LA RUEDA DE LA VIDA
Rueda de la Vida (Sánscrito: El Bhavacakra; Tibetano: srid pa'i 'khor lo).
El esquema de la Rueda de la Vida proviene directamente de Buda Shakyamuni (siglo VI a.C.) e indica el camino completo a la iluminación. Esta rueda es uno de los símbolos más importantes del budismo Mahayana o Gran Vehículo y por supuesto del Vajrayana. Este símbolo esta ubicado normalmente en la entrada de los templos y salas de meditación budistas y en especial en templos tibetanos, tal cual lo indicó el mismo Buda
La Rueda de la Vida refleja nuestra existencia en el samsara, constituyendo el ciclo de renacimientos y sufrimientos sin control. Nos muestra relacionando nuestros orígenes con los elementos que nos encadenan a la rueda, los diferentes lugares que podemos habitar en este ciclo y toda la confusión que arrastramos dado principalmente por nuestra ignorancia. Es un verdadero diagrama resumen de toda la existencia cíclica de todos los seres, con sus complicaciones internas que les afectan representadas en cuatro círculos concéntricos tanto como las tres externas representadas por Yama quien sostiene la rueda, el Buda y la luna. De ella se puede inferir que uno puede crecer espiritualmente hasta lograr la iluminación.
Yama es un guardián iluminado de nuestra practica espiritual, es decir un Dharmapala, que preside el ciclo de renacimientos. Suele ser de color rojo, con una corona de carabelas y sostiene la Rueda de la Vida con su boca y extremidades, imagen muy popular del budismo tibetano. No es un diablo como podría confundirse. Desempeña un papel especial al recordarnos que este mundo en que estamos todo es temporal e interrelacionado, y que hay que esforzarse para salir del ciclo de renacimientos.
Según se dice envía diferentes calamidades entre los humanos para advertirles, cuando corresponde, que presten atención a sus acciones y que recuerden que estando en el samsara estaremos condicionados a las enfermedades, la vejez y la muerte.
En resumen, simboliza el ciclo de la vida y la muerte junto al cambio constante de los fenómenos observados en el mundo. Por otro lado, debido a los venenos mentales indicados por la ignorancia, la ira y el deseo somos engañados y nos enredamos en un ciclo de acciones y resultados no siempre positivos. Hay dos conceptos necesarios tener en mente para el análisis de la rueda: la impermanencia de los fenómenos y la interrelación que se da entre los componentes de la misma.
La Rueda de la Vida nos indica como funciona el samsara, y no sólo eso,
también como liberarnos del mismo.
La Rueda de la Vida permite comprender que todo es impermanente y
que todo es interconectado debido a causas y efectos.
Nuestra práctica del Dharma debe ser constante,
Recomendación : es importante haber estudiado las entradas de Samsara y Originación Dependiente para una mejor comprensión del tema que se va a abordar.
EXPLICACION DE LA ORGANIZACIÓN GENERAL DE LA RUEDA DE LA VIDA.
Abrazando completamente la rueda aparece un demonio bastante pavoroso que es el señor de la muerte, Yama. Con sus cuatro colmillos y extremidades sostiene una rueda que representa el samsara. Se entiende que se da nacimiento una y otra vez, a las criaturas de los seis tipos de existencia: dioses o devas, asuras o semidioses, seres humanos, animales, espíritus hambrientos o pretas, y moradores del infierno o narakas. Cada uno de los mismos es representado en el segmento circular de la Rueda, según se ilustra en dicho esquema bajo el titulo de seis reinos.
Las calaveras nos recuerdan la mortalidad y la impermanencia. Algunos malas tienen incluso una o más figuras de calaveras recordando la muerte. Cuando recordamos la muerte podemos vislumbrar lo valiosa de nuestra vida. La conciencia de morir ayuda a la mente a discriminar lo que es importante de lo que no lo es, colabora en que la vida sea más fácil y con mayor paz, y dispongamos de un animo adecuado para nuestras prácticas. Esto nos ayudará a enfrentar la transición de la muerte en forma menos compleja y nos recordará que podremos ir a un mejor lugar que el actual. Cuando se está en el proceso de la muerte el buen practicante salvará inevitablemente los escollos que esta presenta. Se recomienta estudiar la materia del Libro Tibetano de los Muertos (en una entrada de más adelante se explicará este tema de la muerte).
Los maestros budistas enseñan que la figura de un demonio que aparece en la Rueda de la Vida, el señor de la muerte, Yama, es un aspecto del Buda de Compasión y está para enseñarnos.
