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martes, 14 de enero de 2025

PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE BUDISMO.- A


Preguntas y respuestas relacionadas con el budismo tibetano.

¿Cómo encontrar el camino espiritual?

Encontrar un camino espiritual nunca ha sido fácil. Es una decisión personal que requiere valentía, constancia y disposición para enfrentar dudas y dificultades.

Un maestro recomienda leer algunos de los libros espirituales más importantes, ya que esto puede ayudar a descubrir el sendero que más inspire a cada persona. El camino debe recorrerse con discreción, respeto y humildad, teniendo presente que será necesario reconocer y superar las propias debilidades.

Lo más importante es mantener la continuidad. Si una persona se encuentra inspirada, podrá superar los obstáculos y sentirá el deseo de seguir aprendiendo y profundizando su práctica.

¿El budismo es una filosofía?

La palabra filosofía proviene de los términos griegos philo, que significa amor, y sophia, que significa sabiduría. Por ello, puede entenderse como amor por la sabiduría.

El budismo puede considerarse una filosofía práctica, aunque también incluye una dimensión espiritual. Se basa en la experiencia personal y propone un camino de transformación interior orientado hacia la sabiduría, la compasión y la Iluminación.

¿Existen distintos tipos de budismo y todos tienen una base común?

Sí. Existen diversas escuelas y tradiciones budistas en el mundo. Aunque presentan diferencias en sus prácticas, interpretaciones y formas de enseñanza, comparten principios fundamentales, como la búsqueda de la liberación del sufrimiento y el desarrollo de la sabiduría y la compasión.

En algunos casos, el budismo se ha adaptado a las costumbres de los países donde se ha difundido, sin perder sus fundamentos principales.

¿El budismo es negativo?

No. El budismo no se basa en ideas negativas. Aunque reconoce la existencia del sufrimiento, su propósito es comprender sus causas y avanzar hacia la superación del mismo.

¿Los budistas son vegetarianos?

No en todos los casos. Algunas personas budistas siguen una alimentación vegetariana y otras no.

El budismo considera reprochable causar daño a los seres vivos. Por esta razón, la práctica vegetariana es frecuente en varias comunidades budistas, aunque no constituye una obligación general para todas las escuelas.

¿Existe el pecado o el castigo en el budismo?

El budismo no utiliza el concepto de pecado del mismo modo que otras religiones. Las acciones se comprenden a partir de sus consecuencias y de la ley del karma.

No se trata de recibir un castigo impuesto por una divinidad, sino de comprender que cada acción puede generar efectos positivos o negativos.

¿Se necesita un maestro para seguir el camino budista?

En muchas corrientes del budismo tibetano, la guía de un maestro cumple un papel relevante. Su función no es que el discípulo lo imite, sino que lo ayude a comprender las enseñanzas y a desarrollar su propia práctica.

El objetivo es que cada persona alcance una comprensión profunda por medio de su experiencia. También es importante evitar el apego excesivo y mantener una mirada crítica al elegir un maestro, ya que no todas las personas que se presentan como guías poseen la formación o la integridad necesarias.

¿Fue Buda un dios?

No. Buda no afirmó ser un dios. Fue un ser humano que alcanzó un estado de despertar o Iluminación mediante su práctica y comprensión.

¿Podemos controlar la mente?

La mente puede adiestrarse. Por medio de la meditación y otras prácticas, es posible desarrollar mayor serenidad, atención y claridad.

El objetivo no consiste en controlar cada pensamiento, sino en aprender a relacionarse con ellos de una forma más consciente y reducir aquellas conductas que generan sufrimiento.

¿Qué es un sutra?

Los sutras son textos que reúnen discursos y enseñanzas atribuidas a Buda. Entre ellos se encuentran el Sutra de la Perfección de la Sabiduría y el Sutra del Loto.

¿Qué piensa el budismo sobre el origen del universo?

El budismo no suele centrarse en la idea de un creador único. Algunas corrientes sostienen que el universo atraviesa ciclos de formación, duración y disolución.

Se recomienda leer el Abhidharmakosa.

¿El sexo antes del matrimonio es inapropiado?

El budismo no establece una prohibición general sobre las relaciones sexuales antes del matrimonio. La conducta sexual se evalúa a partir del respeto, el consentimiento, la responsabilidad y la ausencia de daño hacia otras personas.

¿Existe la suerte?

Desde una mirada budista, los acontecimientos no dependen solo del azar. Las acciones, decisiones y condiciones previas influyen en sus resultados.

¿El karma es el destino?

No. El karma no es un destino fijo ni inmutable. Se refiere a las consecuencias que pueden generar las acciones, intenciones y decisiones de una persona.

El karma puede transformarse mediante nuevas acciones y cambios en la forma de actuar.

¿Se venera a Buda?

Buda es una figura de respeto y admiración. Para muchas personas budistas, representa un maestro y un ejemplo de transformación interior.

Aunque existen prácticas devocionales, no se considera que Buda sea un dios creador.

¿Se adoran las estatuas?

Las estatuas de Buda no se consideran dioses. Cumplen una función simbólica y ayudan a recordar sus enseñanzas y cualidades. Por esta razón, se tratan con respeto y cuidado.

¿Los Budas conceden deseos?

Según algunas tradiciones budistas, las plegarias y prácticas devocionales no buscan que un Buda conceda deseos como lo haría una divinidad externa.

Estas prácticas ayudan a desarrollar cualidades internas, como la compasión, la sabiduría y la confianza en el camino espiritual.

¿Qué es una sadhana?

Una sadhana es una práctica ritual y meditativa que busca favorecer el desarrollo espiritual.

En la tradición Kadampa, por ejemplo, la sadhana Gema del Corazón guía una práctica orientada a purificar el karma negativo y fortalecer la compasión.

¿Cómo funciona la plegaria?

Desde ciertas corrientes budistas, la plegaria ayuda a fortalecer la disposición interior y a desarrollar cualidades positivas.

No se entiende solo como una petición externa, sino como una práctica que favorece la conexión con los propios potenciales de sabiduría y compasión.

¿Qué es la emanación de los Budas?

En algunas tradiciones del budismo tibetano, se enseña que los Budas pueden manifestarse de distintas formas para ayudar a otros seres.

Estas manifestaciones pueden presentarse como figuras simbólicas, maestros espirituales o representaciones búdicas. Dentro de esta visión, figuras como Vajrapani o Vajradhara expresan cualidades iluminadas que inspiran la práctica.

¿ Tierra gozosa?

