemos conocernos, seamos nuestros propios amigos, 
creamos en nosotros mismos y tomemos el camino budista que nos permite avanzar.

No somos perfectos, pero tenemos la suerte de poder conocer el Dharma. Practiquemos y, poco a poco, nos sentiremos más satisfechos con los logros internos que alcancemos.




miércoles, 12 de febrero de 2025

PORQUÉ INVESTIGAR O EXPLORAR EN EL BUDISMO

 

¿POR QUÉ INVESTIGAR O EXPLORAR EL BUDISMO?

  1. Explora el budismo porque el camino budista se aleja de las acciones y los pensamientos dañinos. Además, promueve la paz, la no violencia y el cuidado de los seres humanos, los animales y el universo.

  2. Explora el budismo porque te guiará a realizar cada acción con una buena intención y a aprovechar tu tiempo para el crecimiento interior que te llevará hacia la meta espiritual final, tu propio despertar.

  3. Explora el budismo porque te ayudará a sanar tu mente de la ignorancia, el deseo, el apego y la ira. También te permitirá trabajar los celos, la codicia y el orgullo, considerados venenos mentales, guiándote hacia la búsqueda de una felicidad duradera.

  4. Explora el budismo porque enseña que el triunfo más importante es el dominio de uno mismo. También puede contribuir al bienestar físico y mental, ayudándonos a afrontar de mejor forma las situaciones intensas y difíciles que se presentan en la vida diaria.

  5. Explora el budismo porque las enseñanzas de Buda no buscan alimentar el ego, sino apaciguarlo. Para ello, promueven el dominio de la voluntad, la ética y la sabiduría.

  6. Explora el budismo porque te enseñará la ley de causa y efecto, la impermanencia, el origen dependiente, el funcionamiento de la mente y la naturaleza de la realidad. De esta forma, podrás ampliar tu conocimiento y tu conciencia.

  7. Explora el budismo porque te enseñará a pensar por ti mismo a partir de bases sólidas. También te ayudará a reflexionar sobre el origen de uno mismo y del mundo, encontrando un sentido y un propósito para la existencia humana.

  8. Explora el budismo porque te enseñará a vivir en el aquí y ahora, alejándote del egoísmo y de la confusión.

  9. Explora el budismo porque, al liberarnos de los dogmas establecidos, podemos observar las cosas desde una perspectiva diferente. De esta manera, nos acercamos a la realidad y aprendemos a ver las cosas tal como son.

  10. Explora el budismo porque te enseñará a vivir con plena conciencia y a desarrollar una mente compasiva, sabia, alegre y ecuánime.

  11. Explora el budismo porque podrás encontrar maestros y personas capacitadas para apoyar tu desarrollo espiritual y ayudarte a encontrar un mayor sentido en la vida.

K. Dondrup T., 2018        1

domingo, 9 de febrero de 2025

TOMA DE REFUGIO BUDISTA 1



                Toma de Refugio o Refugio budista

La Toma de Refugio es uno de los actos centrales del budismo. Consiste en la decisión libre y personal de seguir el camino enseñado por Buda con el propósito de disminuir los contaminantes mentales, cultivar la lucidez y liberarse del sufrimiento. Quien toma refugio acepta orientarse por las Tres Joyas, que corresponden a Buda, el Dharma y la Sangha.

Buda representa al maestro que descubrió el camino hacia la Iluminación. El Dharma corresponde al conjunto de enseñanzas que permiten avanzar en ese proceso. La Sangha está formada por quienes comparten el compromiso de recorrer el sendero espiritual y apoyarse unos a otros en su práctica.

La Toma de Refugio es un acto voluntario y personal. A través de este compromiso, una persona pasa a reconocerse como discípula de Buda y puede acceder a las distintas prácticas budistas. Este proceso permite ordenar la vida interior en torno a ciertos valores y desarrollar una mente más serena, lúcida y bondadosa.

El refugio no se limita a una búsqueda individual. Desde este compromiso, el practicante procura cultivar una actitud de respeto y compasión hacia los demás seres. También puede compartir con otros los beneficios de esta práctica, sin imponerla.

La ceremonia de Toma de Refugio

La ceremonia suele estar dirigida por un maestro. Durante ella, la persona toma refugio en las Tres Joyas y recibe los Cinco Preceptos como guía de vida. Estos preceptos funcionan como orientaciones de conducta para avanzar en el camino espiritual.

