COMPOSICIÓN FILOSÓFICA DEL BUDISMO: Visión de un sistema integral (V.S.I.)
V. PSICOLOGÍA FENOMENOLÓGICA Mod.6
V. PSICOLOGÍA FENOMENOLÓGICA
BUDISTA.
Introducción.
La psicología fenomenológica budista considera las enseñanzas filosóficas y las prácticas contemplativas del budismo, especialmente las desarrolladas en el Abhidharma y la escuela Yogācāra. Su objetivo es estudiar la estructura de la experiencia consciente desde la perspectiva de quien la vive, es decir, tal como la experimenta cada persona momento a momento. Este enfoque considera la introspección y la meditación como herramientas valiosas para explorar y comprender la mente.
Existen tres
puntos de encuentro que permiten establecer un diálogo entre el budismo y la
fenomenología.
1. La suspensión de los
juicios.
La
fenomenología propone examinar la experiencia evitando dar por supuestas
nuestras interpretaciones habituales. Por su parte, prácticas budistas como
Vipassanā y la atención plena (mindfulness) entrenan la observación de
pensamientos, sensaciones y emociones, procurando reconocerlos sin reaccionar
automáticamente ante ellos. Es decir en el budismo, para la meditación
Vipassana o Mindfulness cumple una función idéntica: observar los pensamientos
y sensaciones puras sin juzgarlos, etiquetarlos o reaccionar a ellos.
2.
La relación entre la mente y sus objetos.
Tanto algunas
corrientes fenomenológicas como las tradiciones budistas examinan cómo se
presentan los objetos en la experiencia consciente. Desde ciertas perspectivas
budistas, la cognición y aquello que se conoce deben comprenderse atendiendo a
sus respectivas condiciones. Sin embargo, ambas tradiciones no
interpretan esta relación de la misma manera.
El budismo coincide en que la mente y sus objetos son
interdependientes; no existe un sujeto percibiendo de forma aislada a un mundo
independiente.
3.
El cuestionamiento de un yo permanente.
El budismo
rechaza la existencia de un yo independiente, inmutable y permanente. Lo que
habitualmente llamamos «yo» puede comprenderse mediante procesos físicos y
mentales cambiantes. Esta perspectiva encuentra puntos de diálogo con
determinadas corrientes fenomenológicas, aunque no todas las interpretaciones
fenomenológicas del yo coinciden con la doctrina budista de la ausencia de un
yo permanente. Esto es claro rechazo al
esencialismo.
Referencia: Zahavi, Dan. Phenomenology:
The Basics (2019), y Stanford Encyclopedia of Philosophy, entrada
«Phenomenology». Estas referencias permiten profundizar en el estudio de la experiencia
subjetiva y sus estructuras.
Los
cinco agregados de la experiencia.
La
psicología budista analiza la experiencia humana mediante modelos sistemáticos,
entre ellos los desarrollados en el Abhidharma. Uno de los más conocidos es el
de los cinco agregados (skandhas), que permite examinar los
componentes de la experiencia que habitualmente asociamos con un yo estable e
independiente.
Estos son:
1. Forma (Rūpa): comprende el cuerpo
físico y los aspectos materiales de la experiencia, incluidos los órganos de
los sentidos y sus objetos.
2. Sensación (Vedanā): es el tono afectivo
básico de la experiencia, que puede ser agradable, desagradable o neutro.
3. Percepción (Saṃjñā): permite reconocer y
distinguir las características de aquello que experimentamos. Por ejemplo,
identificar un objeto como un automóvil o un árbol.
4. Formaciones mentales (Saṃskāra): comprenden las
disposiciones volitivas y otros factores mentales, como las intenciones, los
hábitos y las tendencias condicionadas que intervienen en nuestra experiencia.
5. Conciencia (Vijñāna): se refiere a la
conciencia que surge en relación con los sentidos y sus objetos, o con la
actividad mental. No debe entenderse simplemente como un espacio en el que se
unifican los otros cuatro agregados.
Desde esta
perspectiva, la experiencia personal se comprende como un conjunto de procesos
condicionados e interrelacionados, en lugar de atribuirse a un yo permanente e
independiente.
Fuente budista: Khandha Sutta (SN 22.48), discurso
sobre los cinco agregados, perteneciente al Saṃyutta
Nikāya.
La
interdependencia
Otro
principio fundamental del budismo es el origen dependiente (pratītyasamutpāda), según el cual los
fenómenos surgen en dependencia de causas y condiciones.