La expresión Tierra Gozosa se relaciona con Tushita, conocida en tibetano como Ganden.

Ver entrada Tierras puras. 

¿Qué es la Ofrenda al Guía Espiritual?

La Ofrenda al Guía Espiritual, también conocida como Lama Chopa, es una práctica vinculada a Tsongkhapa.

Incluye enseñanzas sobre la devoción al guía espiritual, las etapas del camino o Lamrim y el adiestramiento de la mente o Loyong.

¿Ayudan los Budas a las personas?

Según algunas corrientes budistas, las personas que se encuentran preparadas para recibir enseñanzas pueden beneficiarse de la inspiración y orientación asociadas a los Budas.

¿Qué es un mudra?

Un mudra es un gesto simbólico realizado con las manos y los dedos.
Cada posición puede representar una cualidad, una enseñanza o una realización espiritual.

¿Qué es una mente hábil?

Una mente hábil es aquella que reconoce las acciones que pueden causar sufrimiento e intenta evitarlas. También busca desarrollar conductas orientadas hacia el bienestar propio y el de los demás.

¿Qué es una puja?

Una puja es una ceremonia budista que puede incluir meditación, recitación de versos, plegarias y ofrendas. Suele realizarse frente a un altar con figuras de Buda y elementos simbólicos, como flores, velas, alimentos o recipientes con agua.

Reflexiones finales

“El ser humano es esclavo de las cosas y los apegos que posee. El único deseo del sabio es la ausencia de deseos”.

Atribuido a Buda

“Si no tenemos paz interior, no seremos felices aunque dispongamos de las mejores condiciones para vivir”.

Gueshe Kelsang Gyatso.

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sábado, 11 de enero de 2025

RELACIÓN DE TEMAS BÁSICOS DEL BUDISMO - GRÁFICO


 

                  K Dondrup T. - 2010

CLASIFICACION DE BUDAS Y BODHISATTVAS POR NATURALEZA O DIFERENTES CRITERIOS



Clasificación de Budas y Bodhisattvas según diferentes criterios.

         Consideración inicial
Las siguientes categorías no establecen una jerarquía entre Budas y Bodhisattvas. Su propósito es facilitar la comprensión de sus cualidades, funciones y modos de manifestación.
Algunas clasificaciones provienen de doctrinas tradicionales del budismo Mahayana y Vajrayana. Otras se utilizan como herramienta didáctica para organizar el contenido.

1. Clasificación según su naturaleza o modo de representación.

Buda histórico:
Es una manifestación humana concreta que aparece en un período y contexto determinados para enseñar el Dharma.
Ejemplo:   Siddhārtha Gautama, conocido como Buda Shakyamuni.

Budas de la meditación o Budas arquetípicos:
Representan cualidades específicas de la mente iluminada. No corresponden a figuras históricas, aunque ocupan un lugar relevante en las prácticas meditativas y rituales.
Ejemplos:
Vairocana.
Amitabha.
Aksobhya.
Ratnasambhava.
Amoghasiddhi.
Buda primordial o Ādibuddha

En algunas tradiciones Vajrayana, el Ādibuddha representa la pureza primordial y la dimensión última del despertar.
No debe entenderse como un dios creador ni como una figura histórica. Tampoco es apropiado presentarlo como el primer Buda, que existió antes que los demás en un sentido cronológico.
Según la tradición, puede representarse mediante diferentes figuras.
Ejemplos:
Samantabhadra en ciertos sistemas de la tradición Nyingma.
Vajradhara en varios linajes tántricos.
Kālacakra en ciertos contextos doctrinales.

2. Clasificación según los tres cuerpos de un Buda

La doctrina Trikāya explica tres dimensiones inseparables de la budeidad. No se trata de tres Budas diferentes ni de una secuencia lineal.

Nirmāṇakāya el cuerpo de emanación.
Es la manifestación visible -fisicamente- de un Buda en el mundo.
Su función es enseñar y guiar a los seres según sus necesidades.
Ejemplo: Buda Shakyamuni como maestro histórico.

Saṃbhogakāya el cuerpo del disfrute.
Es la dimensión sutil y luminosa de la budeidad, asociada a la experiencia que tienen los practicantes avanzados.
Está relacionado con enseñanzas que se transmite en áreas visionarias (a la mente de un Bodhisattva, por ejemplo) y con representaciones presentes en tierras puras y mandalas.

Dharmakāya o el cuerpo del Dharma o de la verdad. 
Es la dimensión suprema de un Buda.
No tiene forma física ni ubicación específica. Se asocia con la plena comprensión de la realidad y con la sabiduría libre de confusión.

Relación entre los tres cuerpos
Los tres cuerpos expresan dimensiones inseparables de una misma realización. Es uno no tres, puede tomar una de las tres dimencion en cualqier momento.
El Dharmakāya corresponde a la dimensión última.
El Saṃbhogakāya corresponde a la manifestación sutil.
El Nirmāṇakāya corresponde a la manifestación visible y accesible en el mundo.

3. Organización didáctica según la calidad representada.

En diversas prácticas budistas, ciertas figuras representan cualidades específicas de la mente iluminada. Esta organización es útil para el estudio, pero no constituye una clasificación única para todas las escuelas. Es típico del Mahayana Vajrayana.

Sabiduría
Representa la comprensión profunda de la realidad.
Ejemplo
Mañjuśrī.

Compasión
Representa el deseo de liberar a los seres del sufrimiento y sus causas.
Ejemplo
Avalokiteśvara, conocido como Chenrezig en el budismo tibetano.

Salud medicina
Se relaciona con prácticas destinadas a aliviar el sufrimiento físico y mental.
Ejemplo
Bhaiṣajyaguru, conocido como el Buda de la Medicina.

Actividad iluminada
Representa la capacidad de actuar eficazmente en beneficio de los seres.
Ejemplo
Amoghasiddhi.

Longevidad
Se relaciona con prácticas destinadas a promover una vida prolongada y significativa para continuar el camino espiritual.
Ejemplo
Amitāyus.

4. Los cinco Budas de la sabiduría
Los cinco Budas de la sabiduría, también conocidos como los cinco Tathāgatas, ocupan un lugar relevante en diversas prácticas del Vajrayana.
No son figuras históricas. Representan dimensiones de la mente despierta y la transformación de los estados mentales que generan sufrimiento.

Vairocana
Ubicación simbólica: el centro.
Color: blanco.
Sabiduría: sabiduría de dharmadhātu o comprensión de la realidad tal como es.
Estado mental que transforma: la ignorancia.
Cualidad principal: exhaustividad y claridad.

