CANDRAKĪRTI O CHANDRAKIRTI Y SU FILOSOFÍA
Candrakīrti fue un filósofo budista indio que vivió alrededor del siglo VII. Es reconocido como uno de los comentaristas más relevantes de Nagarjuna y como una figura central de la tradición Madhyamaka. En el budismo tibetano quedó asociado al enfoque que más tarde recibiría el nombre de Prāsaṅgika Madhyamaka.
Candrakīrti continuó el pensamiento de Nāgārjuna y comentó también la obra de Aryadeva, uno de sus discípulos más importantes. Gran parte de los datos sobre su vida se perdió con el paso del tiempo. Algunas tradiciones tibetanas sostienen que nació en el sur de India, ingresó a la vida monástica y estuvo vinculado al centro intelectual budista de Nalanda.
Vivió durante un periodo marcado por intensos debates filosóficos. Las discusiones no se daban solo entre budistas y pensadores de otras tradiciones indias. También existían desacuerdos dentro del budismo sobre la forma adecuada de interpretar la vacuidad enseñada por Nagarjuna.
Candrakīrti defendió una lectura rigurosa de esta idea. Rechazó la búsqueda de una base última que existiera por sí misma. Para él, incluso los conceptos filosóficos más elevados podían transformarse en nuevos objetos de apego si eran tratados como verdades absolutas.
El debate con Bhāviveka
Bhāviveka defendía el uso de argumentos autónomos para demostrar la vacuidad. Estos argumentos buscaban establecer una conclusión mediante razonamientos aceptables por sí mismos.
Candrakīrti defendió la línea de Buddhapālita. Consideraba que el método más adecuado era mostrar las contradicciones internas de las posturas que afirman una esencia inherente. Este procedimiento se conoce como prasanga y puede entenderse como una reducción al absurdo.
Siglos después, autores tibetanos organizaron estas diferencias mediante dos categorías:
Prāsaṅgika Madhyamaka
Svātantrika Madhyamaka
Esta clasificación no fue creada por Candrakīrti. Surgió en el Tíbet como una forma de ordenar distintas interpretaciones indias del Camino Medio. Con el tiempo, Candrakīrti quedó asociado al enfoque Prāsaṅgika y Bhāviveka al enfoque Svātantrika.
Obras principales
Entre las obras atribuidas a Candrakīrti destacan las siguientes:
Madhyamakāvatāra o Introducción al Camino Medio. Esta obra presenta la filosofía Madhyamaka a través de las diez etapas del camino del Bodhisattva.
Prasannapadā o Palabras claras. Es su comentario al Mūlamadhyamakakārikā de Nāgārjuna.
Yuktiṣaṣṭikāvṛtti. Es un comentario a las Sesenta estrofas sobre el razonamiento de Nāgārjuna.
Comentario al Catuḥśataka o Cuatrocientas estrofas de Āryadeva.
El Madhyamakāvatāra combina reflexión filosófica y práctica espiritual. Su propósito no es solo explicar la vacuidad, sino también mostrar su relación con la compasión, la conducta del bodhisattva y la liberación.
Influencia en el budismo tibetano
La tradición Gelug le otorgó un papel destacado. Tsongkhapa recurrió a sus escritos para desarrollar su interpretación de la vacuidad. Otras tradiciones tibetanas, como Nyingma, Kagyu y Sakya, también incorporaron su pensamiento dentro de sus propios sistemas de estudio.
Relación con Nagarjuna
Su punto central es que ningún fenómeno existe de forma aislada, sólida o absoluta. Todo depende de causas, condiciones, partes, relaciones y formas de designación.
(de Madhyamaka-prasangika)
A. Surgimiento u originación dependiente y vacuidad
Una flor requiere una semilla, tierra, agua, aire, luz y temperatura adecuada. Si se eliminan ciertas condiciones, la flor no puede surgir o mantenerse. Su existencia depende entonces de factores que no controla y que no forman una esencia propia.
Esto no significa que la flor sea inexistente. La flor aparece, puede ser percibida, produce efectos y cumple una función. Sin embargo, no posee una esencia independiente de sus condiciones.
Nagarjuna resume esta relación en el capítulo 24 del Mūlamadhyamakakārikā. Lo que surge en dependencia es vacío de existencia inherente.
La dependencia permite comprender la vacuidad.
Un segundo ejemplo puede verse en una mesa. Una mesa requiere madera, herramientas, trabajo y una forma determinada. Además, depende del reconocimiento humano de aquello que llamamos “mesa”. Si se desmonta o desarma por completo, no aparece una entidad separada de sus partes que pueda identificarse como su esencia.
Lo mismo ocurre con una bicicleta. Al separar el manubrio, las ruedas, el marco y la cadena, no se encuentra una “bicicleta” independiente de sus componentes. La bicicleta existe en dependencia de sus partes y de la función que cumple.
En la tradición Madhyamaka también se habla de la vacuidad de la vacuidad. Esto significa que la vacuidad tampoco debe convertirse en una esencia absoluta. La vacuidad es una herramienta para abandonar las fijaciones conceptuales, no una sustancia oculta detrás de los fenómenos.