La ceremonia puede realizarse en un templo o monasterio. Suele incluir ofrendas, postraciones ante Buda y la recitación de la fórmula de refugio. Luego se administran los Cinco Preceptos. A partir de ese momento, el practicante puede continuar con otras prácticas budistas.

El lama raíz es el maestro de quien se reciben los preceptos y quien dirige la ceremonia. Después de la ceremonia oficial, se recomienda renovar el refugio cada día, idealmente frente a un altar personal o en un templo.

         Beneficios de la Toma de Refugio

De acuerdo con el Lam Rim, la Toma de Refugio entrega varios beneficios espirituales.

Permite ingresar al camino budista.

Sirve como base para asumir otros votos y compromisos.

Ayuda a purificar el karma negativo acumulado.

Facilita la acumulación de méritos.

Protege frente a influencias perjudiciales.

Favorece el logro de objetivos materiales y espirituales.

Ayuda a evitar el renacimiento en los reinos inferiores.

Acerca al practicante al estado de budeidad.

Además, el refugio contribuye a reducir las acciones perjudiciales, fortalecer la disciplina espiritual y avanzar hacia la Iluminación.

Compromisos asociados al Refugio

La Toma de Refugio también implica una serie de compromisos.

No refugiarse en maestros que contradigan las enseñanzas de Buda.

Considerar las imágenes de Buda con respeto.

No perjudicar a los demás seres.

Reconocer las escrituras budistas como una expresión del Dharma.

Evitar dejarse influir por personas que rechacen las enseñanzas de Buda.

Tratar a los monjes con respeto como representantes de la Sangha.

Refugiarse en las Tres Joyas de forma constante.

Ofrecer la primera porción de los alimentos a las Tres Joyas como gesto de gratitud.

Invitar a otros a conocer los beneficios del refugio con humildad.

Refugiarse en las Tres Joyas tres veces durante el día y tres veces durante la noche.

Actuar con confianza en las Tres Joyas.

No abandonar las Tres Joyas, incluso frente a situaciones difíciles.

Es posible que una persona incumpla alguno de estos compromisos. En ese caso, puede renovar su refugio reconociendo la falta ante un integrante de la Sangha, un monje o una imagen de Buda.

El significado profundo del Refugio

El sentido último del refugio se relaciona con la idea de que todos los seres poseen la naturaleza de Buda. Esta noción alude a un potencial interior que puede desarrollarse por medio de la práctica espiritual hasta alcanzar la Iluminación.

Como plantea el Dalai Lama, el refugio profundo nace de reconocer ese potencial y trabajar para desarrollarlo por completo. De este modo, refugiarse no consiste solo en buscar protección externa, sino también en despertar la sabiduría interior.

Las tres raíces del Refugio

En el budismo Vajrayana, además de las Tres Joyas, se habla de las tres raíces del refugio.

La primera raíz corresponde al gurú o maestro espiritual, considerado la fuente de las bendiciones. La segunda raíz está formada por los yidams o divinidades meditativas, que representan la fuente del logro espiritual. La tercera raíz está constituida por las dakinis y los protectores del Dharma, relacionados con la actividad iluminada.

No todas las personas que practican meditación o se interesan por el budismo toman refugio. Sin embargo, para quienes desean iniciar un compromiso formal con el camino budista, la Toma de Refugio constituye un paso fundamental.

Como expresa una enseñanza atribuida a Buda, “el sabio se modela a sí mismo”. Tomar refugio en Buda implica reconocer la aspiración de desarrollar esa misma sabiduría interior.

Referencias

Dalai Lama. El camino de la gran perfección. Editorial Kairós.

Dhargery, G. Tempa. Lam Rim. Editorial Dharma, 2004.

Phuntzok Rimpoche, Khempo. El sendero budista.

viernes, 7 de febrero de 2025

LOS CUATRO SELLOS DEL BUDISMO - PRINCIPIOS BASE -



Los cuatro sellos del budismo

Los cuatro sellos del budismo corresponden a principios esenciales que permiten comprender la realidad desde la mirada budista. Estas enseñanzas se relacionan con las Cuatro Nobles Verdades y orientan la reflexión sobre el sufrimiento, sus causas y la posibilidad de alcanzar la liberación.

Los cuatro sellos son los siguientes

Todas las cosas compuestas son impermanentes o transitorias.

Todas las cosas contaminadas producen sufrimiento.