Aksobhya
Ubicación simbólica: este.
Color: azul.
Sabiduría: sabiduría como un espejo.
Estado mental que se transforma: la ira.
Cualidad principal: claridad no reactiva.

Ratnasambhava
Ubicación simbólica: el sur.
Color: amarillo.
Sabiduría: sabiduría de igualdad.
Estado mental que transforma: el orgullo.
Cualidad principal: ecuanimidad y generosidad.

Amitābha
Ubicación simbólica: oeste.
Color: rojo.
Sabiduría: sabiduría de discernimiento.
Estado mental que transforma: el apego.
Cualidad principal: discernimiento y compasión.

Amoghasiddhi
Ubicación simbólica: el norte.
Color: verde.
Sabiduría: sabiduría para la acción eficaz.
Estado mental que transforma: la envidia.
Cualidad principal: capacidad para actuar sin miedo.

5. Clasificación según su relación con el tiempo.

En las enseñanzas budistas se mencionan Budas de diferentes épocas.
Los Budas del pasado aparecieron en ciclos anteriores.

Buda actual: Shakyamuni.
El Buda del futuro: Maitreya.

Maitreya es presentado como el futuro Buda que enseñará el Dharma cuando las enseñanzas de Shakyamuni ya no estén disponibles.

6. Clasificación de los bodhisattvas según su progreso en el camino.

Un Bodhisattva es un ser orientado hacia la Iluminación con el propósito de beneficiar a todos los seres.
 es apropiado decir que busca despertar primero para sí mismo y ayudar siempre a los demás a lograr su despertar. Su práctica está guiada desde el principio por la compasión y la bodhicitta, es decir, la aspiración a alcanzar la Iluminación para el beneficio de todos.

Bodhisattva en formación
Se encuentra cultivando la compasión, la sabiduría y las demás cualidades necesarias para avanzar en el camino.

Bodhisattva avanzado
Ha alcanzado uno de los bhūmis o etapas superiores del camino.

Mahasattva
El término significa "gran ser". Se utiliza para destacar a los Bodhisattvas de alta realización espiritual.
Ejemplos:
Avalokiteshvara.
Mañjuśrī.
Samantabhadra en su representación como Bodhisattva.

7. Organización didáctica de los Bodhisattvas según su cualidad principal.
Sabiduría - Mañjuśrī.
Compasión - Avalokiteshvara o Chenrezig.

Actividad y comportamiento ilustrados:
Samantabhadra.
poder espiritual:
Vajrapāṇi.
Compromiso con los seres que sufren:
Kṣitigarbha.

Estas expresan cualidades que toda persona puede cultivar en su práctica.

8. Clasificación según el modo de manifestación

En el budismo Vajrayana existen diferentes formas simbólicas. Estas representaciones no deben interpretarse literalmente.

Caminos pacíficos
Expresan serenidad, claridad, compasión y enseñanza.
Ejemplo
Avalokiteshvara.

Formas enojadas o iracundas
Representan la intensa energía necesaria para afrontar obstáculos, confusión y estados mentales destructivos.
No simbolizan el odio ni la violencia común.
Ejemplo
Vajrabhairava o Yamantaka.

Formas femeninas
Expresan cualidades como la sabiduría, la compasión y la actividad iluminada.
Ejemplos:
Tara.
Vajrayoginī.

Múltiples formas
Algunas figuras tienen varios rostros, brazos o expresiones. Estos elementos simbolizan cualidades, habilidades y medios hábiles.

9. Función práctica y devocional
Las figuras budistas pueden desempeñar diferentes funciones dentro de la práctica.

Objeto de refugio y enseñanza
Ejemplo:
Buda Shakyamuni.

Apoyo para la meditación y la visualización
Ejemplos:
Avalokiteshvara.
Mañjuśrī.
Tara.

Referencia ética
Las figuras budistas representan cualidades que el practicante busca desarrollar, como la compasión, la sabiduría y la ecuanimidad.
Figura asociada con prácticas curativas
Ejemplo
Bhaiṣajyaguru, el Buda de la Medicina.

Protector del Dharma
Los protectores del Dharma o dharmapālas están asociados con la protección de las enseñanzas y la superación de los obstáculos.
Ejemplo
Mahakala.
Mahākāla no debe definirse únicamente como un “Buda enojado”. Es una figura protectora cuya interpretación puede variar según la tradición y la práctica.

10. Síntesis operacional
Figura o categoría                    Función principal                      Ejemplo
Buda histórico                            Enseñanza y refugio                    Buda Shakyamuni
Buda asoc con la Tierra Pura  Fe, práctica devocional y aspiración al renacimiento
                                                                                                                                    Amitābha
Buda de la Medicina       Prácticas curativas y alivio del sufrimiento    Bhaiṣajyaguru
Buda de la sabiduría    Representación de las cualidades de la mente despierta
                                                                                                                                      Vairocana
Bodhisattva de la compasión       Cultiva la compasión                        Avalokiteshvara
Bodhisattva de la sabiduría   Cultivar una comprensión profunda           Mañjuśrī
Deidad meditativa o yidam    Apoyo para la transformación interior    Vajrayoginī
Protector del Dharma      Pro. de lecciones y superación de obstáculos          Mahakala

11. Síntesis estructural
Un Buda es un ser plenamente iluminado.
Un Bodhisattva recorre el camino hacia la Iluminación con la aspiración de beneficiar a todos los seres.
Una deidad meditativa o yidam es una figura utilizada en ciertas prácticas del Vajrayana.
Un protector del Dharma o dharmapāla está asociado con la protección de las enseñanzas y el camino espiritual.
Una misma figura puede recibir diferentes interpretaciones según la escuela, el linaje y el contexto de la práctica.

Anexo
El término Ādibuddha significa “Buda Primordial”.
En algunas tradiciones Vajrayana, representa la pureza primordial de la mente y la dimensión última del despertar. No corresponde a un dios creador ni a una figura histórica.
La expresión «primordial» no significa que un individuo existiera antes que todos los demás Budas en una secuencia cronológica. Se refiere a una dimensión del despertar que no depende de la confusión ni de construcciones mentales.

Sus Aspectos principales:
La no dualidad expresa la inseparabilidad de la sabiduría y el vacío.
Pureza primordial: simboliza la naturaleza libre de confusión.
La relación con el Dharmakāya está vinculada a la dimensión última de la Budeidad.
Diversidad de representaciones: su forma cambia según el sistema doctrinal y la tradición.