Nada surge
de manera completamente aislada. Un pensamiento o una emoción pueden depender
de experiencias anteriores, percepciones, recuerdos, hábitos y circunstancias
presentes. Comprender estas relaciones permite reconocer que nuestra
experiencia no es fija ni independiente de las condiciones que la hacen
posible.
El origen
dependiente constituye una enseñanza fundamental del budismo y permite
comprender cómo determinadas condiciones contribuyen al surgimiento y
mantenimiento del sufrimiento.
Fuente budista
complementaria: Paṭiccasamuppāda
Sutta (SN 12.1), perteneciente al Saṃyutta Nikāya, sobre el origen dependiente.
La
escuela Yogācāra y la conciencia.
La escuela Yogācāra desarrolló modelos filosóficos y psicológicos para explicar el funcionamiento de la conciencia y la manera en que se configura nuestra experiencia. Entre sus conceptos más conocidos se encuentra ālayavijñāna, traducido habitualmente como “conciencia de depósito” o “conciencia almacén”. En determinadas interpretaciones de Yogācāra, este concepto permite explicar la continuidad de las tendencias y disposiciones que condicionan nuestras experiencias posteriores.
No debe
confundirse con un alma permanente ni con un yo inmutable. La tradición
Yogācāra lo entiende dentro de un proceso condicionado y cambiante.
La relación
entre conciencia, percepción y realidad constituye uno de los temas más
complejos de esta escuela. Sus diferentes textos e interpretaciones no
sostienen necesariamente una única posición acerca de la existencia del
mundo exterior.
Fuente: Stanford
Encyclopedia of Philosophy, entrada «Yogācāra», especialmente las secciones
dedicadas a la psicología filosófica budista y a ālayavijñāna.
Aplicaciones
psicológicas y terapéuticas.
Algunas
ideas y prácticas relacionadas con la atención consciente han influido en
distintos enfoques contemporáneos de la psicología.
1.
Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena (MBSR).
Es un
programa desarrollado por Jon Kabat-Zinn en 1979. Incorpora prácticas de
atención plena y meditación para ayudar a las personas a relacionarse de otra
manera con el estrés, el dolor y las dificultades cotidianas.
2.
Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT).
Este enfoque
psicológico trabaja la aceptación de las experiencias internas, la flexibilidad
psicológica y la acción orientada por valores personales. Enseña, entre otras
cosas, a observar los pensamientos como acontecimientos mentales, en lugar de
considerarlos automáticamente verdades absolutas.
Aunque
existen puntos de contacto con algunas enseñanzas budistas sobre el apego y la
relación con el sufrimiento, la ACT es una terapia psicológica contemporánea
con fundamentos y objetivos propios.
3.
Ciencias contemplativas y neurofenomenología.
La
neurofenomenología, impulsada por el científico y filósofo chileno Francisco
Varela, busca establecer un diálogo entre la descripción rigurosa de la
experiencia vivida en primera persona y los datos obtenidos mediante la
investigación científica, incluidos los estudios sobre la actividad cerebral.
En su
artículo de 1996, «Neurophenomenology: A Methodological Remedy for the Hard
Problem», Varela propuso relacionar sistemáticamente la experiencia subjetiva
con la investigación de los procesos cognitivos y neurobiológicos.
Este enfoque
abre posibilidades para investigar la relación entre la experiencia subjetiva,
la práctica contemplativa y los procesos cerebrales, sin reducir necesariamente
la primera a una mera descripción de los segundos.
Fuentes: Kabat-Zinn, Jon,
sobre el programa MBSR; Association for Contextual Behavioral Science, sobre la
ACT; y Varela, Francisco J. (1996), sobre neurofenomenología.
La
experiencia como punto de partida
Hay mucho
más que decir acerca de la metodología budista y su relación con el pensamiento
occidental, porque se trata de una tradición inmensamente vasta. Sin embargo,
quizás lo esencial sea más sencillo de lo que parece: prestar atención a
nuestra propia vida, aprender a relacionarnos con lo que nos ocurre en el
presente y entrenar la mente para observar la experiencia con mayor claridad.
Se trata de
desarrollar la capacidad de permanecer cerca de nuestra propia experiencia,
incluso cuando resulta difícil, sin quedar atrapados automáticamente en
nuestros pensamientos, emociones o reacciones.
La práctica
contemplativa no consiste simplemente en observar lo que sucede, sino también
en desarrollar una comprensión más profunda de las condiciones que intervienen
en nuestra experiencia y en nuestras respuestas ante ella.
