RUEDA DE LA VIDA - Explicación completa.
LA RUEDA DE LA VIDA
Explicación general de la rueda de la vida
La rueda de la vida o bhavachakra es una representación simbólica de la existencia condicionada dentro del samsara, es decir, el ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento al que permanecen sujetos todos los seres mientras exista ignorancia y apego. Esta imagen es utilizada dentro del budismo como una enseñanza visual acerca del sufrimiento, las causas que lo originan y la manera de liberarse de él mediante la comprensión del dharma.
La rueda se encuentra sostenida por Yama, señor de la muerte, quien simboliza la impermanencia y el carácter transitorio de toda existencia condicionada. Dentro de la rueda aparecen distintos círculos concéntricos que representan las causas del sufrimiento, los diferentes estados de existencia y el proceso continuo del renacimiento.
Las calaveras nos recuerdan la mortalidad y la impermanencia. Algunos malas tienen incluso una o más figuras de calaveras recordando la muerte.
Lo que vemos rodeado del señor de la muerte y las tragedias de nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte representada por sus cuatro miembros del mismo, (dos brazos y dos piernas) es el sistema de los doce eslabones, donde los seres van tomando un renacimiento tras otro en los seis reinos ya sea subiendo o bajando en los mismos dependiendo de su ignorancia, ira y apego.
En la esquina superior izquierda esta la luna que representa a la Tierra Pura y/o la iluminación. Esto demuestra que se puede renacer en una tierra pura como la de Amitabha, quedando fuera de la existencia cíclica. En la esquina superior derecha esta la imagen de Buda señalando la luna como la salida de la existencia cíclica, vía la practica del despertar.
también como liberarnos del mismo.
que todo es interconectado debido a causas y efectos.
El círculo más interior
En el centro de la rueda aparecen tres animales que representan los llamados “tres venenos”, considerados las causas principales del sufrimiento y del ciclo samsárico:
El cerdo, que simboliza la ignorancia.
La serpiente, que representa el odio o la aversión.
El gallo, que simboliza el deseo o apego.
Estos tres venenos se encuentran mordiéndose mutuamente la cola, indicando que se alimentan unos de otros y mantienen a los seres atrapados dentro del samsara. La ignorancia da origen al deseo y al rechazo; a su vez, el deseo y la aversión fortalecen aún más la ignorancia.
El segundo círculo
El segundo círculo representa el karma y el movimiento de los seres dentro de la existencia. Generalmente se divide en dos mitades:
Una parte clara o luminosa, donde los seres ascienden hacia estados más favorables debido a acciones positivas.
Una parte oscura, donde los seres descienden hacia estados de sufrimiento producto de acciones negativas.
Este círculo enseña que las acciones físicas, verbales y mentales producen consecuencias que condicionan las experiencias futuras. Ver entrada Karma.
Estos tres animales muerden mutuamente sus colas formando un círculo que genera nuevos deseos. Constituyen en si las causas principales de la existencia no iluminada. En si representan los tres venenos que no nos permiten salir del samsara (deseo-odio-ignorancia) y que son la raiz de todos las kleshas, emociones negativas potenciales que se nos presentan en la vida. Ellos están unidos mordiéndose la cola, lo que ilustra que el deseo, el odio y la ignorancia se relacionan y potencian entre si, y son parte de la mayoría de los estados mentales negativos, pues se componen de mezclas basadas en estos tres.
Recordar que el deseo de "poseer" es solo para fortalecer nuestro ego y nos será siempre dañino. Esto no quiere decir que algunos deseos sean positivos, como el desear que alguien se mejore.
- La generosidad emplaza al deseo – apego, por lo que la actitud de dar debe cultivarse siempre.
- El amor aleja y despide al odio. Un buen antídoto es la paciencia. Debe cultivarse vía meditación y también trabajando nuestras relaciones con los demás.
- La sabiduría emplaza la ignorancia. Tomando el camino budista, la Cuarta Noble Verdad le permitirá al ser humano abrir su visión y ser capaz de estar más consciente de si, nunca actuara en forma torpe e indecorosa, y será consciente de sus emociones
El tercer círculo: los seis reinos
En el tercer círculo aparecen los seis reinos de existencia dentro del samsara, donde los seres pueden renacer según su karma:
Reino de los dioses.
Reino de los semidioses.
Reino humano.
Reino animal.
Reino de los espíritus hambrientos.
Reino de los infiernos.
Cada reino simboliza estados de existencia marcados por diferentes formas de sufrimiento, ignorancia y apego (samsara).