                 Representaciones frecuentes
Samantabhadra:
En ciertos sistemas de la tradición Nyingma, Samantabhadra representa al Buda primordial y la pureza original de los fenómenos.
También existe una representación de Samantabhadra como un Bodhisattva. El significado depende del contexto.
Vajradhara:
En varios linajes tántricos, Vajradhara representa al Buda primordial y al Dharmakāya.
Suele aparecer sosteniendo un vajra y una campana, elementos que simbolizan la unión del método y la sabiduría.
Kalachakra:
En los linajes tántricos como Drikung Kagyu, Kālacakra está vinculado a la dimensión primordial del despertar y a enseñanzas asociadas con el tiempo y el cosmos.

Síntesis final:
El Ādibuddha no es un creador externo ni una persona histórica. Es una representación doctrinal y simbólica de la dimensión primordial del despertar.
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viernes, 10 de enero de 2025

FENÓMENOS ILUSORIOS - REALIDADES, las 2 verdades , sabiduría


¿Por qué se dice que existen los fenómenos ilusorios?

Cuando las cosas se presentan ante nosotros, no parecen ser simples designaciones como "árbol", "coche", "melón" o "Nico". Por el contrario, tendemos a percibirlas como si poseyeran una realidad objetiva, fija e independiente.
Sin embargo, según la filosofía Madhyamaka, los fenómenos no existen de esa manera. Dependen de causas, condiciones, partes y designaciones. Por lo tanto, existe una diferencia entre cómo se presentan las cosas ante nuestra mente y cómo existen en realidad.
Por esta razón, se dice que los fenómenos son ilusorios.
Esto no significa que no existan o que todo sea ficción. Un árbol, un coche o una persona existen y desempeñan funciones en la vida cotidiana. Se les considera ilusorios porque parecen poseer una existencia inherente, aunque en realidad carecen de ella.

Las dos verdades
El budismo distingue entre dos verdades o niveles de comprensión de los fenómenos.

Verdad convencional o relativa.
La verdad convencional se corresponde con la forma en que los fenómenos existen y funcionan en nuestra experiencia cotidiana. tal cual.
Las cosas surgen en función de causas y condiciones, cambian con el tiempo y reciben nombres según convenciones compartidas. Por ejemplo, llamamos "auto" a un conjunto de piezas que permite desplazarse de un lugar a otro. O "bici" a otro conjunto de piezas, pero si le sacas el manubrio empieza a perderce el concepto bici y, si luego sacas una rueda ya no hay bici. Son convencionalismos para el entendernos.
El automóvil existe en su forma convencional. Sin embargo, si buscamos una esencia independiente que lo convierta en un automóvil por derecho propio, no la encontraremos. Lo mismo sucede con cualquier cosa, como con una mesa.

Verdad absoluta
La verdad última corresponde al vacío inherente a la existencia de los fenómenos.
Esto significa que nada existe de forma autónoma, fija o independiente. Todo depende de otros factores.
El vacío no implica que las cosas desaparezcan, ni que nada importe. Al contrario, nos permite comprender que los fenómenos funcionan porque dependen de causas y condiciones.
Por causa y condiciones se da la manzana. Causa es la semilla de manzana y condiciones el agua, tierra, aire, etc, Da un fruto que es manzana y no otro y semillas que se convierten en causa.

La misma realidad observada desde dos perspectivas.
La verdad convencional y la verdad última no son realidades separadas.
El mismo fenómeno puede analizarse desde ambas perspectivas. Un árbol existe convencionalmente, ya que podemos verlo, tocarlo y reconocer sus efectos. Sin embargo, carece de existencia intrínseca, puesto que depende de una semilla, agua, tierra, luz, tiempo, partes y una designación.
Por lo tanto, la interdependencia y el vacío no se contradicen. La interdependencia permite comprender la ausencia de una esencia autónoma.
Ver entrada - de realidades o verdades.

La comparación con una ilusión
Este fenómeno puede compararse con un espejismo, un reflejo o un sueño.
Ante nuestros ojos aparece un espejismo, pero no existe como aparenta. Del mismo modo, los fenómenos cotidianos parecen independientes, aunque en realidad dependen de numerosos factores.
La analogía no pretende negar la realidad convencional. Su propósito es demostrar que las apariencias pueden engañarnos cuando atribuimos a las cosas una existencia fija y autosuficiente.

Las dos formas de sabiduría
La distinción entre las dos verdades se relaciona con dos formas de conocimiento.
Sabiduría que conoce la diversidad de los fenómenos.
Esta sabiduría abarca los múltiples aspectos de la realidad convencional, como sus causas, condiciones, relaciones y efectos.
Sabiduría que conoce la realidad tal como es.
Esta sabiduría comprende la vacuidad inherente de la existencia. Reconoce que los fenómenos no existen por sí mismos, aunque se nos presenten como si fueran independientes.
Por darse el fenomeno por causas, no presenta una esencia fija.

Los tres criterios de existencia convencional
Según la perspectiva Madhyamaka Prasangika, un fenómeno puede considerarse existente de forma convencional cuando cumple tres criterios.

Se reconoce mediante una convención aceptada en el mundo.
Esa convención no se ve contradicha por una cognición convencional válida.
Su existencia convencional no queda refutada por un análisis último.

Esto permite distinguir entre una realidad convencional válida y una simple invención.
Por ejemplo, un automóvil existe convencionalmente porque otras personas pueden reconocerlo, usarlo y verificarlo. En cambio, un automóvil imaginario no adquiere existencia convencional solo porque alguien piense en él.

Síntesis
Los fenómenos son ilusorios porque parecen existir de una manera diferente a como realmente existen.
Se presentan como objetos independientes, pero dependen de causas, condiciones, partes y designaciones.
No son inexistentes. Existen convencionalmente.
No poseen una esencia autónoma. Carecen de existencia inherente.
Comprender ambas dimensiones permite evitar ambos extremos: por un lado, creer que las cosas tienen una esencia fija e independiente; por otro, concluir que nada existe y que nada tiene efectos.

Fuente base
Dalai Lama. El mundo del budismo tibetano. Véase explicación sobre los criterios de existencia convencional en la página 73 de la edición. 


martes, 7 de enero de 2025

CAMINO MEDIO 1- no a los extremos - si superación espiritual -

 

CAMINO MEDIO

Buda enseñó las Cuatro Nobles Verdades. La cuarta de ellas se expresa a través del Noble Óctuple Camino, estrechamente relacionado con el llamado Camino Medio. Este camino se aleja de los extremos y propone una forma de vida basada en el equilibrio. Esto no significa elegir una alternativa cómoda o poco exigente. Por el contrario, implica esfuerzo, disciplina, práctica y una ética profunda para superar el sufrimiento, alcanzar una vida más plena y compartir ese bienestar con los demás.