Todos los fenómenos carecen de existencia propia.

El nirvana es paz.

1. Todas las cosas compuestas son impermanentes

Todo aquello que surge a partir de causas y condiciones está sujeto al cambio. Esto incluye los objetos materiales, el cuerpo, las relaciones personales, las emociones y los pensamientos.

La impermanencia no significa solo que las cosas llegarán a su fin en algún momento. También implica que se están transformando a cada instante. Nuestro cuerpo cambia desde el nacimiento hasta la muerte. Las estaciones se suceden unas a otras y nuestras relaciones también pueden modificarse con el paso del tiempo.

Los cambios visibles son el resultado de transformaciones pequeñas que ocurren de forma constante. Nada permanece estático.

Comprender la impermanencia permite disminuir el apego. Cuando una persona se aferra con fuerza a un objeto, una situación o una relación, puede experimentar sufrimiento al enfrentar su pérdida. Reconocer que todo cambia ayuda a aceptar estas transformaciones y a reducir la frustración.

La transitoriedad puede comprenderse desde dos perspectivas.

La primera consiste en pensar que las cosas surgen, permanecen durante un tiempo, envejecen y luego desaparecen.

La segunda propone una mirada más profunda. Desde esta visión, el nacimiento y la desintegración ocurren al mismo tiempo, porque todo aquello que comienza a existir también comienza a cambiar desde ese mismo instante. Las mismas causas y condiciones que permiten que algo surja generan también su transformación.

2. Todas las cosas contaminadas producen sufrimiento

En el budismo, la palabra “contaminado” se refiere a aquello que surge bajo la influencia de la ignorancia, el apego, el odio y otras emociones destructivas.

Cuando una persona actúa desde el egoísmo, la rabia o los celos, produce sufrimiento para sí misma y para los demás. Estas acciones pueden expresarse por medio del cuerpo, las palabras o los pensamientos.

La raíz del sufrimiento se encuentra en el apego a la idea de un “yo” fijo e independiente. A partir de esa percepción, la persona desarrolla apego hacia aquello que considera propio y rechazo hacia aquello que siente como una amenaza.

La ignorancia da origen al apego y a la aversión. De estas emociones surgen otras como los celos, el orgullo y la ira.

Según las enseñanzas budistas, la verdadera naturaleza de la mente se relaciona con la claridad y la sabiduría. Sin embargo, esta naturaleza se encuentra cubierta por emociones y pensamientos que dificultan reconocerla. Una metáfora habitual compara esta situación con un cielo cubierto de nubes que impiden observar las estrellas.

3. Todos los fenómenos carecen de existencia propia

Este sello se relaciona con la vacuidad. Los fenómenos no existen de forma aislada ni independiente, porque dependen de múltiples causas, condiciones y relaciones.

En la vida cotidiana utilizamos la idea de un “yo” para comunicarnos y actuar. Sin embargo, desde una mirada más profunda, no es posible encontrar un yo fijo, único e independiente.

El cuerpo cambia a lo largo del tiempo. La mente también se transforma a cada instante. Los pensamientos del pasado ya desaparecieron, los del futuro todavía no han surgido y los del presente cambian sin detenerse.

Un ejemplo utilizado para explicar esta idea es el de una mesa. Una mesa está formada por distintas partes unidas de una manera específica. Si se separan sus piezas, deja de existir como mesa. Esto permite comprender que su existencia depende de sus componentes y de la relación entre ellos.

Lo mismo ocurre con todos los fenómenos. Existen dentro de una red de causas y condiciones, pero carecen de una esencia independiente.

Comprender la vacuidad no significa negar la existencia de las cosas. Significa reconocer que nada existe por sí solo.

4. El nirvana es paz

El nirvana corresponde a la liberación del sufrimiento y de sus causas.

La palabra nirvana proviene del sánscrito y puede traducirse como “extinción” o “apagado”. Esta idea se refiere a la superación del apego, el odio y la ignorancia.

Cuando desaparece el aferramiento al yo, disminuyen las emociones destructivas y las acciones que producen sufrimiento. De este modo, el nirvana representa un estado de paz.

Una imagen utilizada para explicar este concepto es la de una llama que se apaga. La llama deja de arder cuando desaparecen las condiciones que permitían su existencia. Del mismo modo, el sufrimiento cesa cuando sus causas dejan de estar presentes.

El nirvana no debe entenderse como un lugar físico. Se refiere a la liberación del sufrimiento y al desarrollo de la sabiduría.