Los distintos Budas que aparecen en la Rueda de Vida, simbolizan la salvación de cada uno de los estados de conciencia que aquí se dan. Avalokiteshvara el Buda de la compasión, observó desde arriba los seis reinos y determinó que salvaría a los seres de tales sufrimientos, por lo que, se aparece en cada reino a tal objeto.
El círculo exterior: las 12 nidanas
El círculo exterior representa las 12 nidanas o eslabones de la originación dependiente, las cuales explican cómo surge y se perpetúa el sufrimiento dentro del samsara. Cada nidana posee un nombre y se representa mediante una imagen simbólica.
Se recomienda revisar la entrada "Samsara" para ampliar información de los seis reinos y “Originación Dependiente” para ampliar los conocimientos sobre las 12 nidanas. Si ya la ha leído, puede omitir esta recomendación.
1.- Ignorancia
Existe ignorancia respecto del dharma y de la verdadera naturaleza de la realidad. En el budismo se distingue entre una realidad convencional, que es aquella que percibimos cotidianamente, y una realidad última, cuya comprensión requiere un mayor desarrollo espiritual.
Un hombre ciego representa esta condición, ya que no puede ver la verdad y posee un entendimiento limitado de la realidad. La ignorancia favorece la ilusión de un yo permanente.
2.- Formaciones kármicas
De acuerdo con la ignorancia surgen acciones, impulsos volitivos y karmas positivos, negativos o neutros, los cuales modelan el karma futuro.
Un alfarero creando artesanía con agua y arcilla simboliza la fuerza creadora de las actividades volitivas, capaces de moldear el futuro del ser. Las fuerzas volitivas del pasado condicionan una nueva existencia. En dependencia de estas actividades surge la conciencia.
3.- Conciencia
Se origina un nuevo flujo de conciencia condicionado por el karma, el cual entra en una matriz femenina.
Un mono saltando sin control de una rama a otra simboliza una conciencia inquieta y primitiva, asociada a los sentidos. Algunos maestros señalan que la conciencia surge cuando el esperma y el óvulo se unen. La conciencia sería el impulso inicial a partir del cual nace el organismo psicofísico.
4.- Nombre y forma
La conciencia comienza a tomar forma.
Tres hombres en un bote representan el cuerpo, la palabra y la mente. Los skandhas o agregados se despliegan lentamente en la matriz. Las energías volitivas se unen a las energías físico-biológicas para comenzar la formación de un nuevo ser humano.
5.- Las seis fuentes o los seis sentidos
El ser entra en el mundo para experimentar e interpretar sus impresiones del entorno.
Una casa con seis ventanas simboliza los cinco sentidos y la mente. Gracias a ellos es posible percibir el mundo exterior y, en dependencia de esta percepción, surge el contacto.
6.- Contacto
Se establece contacto con el mundo de los objetos.
Los amantes simbolizan el encuentro entre la mente y el mundo externo. El contacto psicofísico interactúa con los objetos y, en dependencia de estas impresiones sensoriales, surge la sensación.
7.- Sensación
Se experimentan las percepciones del mundo de los objetos.
Un hombre con una flecha en el ojo representa la intensidad de las sensaciones, que pueden ser placenteras, dolorosas o neutras. El placer y el dolor se experimentan en distintos grados. A partir de la sensación surge el deseo.
8.- Deseo
La percepción genera deseo o sed.
Un hombre bebiendo simboliza la sed de vivir y el deseo que embriaga al ser. A partir de los objetos deseados surge el apego.
9.- Apego
El deseo conduce al aferramiento hacia la vida y los objetos.
Un mono aferrado a un árbol de frutas representa el apego a los placeres sensoriales, opiniones, dogmas y demás condicionamientos de la existencia. Del apego surge el devenir.
10.- Devenir o existencia
El proceso kármico de llegar a ser conduce a una nueva existencia.
Una mujer embarazada simboliza el surgimiento de una nueva vida condicionada por el karma.
11.- Renacimiento
Aquí ocurre el nacimiento.
Una mujer dando a luz representa el renacimiento en el reino determinado por el karma acumulado. Esta nueva vida constituye la condición para el surgimiento de la vejez y la muerte.
12.- Vejez y muerte
Todo nacimiento conduce inevitablemente a la vejez y la muerte.
Un anciano llevando un cadáver simboliza el carácter transitorio de toda existencia condicionada.
Todos los seres que permanecen dentro de la rueda del samsara experimentarán sufrimiento debido al encadenamiento condicionado de las 12 nidanas. La liberación solo puede alcanzarse mediante la comprensión de la realidad, el abandono de la ignorancia y el seguimiento del camino enseñado por el Buda.



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