Antes de llegar a esta comprensión, Buda vivió experiencias muy distintas. Durante una etapa conoció los placeres y las comodidades. Más adelante practicó un ascetismo riguroso, marcado por privaciones y sufrimiento físico. Sin embargo, ninguno de estos extremos le permitió encontrar aquello que buscaba. Comprendió que tanto el exceso como la renuncia absoluta resultaban insuficientes, ya que ambos podían conducir a la insatisfacción.

A partir de esa experiencia, entendió que era necesario buscar una relación equilibrada con la vida. Esto implica aprender a regular los impulsos, revisar la conducta y desarrollar una visión más consciente de nuestras decisiones. El Camino Medio no consiste en evitar el compromiso, sino en orientar las acciones hacia aquello que produce bienestar propio sin causar daño a otros seres sintientes.

Esta enseñanza se concreta en los ocho principios del Noble Óctuple Camino, vinculados con la sabiduría, la conducta ética y la disciplina mental. A través de ellos, cada persona puede trabajar sobre su comportamiento, fortalecer su conciencia y alejarse de las causas del sufrimiento.

El Camino Medio constituye una orientación central dentro de la ética budista. Su práctica invita a vivir con mayor atención en el presente, evitando quedar atrapados por distracciones, deseos o pensamientos que aparecen y desaparecen. Esto no significa negar lo que sentimos, sino aprender a observarlo sin permitir que controle por completo nuestra conducta.

Buda comparó los extremos con dos orillas. Una representa los excesos y la otra las privaciones. Permanecer atrapado en cualquiera de ellas impide avanzar. Reconocerlo puede parecer sencillo, pero llevarlo a la práctica exige constancia. Por esta razón, el Noble Óctuple Camino funciona como una guía de conducta y desarrollo personal.

La tradición relata que, mientras meditaba en búsqueda de la Iluminación, Buda no se dejó dominar por las tentaciones ofrecidas por Mara ni por el sufrimiento. Comprendía que caer en cualquiera de estos extremos lo alejaría de su propósito. Su enseñanza propone entonces una vida en equilibrio, respetuosa de la dignidad de todos los seres y libre del predominio del ego.

La vida de Shakyamuni permite comprender esta idea. Nacido como príncipe, tuvo acceso a comodidades y placeres. Aun así, sintió que estos no entregaban una respuesta profunda frente al sufrimiento humano. Más tarde se sometió a duras prácticas ascéticas, pero también descubrió que ese camino debilitaba su cuerpo sin acercarlo a la verdad que buscaba. Tras abandonar ambos extremos, inició una etapa de meditación y reflexión que lo condujo al despertar.

Para orientar a sus seguidores, enseñó el Noble Óctuple Camino, formado por principios como la conducta correcta, el habla correcta y la atención correcta. Estos principios se organizan en tres grandes dimensiones. La ética, el dominio de la mente y la sabiduría. Por medio de ellas, las personas pueden revisar su comportamiento, conocerse con mayor profundidad y avanzar en su desarrollo espiritual.

El Camino Medio no representa debilidad, mediocridad ni falta de ambición. Se trata de una vía exigente, que requiere esfuerzo constante y una actitud consciente frente a la vida. Su propósito es avanzar hacia una transformación interior que permita disminuir el sufrimiento, fortalecer la sabiduría y desarrollar una relación más compasiva con los demás.

El camino de la sabiduría se aparta del ego. Al practicar el Noble Óctuple Camino, la persona inicia un proceso de cambio interior que puede reflejarse en su forma de pensar, actuar y relacionarse con otros.

También es importante recordar que nada permanece igual para siempre. Todos los fenómenos cambian. La realidad no posee una base fija e inmutable. Esta idea se relaciona con las Cuatro Nobles Verdades, consideradas uno de los fundamentos de las enseñanzas budistas. Ellas orientan a la persona hacia una comprensión más profunda de la existencia y hacia la posibilidad de mejorar como ser humano.

Nagarjuna

Nagarjuna fue uno de los pensadores más influyentes del budismo Mahayana y es reconocido como fundador de la escuela Madhyamaka, cuyo nombre puede traducirse como Camino Medio. Vivió entre los siglos II y III d. C. y desarrolló una reflexión profunda sobre las enseñanzas budistas. Su obra más conocida es el Mulamadhyamakakarika, texto que ha sido estudiado, traducido y comentado en distintos momentos de la historia.

A quienes siguen esta tradición se les denomina madhyamikas. Su pensamiento aborda temas como el apego, la compasión, el autoconocimiento y la relación de dependencia entre todos los fenómenos. Uno de sus aportes centrales es la reflexión sobre la vacuidad.

La vacuidad no debe entenderse como una afirmación de que nada existe. La idea apunta a que ningún fenómeno posee una esencia fija o independiente. Todo surge debido a ciertas causas, condiciones y relaciones. Por eso, las cosas pueden cambiar, aparecer y desaparecer.

Nagarjuna plantea que ningún fenómeno surge de forma aislada. Todo depende de otros elementos. Debido a esta interdependencia, nada posee una naturaleza permanente e inmutable. La vacuidad permite comprender el cambio. Si las cosas tuvieran una esencia fija, el mundo sería estático y no existiría transformación alguna.

Desde esta mirada, la impermanencia y la vacuidad están vinculadas. Todo cambia porque nada existe por sí solo ni permanece idéntico a través del tiempo. Esta reflexión amplía el sentido del Camino Medio y evita caer en dos extremos. Por un lado, creer que las cosas poseen una existencia absoluta. Por otro, pensar que nada tiene valor o significado. Eternalismo y Nihilismo.

El Camino Medio propone comprender la vida sin aferrarse a extremos. Su práctica invita a revisar la conducta, cultivar la sabiduría y desarrollar una relación más consciente con uno mismo y con los demás. No es un camino fácil, pero ofrece una orientación clara para avanzar hacia una vida más equilibrada, compasiva y libre del dominio del ego.

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jueves, 2 de enero de 2025

VACUIDAD 1 - DE LAS DOS VERDADES HASTA LA VACUIDAD (1) EN EL BUDISMO MADHYAMAKA - C1 DEFINICIONES


De las dos verdades hasta la vacuidad en el budismo Madhyamaka

Índice
Dado la complejidad de la materia se ha optado por un orden tal, que una persona  avance desde lo más simple hacia lo más complejo. De lo base a más profundo, pasando por preguntas para reflexión.