Relación con las Cuatro Nobles Verdades

Los cuatro sellos se encuentran vinculados con las Cuatro Nobles Verdades.

La primera reconoce la existencia del sufrimiento.

La segunda identifica sus causas.

La tercera plantea la posibilidad de poner fin al sufrimiento.

La cuarta presenta el camino que permite alcanzar la liberación.

Comprender los cuatro sellos permite enfrentar las dificultades de la vida con una perspectiva basada en la aceptación del cambio, la reducción del apego y el desarrollo de la sabiduría.

Las cuatro características de las cosas condicionadas

Según el Dalai Lama, las cosas condicionadas presentan cuatro características.

El nacimiento corresponde al surgimiento de algo que antes no existía.

La subsistencia corresponde a la continuidad de su existencia.

El envejecimiento corresponde a su proceso de transformación.

La impermanencia corresponde al fin de esa continuidad.

En síntesis, la impermanencia, la interdependencia y la ausencia de una esencia propia permiten comprender el concepto budista de vacuidad.

Referencias sugeridas

Dalai Lama. Meditaciones paso a paso.

Gampopa. El precioso ornamento de la liberación.

Kelsang Gyatso Rimpoche. Budismo moderno.

Patrul Rimpoche. Las palabras de mi maestro perfecto.

Tashi Tsering. Nada es lo que parece.

kdt  1

jueves, 6 de febrero de 2025

DINERO, PODER Y RIQUEZA ¿EL DINERO ES PROBLEMA?

 


                                       DINERO, PODER Y RIQUEZA

   “EL PROBLEMA NO ES EL DINERO, SINO CÓMO TE RELACIONAS CON ÉL.”  KDT.

“Si te relacionas con el dinero con apego y codicia, eso no está bien, ya que atraerás más sufrimientos a tu vida.

Si el dinero cultiva tu egoísmo y tu ambición, eso tampoco está bien, porque atraerás amarguras y sinsabores a tu vida.

También depende de cómo consigas el dinero y de cómo lo utilices. Puedes adquirirlo de mala manera, por ejemplo, mediante el robo, o de buena manera. También puedes gastarlo de una forma inadecuada, como en drogas o tráfico de armas, o de una forma adecuada, utilizando el dinero para fines espirituales, para ayudarte a ti mismo, a tu familia o a otras personas.

Entonces, el dinero no es el problema, sino tu relación con él, tu intención y el poder que puede otorgar”.

K. Dondrup T.

“Quien se aferra a las riquezas hará bien en renunciar a ellas antes de permitir que envenenen su corazón. Sin embargo, quien no está apegado a las riquezas y, siendo rico, utiliza sus bienes con justicia, será una bendición para sus hermanos.

No es la vida, ni la riqueza, ni el poder lo que hace esclavo al ser humano, sino su apego a la vida, a la riqueza y al poder.

El ser humano que persigue la fama y la riqueza es como un niño que lame miel en el filo de una espada.

Quien se satisface en su avaricia es como quien corre contra el viento con una antorcha encendida. No puede evitar que el fuego queme sus manos y su cuerpo”.

Buda

“Mi ser busca amor y compasión, mientras que mi ego busca sexo, dinero, poder y fama.

Si deseo un camino mundano, escucho a mi ego. Si lo que deseo es amor, compasión y sabiduría, entonces me acerco al camino espiritual.

Cuando se tienen presentes los tres sellos, los deseos se regulan por sí mismos, sin esfuerzo y sin represión, desarrollándose de una forma constructiva”.

Padmasambhava

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miércoles, 5 de febrero de 2025

FÁBULA - PAZ PERFECTA

 


PAZ PERFECTA - Fábula budista

A partir de la fábula Paz perfecta”.

Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera en una pintura dibujar la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron y presentaron sus obras en el palacio del rey. El gran día había llegado.

El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solo hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas.

Todos quienes miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacifico.

Pero cuando el rey observó cuidadosamente, miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido …

Paz perfecta … el pueblo entero se preguntaba que cuadro elegiría el rey?

El sabio rey escogió la segunda, y explicó a la gente el por qué…

“Porque,” explicaba el rey, “Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz.”

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MUERTE DE BUDA - PARANIRVANA

                                MUERTE DE BUDA - PARINIRVANA A pesar de sus ochenta años, Buda seguía realizando sus actividades diarias com...