B. Crítica al esencialismo
Esta crítica alcanza a los objetos, la identidad personal, la mente, el tiempo y los propios conceptos budistas. Incluso una enseñanza válida puede ser malinterpretada si se transforma en una realidad absoluta.
La vacuidad no debe ser reificada. Reificar significa tratar una idea o un fenómeno como si fuera una entidad sólida que existe por sí misma.
C. Existencia dependiente y designación
Los fenómenos existen en dependencia de causas, condiciones, partes y nombres. Funcionan en el mundo cotidiano, pero no poseen una esencia que pueda encontrarse mediante un análisis último.
Una persona existe. Un árbol existe. Una ciudad existe. Sin embargo, ninguno de ellos existe como una entidad aislada e independiente de sus condiciones. Eso es interdependencia de las cosas.
D. El Camino Medio
La filosofía Madhyamaka busca evitar dos extremos.
El nihilismo que afirma que nada existe o que nada tiene valor.
Candrakīrti rechaza ambas posturas. Los fenómenos existen y producen efectos en el plano cotidiano, pero carecen de una esencia inherente.
E. Las dos verdades
Candrakīrti explica la realidad mediante dos niveles de verdad.
Verdad convencional
Las cosas funcionan. Una semilla puede transformarse en una planta. Una acción puede beneficiar o perjudicar a otra persona. El lenguaje permite comunicarse y la conducta tiene efectos.
La vacuidad no elimina este nivel de realidad.
Verdad última
Cuando se analiza un fenómeno en busca de una esencia fija e independiente, no es posible encontrarla. Esto no destruye al fenómeno. Permite comprender su carácter dependiente.
Las dos verdades no describen dos mundos separados. Son dos formas de examinar la misma experiencia.
F. El método prāsaṅga
El método prāsaṅga examina una afirmación y muestra las consecuencias problemáticas que se desprenden de ella.
Su estructura puede resumirse en tres pasos.
Se siguen sus consecuencias lógicas.
Se muestra la contradicción o el resultado absurdo al que conduce.
Candrakīrti utiliza este procedimiento para cuestionar las teorías que afirman una existencia inherente. Su objetivo no es construir una nueva esencia metafísica, sino mostrar los límites de las posiciones esencialistas.
G. El yo y el no-yo
Sin embargo, cuando se busca una esencia personal separada del cuerpo y de la mente, no se encuentra ninguna entidad independiente.
Por ello, el yo existe como una designación dependiente, no como una esencia absoluta.
H. La persona existe
Candrakīrti sostiene que la persona existe en el plano convencional.
La persona existe de las siguientes formas:
Como sujeto responsable de sus acciones.
Como designación vinculada a los cinco agregados.
Como parte del mundo cotidiano.
como una entidad independiente de sus componentes.
Este punto permite evitar el nihilismo. La ausencia de un yo inherente no significa que las personas sean irreales o que sus acciones carezcan de importancia.
I. Samsara y nirvana
Por ningún motivo.
Ambos carecen de existencia inherente. Sin embargo, esto no significa que sean idénticos en la experiencia cotidiana.
En el samsara predominan la ignorancia, el apego y la confusión. La mente interpreta los fenómenos como si fueran permanentes y poseyeran una esencia propia. Predomina la ignorancia.
El nirvana corresponde a la liberación de esa ignorancia. La realidad no se transforma en una sustancia distinta. Lo que cambia es la comprensión de su carácter dependiente y vacío. Predomina la sabiduria.
Una analogía tradicional ayuda a entender esta idea. En la oscuridad, una cuerda puede confundirse con una serpiente. La persona siente miedo porque interpreta de forma errónea aquello que percibe. Al encender la luz, comprende que se trataba de una cuerda.
La cuerda no cambió. Cambió la percepción. Esta analogía no resume toda la complejidad del nirvana, pero permite comprender el papel de la ignorancia y la sabiduría.
Nota sobre el nombre.
Candrakīrti y Chandrakirti son dos formas de escribir el nombre del mismo filósofo.
Chandrakirti es una forma simplificada y frecuente en textos de divulgación.
Nota sobre Chandragomin
Algunas fuentes tibetanas relatan que Candrakīrti sostuvo un prolongado debate con Chandragomin en la "universidad" Nalanda, India.
Chandragomin fue un intelectual budista destacado por sus estudios de gramática sánscrita. También se le atribuyen obras vinculadas a la ética, la práctica religiosa y la devoción a Tara.
La tradición afirma que el debate se extendió durante siete años. Este relato debe entenderse como parte de la historia tradicional tibetana y no como un hecho comprobado mediante fuentes históricas contemporáneas a los autores.
Fuentes recomendadas
Hayes, Richard. “Madhyamaka”. Stanford Encyclopedia of Philosophy.
Candrakīrti. Introduction to the Middle Way. Traducción de Padmakara Translation Group con comentario de Jamgön Mipham. Shambhala, 2004.
Dreyfus, Georges y Sara McClintock, editores. The Svātantrika-Prāsaṅgika Distinction. Wisdom Publications, 2003.
Nāgārjuna. The Fundamental Wisdom of the Middle Way. Traducción y comentario de Jay L. Garfield. Oxford University Press, 1995.
1
No hay comentarios.:
Publicar un comentario