1 Introducción
2 Las dos verdades
   2.1. La verdad convencional
   2.2. La verdad última
3 La vacuidad
   3.1. Qué significa vacuidad
   3.2. Qué no significa vacuidad
   3.3. La vacuidad no es nihilismo
4 Originación dependiente e impermanencia
5 El Camino Medio
6 Buda y Nagarjuna
7 Ejemplos para comprender la vacuidad
   7.1. La bicicleta
   7.2. La rueda
   7.3. La mesa o la silla
8 Vacuidad y forma
9 Vacuidad y dualidad
10  Samsara y nirvana
11  Las Cuatro Nobles Verdades y la vacuidad
12  La utilidad de comprender la vacuidad / entrenar la mente
13  Ideas clave
14  Preguntas para reflexión
15  Síntesis final
16  Referencias
17  Obras atribuidas a Nagarjuna


1 Introducción

En la filosofía budista Madhyamaka, también conocida como la filosofía del Camino Medio, la realidad puede comprenderse desde dos perspectivas que no se contradicen entre sí. Por una parte, está la verdad convencional o relativa que es la realidad cotidiana en la que vivimos, usamos nombres, distinguimos objetos y comprendemos las relaciones de causa y efecto. Por otra parte, está la verdad última. Esta perspectiva permite comprender que ningún fenómeno posee una existencia propia, independiente o permanente. Todo fenómeno (seres-cosas) existe en relación con otras causas y condiciones.
Estas dos verdades no describen dos mundos separados. Son dos formas de observar (sin o con sabiduría) una misma realidad.

2  Las dos verdades.

2.1 La verdad convencional
La verdad convencional corresponde a la experiencia ordinaria. En este nivel usamos palabras y categorías para desenvolvernos en la vida diaria. Decimos auto, silla, perro, casa, árbol, roca o Nicolás. Estos nombres son útiles porque permiten reconocer, comunicar y distinguir los fenómenos. Cuando llamamos Nicolás a una persona, usamos una etiqueta convencional. Esa etiqueta sirve para identificarla, pero no significa que exista una esencia fija e independiente llamada Nicolás.
Lo mismo ocurre con una silla. La reconocemos por su forma, color, estructura y función. Sin embargo, si buscamos una esencia propia llamada silla, separada de sus partes, no la encontraremos.

La existencia convencional es real y necesaria. No se trata de negar los objetos ni las personas. Se trata de comprender que existen de forma relativa y condicionada.
El Dalai Lama lo expresa con una frase sencilla "Cuando dudo de mi existencia, me pellizco". La frase recuerda que existimos y vivimos experiencias reales. Sin embargo, no existimos de forma aislada ni independiente de todo lo demás.

2.2 La verdad última
La verdad última se refiere a la naturaleza profunda de los fenómenos. Desde esta perspectiva, nada posee una esencia propia, fija o independiente. Todo depende de causas, condiciones, relaciones y partes.
Un árbol depende de la tierra, el agua, el aire, la luz solar, el clima y otros factores para su existencia. No es posible aislarlo de aquello que permite su existencia.
Lo mismo ocurre con una persona. Para vivir dependemos del cuerpo, el alimento, el aire, el sol, el entorno, otras personas, la cultura y una gran red de condiciones.
Cuando analizamos un fenómeno con mayor profundidad, observamos que surge a partir de una combinación de causas y condiciones. No encontramos una realidad autónoma, separada o permanente.
La verdad última no significa que nada exista. Significa que nada existe por sí mismo.

2.3 Las dos verdades (o realidades) como dos perspectivas
Las dos verdades no son dos reinos separados.
La verdad convencional corresponde a la forma en que los fenómenos aparecen y funcionan en la vida cotidiana. La verdad última corresponde a la forma en que esos fenómenos existen al ser analizados con profundidad.
Una persona existe de forma convencional. Tiene nombre, cuerpo, historia y relaciones.
Sin embargo, no posee una esencia fija llamada yo.
Una silla existe de forma convencional. Sirve para sentarse y puede reconocerse. Sin embargo, no existe separada de sus partes, materiales y función.
Ambas perspectivas son válidas y necesarias.

3. La vacuidad

3.1 que significa vacuidad
La palabra sánscrita Śūnyatā, también escrita como Shunyata, suele traducirse como vacuidad o vacío. En el budismo, vacuidad no significa inexistencia. Tampoco significa que la realidad sea una nada absoluta. Vacuidad significa ausencia de existencia inherente.
Algo es vacío porque no posee una esencia propia, independiente o permanente. Existe gracias a otras causas y condiciones que le dieron existencia
La vacuidad puede resumirse de la siguiente forma: nada existe de forma independiente; todo depende de causas y condiciones.
Desde esta perspectiva, todo lo que existe es interdependiente, cambiante e insustancial.

3.2. Vacuidad y originación dependiente
Nagarjuna fue uno de los principales filósofos del budismo Madhyamaka. Vivió en India entre los siglos II y III d. C. y profundizó las enseñanzas de Buda sobre la originación dependiente.
Su idea central puede expresarse así: lo que surge en dependencia, eso es lo que entendemos por vacuidad. Es decir, todo fenómeno surge debido a causas y condiciones y por esta razón, ningún fenómeno posee una esencia propia.
Una planta depende de la tierra, el agua, el aire y la luz. Una persona depende de su cuerpo, su historia, sus vínculos y su entorno. Una silla depende de sus piezas, sus materiales, su diseño y su fabricación.
Nada surge desconectado del resto.
La originación dependiente conduce a la comprensión de la vacuidad.

3.3. La vacuidad no es nihilismo
Uno de los errores más frecuentes consiste en pensar que la vacuidad significa que nada existe. El budismo Madhyamaka rechaza esa interpretación. La vacuidad no es nihilismo. No afirma que el mundo sea una ilusión sin valor ni que las acciones carezcan de consecuencias.
La realidad convencional sigue funcionando. Las causas producen efectos. Las decisiones tienen consecuencias. El sufrimiento existe. La compasión también tiene sentido.
La vacuidad indica que los fenómenos no existen de forma fija, aislada o independiente.
Decir que una silla es vacía no significa que no podamos sentarnos en ella. Significa que la silla depende de sus partes, materiales, uso y designación.
Ver más abajo ejemplos.
4. La impermanencia
La impermanencia es una idea central del budismo. Todo cambia. Los cuerpos cambian. Las relaciones cambian. Los objetos se desgastan. Las emociones surgen y desaparecen. Las sociedades se transforman.
Nagarjuna explica que, si los fenómenos tuvieran una esencia fija, el cambio no sería posible.
Si algo existiera por sí mismo, de forma estable y permanente, no podría transformarse.
La experiencia muestra lo contrario. Todo fenómeno depende de condiciones y cambia cuando esas condiciones cambian. Por eso la impermanencia permite comprender la vacuidad.