Filosofía
de la mente y psicología fenomenológica
Mientras que
la filosofía de la mente se ocupa de cuestiones como la naturaleza de la
conciencia, su relación con el cuerpo y los procesos mentales, la fenomenología
estudia las estructuras de la experiencia tal como se viven desde la
perspectiva de quien las experimenta. Examina las percepciones, las emociones,
los recuerdos y los estados mentales que intervienen en la experiencia de cada
persona, así como la manera en que esta experiencia adquiere significado.
Conviene señalar que la psicología fenomenológica y la fenomenología filosófica están relacionadas, pero no son necesariamente la misma disciplina. La primera estudia la experiencia humana desde una perspectiva psicológica, atendiendo a cómo las personas perciben, sienten, piensan y viven sus experiencias. La segunda es una tradición filosófica dedicada al análisis de la experiencia tal como se presenta a la conciencia, buscando comprender sus estructuras y significados.
En el
contexto budista, la observación de la experiencia también puede contribuir a
comprender las condiciones que originan el sufrimiento y las posibilidades de
transformarlo.
Algunos principios
importantes para comprender esta temática son los siguientes:
1. La experiencia y el yo.
La
experiencia puede analizarse como un conjunto de procesos mentales y físicos
dinámicos, sin necesidad de postular un yo permanente e independiente.
2. Las emociones aflictivas.
Desde la
perspectiva budista, determinadas formas de sufrimiento se relacionan con la
ignorancia, el apego y la aversión.
3. Los hábitos perceptivos y cognitivos.
Nuestra
manera habitual de interpretar la realidad está condicionada por experiencias
anteriores, hábitos mentales, emociones y procesos de aprendizaje.
4. La observación consciente.
La atención
plena permite observar pensamientos, sensaciones y emociones mientras surgen,
favoreciendo una comprensión más clara de los procesos que intervienen en la
experiencia.
5. La transformación de la mente.
Mediante la
observación, la práctica contemplativa y el desarrollo de la comprensión, es
posible modificar gradualmente nuestra relación con los procesos mentales y
cultivar una mayor claridad y estabilidad.
Fuente: Stanford Encyclopedia of Philosophy,
entrada «Phenomenology», para los fundamentos de la fenomenología y el estudio
de la experiencia consciente.
La
fenomenología y la experiencia humana.
La
fenomenología nos invita a comprender la experiencia humana como un proceso
integral: cómo percibimos el mundo, cómo lo experimentamos desde nuestro cuerpo
y nuestra mente, cómo nos reconocemos a nosotros mismos, cómo nos relacionamos
con los demás y cómo damos significado a lo que vivimos.
Por lo
tanto, no se interesa únicamente por lo que ocurre, sino también por cómo lo
vivimos y qué sentido adquiere para nosotros. La experiencia humana se
convierte así en un punto de partida fundamental para comprender a la persona.
En las
tradiciones budistas, la observación directa de la experiencia ocupa un lugar
central en la práctica contemplativa. Mediante la atención y la meditación,
podemos examinar cómo intervienen los procesos perceptivos, conceptuales y
emocionales en nuestra manera de experimentar la realidad.
La
psicología budista no se limita a describir la mente: también busca comprender
los procesos que intervienen en la experiencia y, mediante la práctica y el
cultivo de la comprensión, transformar nuestra relación con el sufrimiento.
En
definitiva, la observación directa de la experiencia encuentra en la
contemplación y la meditación budistas métodos para explorar la mente de manera
profunda, no solamente desde el pensamiento conceptual, sino también desde la
experiencia vivida.
Bibliografía
y fuentes de consulta.
1. Fenomenología
Zahavi, Dan.
Phenomenology: The Basics. Routledge, 2019.
Stanford
Encyclopedia of Philosophy. «Phenomenology».
2. Psicología budista y escuela Yogācāra
Stanford
Encyclopedia of Philosophy. «Yogācāra».
3. Los cinco agregados
Saṃyutta
Nikāya 22.48, Khandha Sutta.
4. Origen dependiente
Saṃyutta
Nikāya 12.1, Paṭiccasamuppāda Sutta.
5. Reducción del estrés basada en mindfulness
Kabat-Zinn,
Jon. Información sobre su trayectoria y el desarrollo del programa MBSR.
6. Terapia de Aceptación y Compromiso
Association
for Contextual Behavioral Science (ACBS). Información sobre los fundamentos de
la ACT.
7. Neurofenomenología
Varela,
Francisco J. (1996). «Neurophenomenology: A Methodological Remedy for the Hard
Problem». Journal of Consciousness Studies, 3(4), 330-349.
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