Tal y como se aprecia en el diagrama, en el primer círculo o borde exterior aparecen las Doce Nidanas, o eslabones de la cadena de existencia (remitirse a la entrada de Originación Dependiente donde se explica cada una en detalle), que se inicia desde el nidana uno o la ignorancia hacia la vida y el dolor. Cada nidana se encuentra relacionada con un dibujo que la representa, por ejemplo, para el primer nidana, ignorancia, aparece en dicho recuadro un ciego. Para la conciencia aparece un mono incansable, para la sensación se acompaña un dibujo con una pareja abrazándose.
Este circulo de los 12 eslabones o causas de existencia, va encerrando en un círculo más interno a los seis tipos de seres y modos de existencia. Por tanto, el circulo mas interno se divide en seis secciones representando a los seis reinos. En este anillo se muestra cómo los seres sensibles a consecuencia del karma acumulado y de sus victorias o derrotas con el yo, están en tal o cual reino. En la parte superior aparecen los dioses, los semi-dioses y los humanos. En la parte inferior del circulo estarían los animales, los espíritus hambrientos y los moradores del infierno. No debemos olvidar que dichos seis reinos de la existencia son el lugar y estado de conciencia en que se renace. Es decir, en esta vida se puede renacer como un ser humano y según el resultado de sus méritos y deméritos puede hacerlo después como un dios o como un animal o, lo que es peor, como un espíritu hambriento.
Luego mas al interior aparece un anillo con seres algunos subiendo y otros bajando según su karma. Muestra en el semicírculo negro que unos seres van a reinos inferiores y algunos seres que nacen-renacen en reinos superiores, que son los que van subiendo en el semicírculo blanco. Estos dos colores representan también la dualidad de la vida.
En el centro, el último circulo en el corazón de la rueda, hace referencia al egoísmo que es la que le hace girar, representado por:
1-un gallo rojo, símbolo de la pasión y del sentido de posesión ; el deseo-apego.
2-Un cerdo oscuro, recordándonos los instintos oscuros que representa la ignorancia.
3-Una serpiente verde, emblema del odio y la aversión que envenenan la vida.
Estos tres animales muerden mutuamente sus colas formando un círculo que genera nuevos deseos. Constituyen en si las causas principales de la existencia no iluminada. En si representan los tres venenos que no nos permiten salir del samsara (deseo-odio-ignorancia) y que son la raiz de todos las kleshas, emociones negativas potenciales que se nos presentan en la vida. Ellos están unidos mordiéndose la cola, lo que ilustra que el deseo, el odio y la ignorancia se relacionan y potencian entre si, y son parte de la mayoría de los estados mentales negativos, pues se componen de mezclas basadas en estos tres.
Las personas somos las que nos afectamos con estas emociones negativas y sus mesclas y por ende complicamos a los demás, por ello, debemos tratar de esclarecer cuales son las que priman en nosotros para trabajarlas y lograr que disminuyan su efecto hasta poder idealmente eliminarlas de nosotros. Recordar que el deseo de "poseer" es solo para fortalecer nuestro ego y nos será siempre dañino. Esto no quiere decir que algunos deseos sean positivos, como el desear que alguien se mejore.
- La generosidad emplaza al deseo – apego, por lo que la actitud de dar debe cultivarse siempre.
- El amor aleja y despide al odio. Un buen antídoto es la paciencia. Debe cultivarse vía meditación y también trabajando nuestras relaciones con los demás.
- La sabiduría emplaza la ignorancia. Tomando el camino budista, la Cuarta Noble Verdad le permitirá al ser humano abrir su visión y ser capaz de estar más consciente de si, nunca actuara en forma torpe e indecorosa, y será consciente de sus emociones. Es decir, si experimenta alguno de esos tres venenos actuara con claridad y buena intención sobreponiéndose a la negatividad de las mismas.
Cuando uno actúa contra estos tres venenos comienza a surgir el verdadero ser, ese ser mas profundo, ese que no se siente amenazado, que esta en paz y mide sus acciones conscientemente. Esto involucra de por si, que dicha persona se preocupe de generar karma positivo vía sus acciones.
Un funcionamiento basado en el amor generoso prevalecerá sobre los venenos y
estos comenzarán a consumirse.
En resumen, lo que vemos rodeado del señor de la muerte y las tragedias de nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte representada por sus cuatro miembros, es el sistema de los doce eslabones, donde los seres van tomando un renacimiento tras otro en los seis reinos ya sea subiendo o bajando en los mismos dependiendo de su ignorancia, ira y apego.