5. El Camino Medio
La filosofía Madhyamaka propone un camino intermedio entre dos extremos.
El primer extremo es el eternalismo. Esta postura considera que las cosas poseen una esencia fija, estable y permanente. Todo es permanente, eterno.
El segundo extremo es el nihilismo. Esta postura sostiene que nada existe o que nada tiene valor.
El Camino Medio evita ambos extremos. Las cosas existen en el nivel convencional, pero carecen de una esencia inherente en el nivel último. Tsongkhapa señala que, para comprender la vacuidad, es necesario evitar ambos extremos:
No caer en la visión nihilista.
No caer en la visión eternalista.

6. La relación entre Buda y Nagarjuna
Buda enseñó que el mundo carece de un yo independiente y permanente. En el Sunna-sutta, Ananda pregunta en qué sentido se dice que el mundo es vacío. Buda responde que el mundo es vacío porque carece de un yo o de algo perteneciente a un yo.
Años después, Nagarjuna amplió esta idea. Señaló que todos los fenómenos carecen de una naturaleza propia.
Lo que en las enseñanzas de Buda aparece como  insustancialidad, en Nagarjuna se desarrolla como vacuidad. Ambas ideas apuntan a lo mismo: nada posee una existencia independiente. Todo surge debido a causas y condiciones. Todo cambia. Nada permanece idéntico para siempre.

7 Ejemplos para entender vacuidad

7.1  Ejemplo de la bicicleta
Una forma sencilla de aproximarse a la vacuidad consiste en analizar una bicicleta.
Observemos una bicicleta completa. La reconocemos y usamos sin dificultad.
Ahora quitemos el manubrio. El manubrio sigue siendo un manubrio, pero ya no es la bicicleta.
Retiremos el sillín. El sillín sigue siendo un sillín, pero tampoco es la bicicleta.
Luego quitemos las ruedas, la horquilla, los pedales, la cadena, los cambios y el piñón.
Al final, cada pieza conserva su nombre, pero no encontramos una esencia independiente llamada bicicleta.
La bicicleta existe como una designación convencional aplicada a un conjunto de partes organizadas de cierta forma. No significa que la bicicleta no exista. Significa que no existe por sí sola ni separada de sus componentes.

7.2. Ejemplo de la rueda
Podemos repetir el ejercicio con una rueda.
Quitamos los rayos, el buje, la llanta y la válvula. Guardamos cada pieza por separado.
¿Dónde está la rueda?
La rueda tampoco posee una esencia independiente. Existe como una designación aplicada a un conjunto de partes organizadas de determinada forma.
La palabra rueda es útil y válida en la vida cotidiana. Sin embargo, al buscar una esencia propia, no la encontramos.

7.3. Ejemplo de la mesa o la silla
Tomemos una silla. La silla está formada por distintas piezas de madera u otros materiales. Si retiramos cada parte una por una, llega un punto en que ya no encontramos algo que pueda llamarse silla.
También podemos analizar sus materiales. La madera está formada por partículas. Estas partículas poseen partes y relaciones.
El análisis puede continuar sin encontrar una esencia final, indivisible e independiente.
La silla existe en el nivel convencional. Sin embargo, está vacía de existencia inherente.

8. Vacuidad y forma
El Sutra del Corazón expresa una de las ideas más conocidas del budismo Mahayana
                          La forma es vacuidad y la vacuidad es forma.
Esto no significa que la forma desaparezca. Significa que toda forma existe sin una esencia independiente. Cada fenómeno surge en relación con otros fenómenos.
La vacuidad no está separada de la forma. Tampoco es una realidad distinta ubicada fuera del mundo cotidiano.
La forma es vacía porque depende de causas y condiciones. La vacuidad se expresa en las formas porque nada existe fuera de esa red de relaciones.

9. Vacuidad y dualidad

Comprender la vacuidad también ayuda a revisar las divisiones que usamos para interpretar la realidad. Decimos alto y bajo, grueso y delgado, sujeto y objeto, éxito y fracaso, que son categorías útiles en ciertos contextos.
Estas categorías son útiles para orientarnos en la vida diaria, pero no existen por sí solas ni tienen un significado fijo e independiente. Siempre dependen de una comparación, de un punto de vista y de ciertas condiciones.
La filosofía Madhyamaka no propone eliminar estas diferencias. Enseña a usarlas sin considerarlas verdades absolutas. Son formas prácticas de nombrar y ordenar la experiencia, pero no expresan una esencia permanente de las cosas. 
La filosofía Madhyamaka no niega el uso de estas categorías. Enseña a no confundirlas con verdades absolutas.

10. Samsara y nirvana
Nagarjuna afirma:  No hay ninguna distinción entre nirvana y samsara. O viceversa no hay ninguna distinción entre samsara y nirvana. Esta afirmación no significa que sufrimiento y liberación sean idénticos en la experiencia cotidiana. Significa que ambos carecen de una esencia inherente. La diferencia está en la forma de comprender y experimentar la realidad.
Desde esta perspectiva, el nirvana puede entenderse como la experiencia del samsara observada a la luz de la sabiduría y la comprensión de la vacuidad. En el samsara hay ignorancia y en el nirvana no la hay.

11. Las Cuatro Nobles Verdades y la vacuidad
Nagarjuna relaciona la vacuidad con las Cuatro Nobles Verdades. En el capítulo XXIV del Mūlamadhyamakakārikā explica que la enseñanza de los Budas se apoya en dos verdades: la verdad convencional del mundo y la verdad de sentido último.
También afirma: lo que surge en dependencia, eso es lo que entendemos por vacuidad. Eso es una designación dependiente. Eso es precisamente el Camino Medio.
La vacuidad no elimina las Cuatro Nobles Verdades. Las hace posibles.
El sufrimiento surge por causas y condiciones. Por eso puede cesar cuando esas causas y condiciones cambian. Si el sufrimiento fuera fijo y permanente, no existiría camino de liberación.

12. La utilidad de comprender la vacuidad / entrenar la mente
Comprender la vacuidad no es solo un ejercicio intelectual. Su propósito es transformar la forma en que interpretamos la experiencia. Cuando creemos que el yo es fijo e independiente, aumentan el apego, el miedo, el orgullo y el sufrimiento. Cuando comprendemos que todo cambia y depende de múltiples causas, se abre una forma distinta de relacionarnos con la vida.
La vacuidad puede favorecer una actitud de mayor apertura, compasión y flexibilidad.
También ayuda a reducir la rigidez con la que defendemos nuestras ideas, identidades y opiniones.

13. Ideas clave para el entrenamiento
La verdad convencional permite vivir, comunicarnos y actuar en el mundo.
La verdad última permite comprender que nada posee una esencia independiente.
La vacuidad no significa inexistencia o nada.
Todo fenómeno depende de causas y condiciones. Todo fenómeno es impermanente.
Las etiquetas son útiles, pero no representan una esencia fija.
Las dos verdades no son dos mundos distintos.
La comprensión de la vacuidad evita caer en el nihilismo y en el eternalismo. 
La práctica busca transformar la mente y reducir el apego a ideas rígidas sobre el yo y la realidad.

14. Preguntas para reflexión
¿Existe una silla separada de sus partes?
¿Existe una persona separada de su cuerpo, historia, relaciones y entorno?
¿Qué cambia cuando comprendemos que nuestras ideas sobre el yo también dependen de causas y condiciones?
¿Por qué la vacuidad no significa que nada exista?
¿De qué forma la comprensión de la interdependencia puede fortalecer la compasión?
¿Cómo cambia nuestra relación con el sufrimiento cuando entendemos que no es fijo ni permanente?

15. Síntesis final
En la filosofía budista Madhyamaka, la realidad puede comprenderse desde dos perspectivas inseparables. La verdad convencional reconoce la existencia cotidiana de personas, objetos, causas y efectos y, la verdad última muestra que ningún fenómeno posee una esencia propia, independiente o permanente. Nada existe por sí solo.
Todo surge debido a causas y condiciones. Por esta razón, todo es vacío de existencia inherente.
La vacuidad no significa que nada exista. Significa que todo existe en relación de algo.
Comprender esta idea permite observar el mundo con menos rigidez, reducir el apego a un yo fijo y avanzar hacia una visión más amplia de la realidad.

16 Referencias mencionadas en texto original.
Dalai Lama. La fuerza del budismo. Ediciones B, Serie de Bolsillo, España, 1995.
Nagarjuna. Mūlamadhyamakakārikā. Versos fundamentales del Camino Medio.
Sunna-sutta. Canon Pali.
Sutra del Corazón.
Tsongkhapa. Lam Rim.

 17 Obras atribuidas a Nagarjuna
Mūlamadhyamakakārikā
Versos fundamentales del Camino Medio.
Śūnyatāsaptati
Setenta versos sobre la vacuidad.
Vigrahavyāvartanī
El fin de las disputas.
Vaidalyaprakaraṇa
Pulverizando las categorías.
Vyavahārasiddhi
Prueba de la convención.
Yuktiṣāṣṭika
Sesenta versos sobre el razonamiento.
Ratnāvalī
Preciosa guirnalda. 
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miércoles, 1 de enero de 2025

ASPIRACIÓN DEL SER HUMANO. REFLEXIÓN


Budismo

Aspiración del ser humano

El individuo, durante su vida, concibe ideas con el fin de obtener un beneficio material. No se desea censurar aquello, pues cada persona tiene derecho a definir sus prioridades. Sin embargo, conviene resaltar que, muchas veces, el despliegue de ese esfuerzo no va en beneficio de algo espiritual, intrínseco a su ser.

La persona podrá indicar que, al ver realizado su ideal, ello le otorga un momento de felicidad. Sin embargo, debe reconocer que ese contento es pasajero, solo una sensación mental transitoria y breve, conseguida por medio de un camino duro y no siempre fructífero. Durante ese periodo puede desaprovechar la posibilidad de vivir con plena conciencia el presente y permanecer en constante estrés.

Todo ello suele ser innecesario cuando se busca una felicidad más duradera, porque ella no depende de esas cosas, sino de un proceso de crecimiento y despertar interior. Cuando se alcanza cierto nivel de desarrollo, la persona podrá vivir de forma equilibrada aquí o allá, empapada de un nuevo entendimiento y de una visión poderosa, basada en el amor altruista y en el desarrollo de las cualidades humanas.

Muchas personas, aun reconociendo lo anterior, no realizan un esfuerzo real para concretar algo en su íntimo beneficio, que es lo importante. Desaprovechan la posibilidad de engrandecer sus propias virtudes, con las que enriquecerán de forma natural y profunda la relación con la familia, los amigos, los compañeros de trabajo, los desconocidos y el medio ambiente, desde un corazón cálido, con amor y deseos de bien.

Desperdician, por tanto, la posibilidad de desarrollar una mayor paciencia, disfrutar de una paz mental verdadera, reducir el odio, el ego y los celos, y disminuir la avaricia y la ignorancia espiritual.

Las personas, aun declarándose inteligentes, no desarrollan un modelo interior que las perfeccione y beneficie a ellas y a los demás, y que les facilite descubrir lo que significa sentirse vivas.

No conciben que sea posible superar el sufrimiento y conseguir una felicidad más permanente. Para el budista esto está claro. Desde su perspectiva, cada persona posee cualidades naturales para ello y, al adoptar ese camino, se favorece como persona, se beneficia a sí misma y beneficia a los demás con su generosidad y con el despliegue natural de las virtudes que desarrolle. Con el tiempo, puede superar el sufrimiento, eliminar su ignorancia y obtener la sabiduría que surge del conocimiento superior.

Hay que dar un propósito a nuestras vidas, en un sentido profundo del ser, para progresar y ser ecuánimes, felices y compasivos.

Muchas personas, sin declararse budistas, incorporan estas prácticas a su vida diaria para colaborar con su propósito de vida.

Mejorar nuestra vida desde lo interno es maravilloso. Allí está la sabiduría del todo. Es la luz de energía y compasión que nos acompaña en beneficio de uno mismo y de los demás.

¿Vale la pena el esfuerzo?

Los beneficios pueden comenzar a percibirse de forma gradual desde los primeros días de práctica. 

COMPOSICIÓN FILOSÓFICA DEL BUDISMO: V.S.I. I-DIMENSIÓN EXISTENCIAL. Mód: 2 de 11.

  UNA COMPOSICIÓN FILOSÓFICA DEL BUDISMO:   VISIÓN DE UN SISTEMA INTEGRAL.                                                                ...