En la esquina superior izquierda esta la luna que representa a la Tierra Pura y/o la iluminación. Esto demuestra que se puede renacer en una tierra pura como la de Amitabha, quedando fuera de la existencia cíclica. En la esquina superior derecha esta la imagen de Buda señalando la luna como la salida de la existencia cíclica, vía la practica del despertar.
RUEDA DE LA VIDA: Las DOCE NIDANAS y sus conceptos relacionados:
Tal y como se aprecia en el diagrama, en el círculo exterior aparecen las Doce Nidanas que son las que empujan hacia la existencia y el sufrimiento, y en el corazón de la rueda el último circulo de la experiencia y sufrimiento, aparece el egoísmo que la hace girar representado por:
1-un gallo rojo, deseo.
2-Un cerdo, ignorancia.
3-Una serpiente verde, odio y la envidia.
Estos constituyen las causas base de la existencia no iluminada.
A continuación recordamos las 12 nidanas, agregando su concepto relacionado en esta rueda (cada nidana tiene un nombre y se le relaciona un dibujo (en morado)):
Se recomienda ver la entrada anterior denominada "Originación Dependiente" para ampliar los conocimientos de las 12 nidanas. Si la ha leido, saltese la recomendación.
1.- Ignorancia. Tenemos ignorancia del dharma y de la realidad o verdad de las cosas (existe una realidad convencional que es la que somos capaces de captar y una última, para la cual aún no estamos preparados). Un hombre ciego, no puede ver la verdad. Tiene un entendimiento limitado de la realidad de las cosas. La ignorancia potencia a salir el yo.
2.- Formación del Karma. Según su ignorancia se tiene karma bueno, negativo y neutro, y propósitos y se actúa desde allí mismo para crear y modelar el karma futuro . Un alfarero, crea artesanía con agua y arcilla. Las actividades volitivas son fuerzas que moldean nuestro propio futuro, de allí el alfarero que con sus manos moldea, representa la fuerza creadora. Las fuerzas volitivas del pasado configuran la vida nueva. En dependencia de las actividades volitivas surge la conciencia en la única célula bastante básica del embrión.
3.- Conciencia. Se crea un nuevo ente consciente, con su karma, que entra en una matriz. Un mono, sin control salta de una rama a otra. El mono es como una pavesa de la conciencia de los sentidos que aún es del tipo muy primitivo. Los maestros indican que la conciencia surge cuando el esperma y el ovario se juntan. La conciencia seria el impulsor del cual nace el organismo psicofísico.
4.- Nombre y forma. La conciencia toma forma. Tres hombres en un bote. Cuerpo, palabra y mente. Los skandhas se despliegan lentamente en la matriz. Las energías volitivas se funden con la energía físico– biológicas para comenzar a formar un ser humano.
5.- Las seis fuentes o seis sentidos. Entramos al mundo para obtener y experimentar nuestras impresiones del mismo. Una casa con 6 ventanas. Se crean los cinco sentidos y la mente. Estos sentidos son los que nos permiten percibir el mundo exterior y así en dependencia de estos, surge el contacto.
6.- Contacto. Se toma contacto con el mundo de los objetos. Los amantes, simbolizan el contacto entre el mundo y la mente. El contacto psicofísico interactúa con el mundo de los objetos. En dependencia de estas impresiones sensoriales, surge la sensación.
7.- Sensación. Percepción del mundo de los objetos. Un hombre con una flecha en el ojo. La flecha en el ojo indica la fuerza de las sensaciones que pueden ser placenteras, no placenteras y neutras. El placer o dolor se experimentará en diversos grados. Con dependencia de la sensación surge el deseo.
8.- Deseo. La percepción genera deseo. Un hombre bebiendo. El deseo lo embriagara. Sed de vivir. Con los objetos de nuestro deseo surge el apego.
9.- Apego. El deseo nos hará aferrarnos a la vida y las cosas. Un mono apegado a un arbol de frutas. Nos apegamos a los placeres de los sentidos, opiniones, dogmas y demás condicionadores de nuestra vida. Con el apego surge el devenir.
10.- Devenir o existencia. Un ser consciente es concebido en el acto sexual entre un hombre y una mujer. Una mujer embarazada.
11.- Renacimiento. Aquí nace. Una mujer da a luz. Aparecerá en el reino que dicte su karma. Esta vida es condición para que surja la muerte.
12.- Vejez y muerte. El nacimiento conlleva a la vejez y muerte. Un viejo va a enterrar un cadáver.
Todos los seres de la rueda padecerán sufrimientos incluso durante la muerte.
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