LOS VOTOS DEL BODHISATTVA Y LOS VOTOS TÁNTRICOS
Parte 2 de 3
Los dieciocho votos raíz del Bodhisattva.
Las dieciocho acciones que deben abandonarse son las siguientes.
Alabarse a uno mismo o menospreciar a los demás con el interés de recibir bienes materiales, elogios o respeto.
No entregar ayuda material por avaricia o negarse a enseñar el Dharma a quienes sufren o carecen de protección.
No escuchar las disculpas de los demás o criticar a otras personas.
Abandonar el Mahayana, sosteniendo que sus textos no corresponden a las palabras de Buda, o enseñar como Dharma aquello que no lo es.
Apropiarse de bienes pertenecientes a Buda, al Dharma o a la Sangha.
Abandonar el Dharma sagrado, afirmando que los textos que enseñan los tres vehículos no corresponden a la palabra de Buda.
Privar con ira a personas ordenadas de sus vestimentas, golpearlas, encarcelarlas o provocar que abandonen su ordenación, incluso si su conducta moral no es adecuada. También constituye una falta afirmar que la vida monástica carece de valor.
Cometer alguna de las cinco acciones de efecto inmediato
matar a la propia madre
matar al propio padre
matar a un arhat
extraer sangre de un Buda con intención de dañarlo
provocar un cisma en la comunidad de la Sangha
Sostener visiones erróneas contrarias a las enseñanzas de Buda, como negar la existencia de las Tres Joyas o la ley de causa y efecto.
Destruir ciudades, pueblos o grandes extensiones territoriales mediante el fuego, explosivos, contaminación u otros medios dañinos.
Enseñar la vacuidad a personas cuyas mentes no están preparadas para comprenderla.
Provocar que quienes han ingresado al Mahayana abandonen su propósito de alcanzar la iluminación y animarlos a buscar solo su liberación individual del sufrimiento.
Provocar que otras personas abandonen sus votos Pratimoksha.
Menospreciar los vehículos de los shravakas o de los pratyekabuddhas, afirmando que no permiten abandonar el apego ni las demás aflicciones mentales.
Afirmar de forma falsa que uno ha comprendido la vacuidad profunda y sostener que quienes mediten siguiendo nuestras enseñanzas alcanzarán realizaciones elevadas.
Aceptar bienes que otras personas habían destinado como ofrendas a las Tres Joyas. También constituye una falta no entregar aquello que ha sido ofrecido para ellas o aceptar bienes robados a las Tres Joyas.
Provocar que quienes practican la calma mental abandonen su meditación, favoreciendo de forma injusta a quienes solo recitan textos. También constituye una falta imponer normas incorrectas que alteren la armonía de una comunidad espiritual.
Abandonar cualquiera de los dos tipos de bodhicitta, la bodhicitta de aspiración o la bodhicitta de acción.
Según Atisha, los votos Pratimoksha constituyen la base de los votos del Bodhisattva.
Síntesis de las dieciocho transgresiones raíz.
Alabarse a uno mismo y menospreciar a los demás.
No entregar bienes materiales ni enseñar el Dharma.
No perdonar a otras personas, incluso cuando se disculpan.
Abandonar las enseñanzas del Mahayana.
Robar aquello que ha sido ofrecido a las Tres Joyas.
Abandonar el Dharma sagrado.
Perjudicar o desacreditar a monjes y monjas.
Cometer alguna de las cinco acciones de efecto inmediato.
Mantener visiones erróneas.
Destruir poblados, ciudades o grandes extensiones territoriales.
Enseñar la vacuidad a quienes no están preparados.
Disuadir a una persona de alcanzar la iluminación completa.
Provocar que otras personas abandonen sus votos Pratimoksha.
Menospreciar a quienes siguen otros vehículos budistas.
Hablar falsamente sobre las propias realizaciones espirituales.
Apropiarse de bienes pertenecientes a las Tres Joyas.
Imponer normas incorrectas que alteren la armonía de una comunidad.
Abandonar la bodhicitta.
Transgresiones secundarias de los votos del Bodhisattva.
También deben evitarse las siguientes conductas.
Dejar de realizar ofrendas a las Tres Joyas mediante el cuerpo, la palabra y la mente.
Actuar impulsado por el deseo.
No mostrar respeto hacia una persona mayor o con más experiencia en la práctica.
No responder cuando se nos formula una pregunta sincera.
No aceptar invitaciones sin una razón válida.
No aceptar oro, regalos o ayuda cuando hacerlo permite beneficiar a otros seres.
No enseñar el Dharma a quienes lo solicitan con sinceridad.
Menospreciar a quienes han debilitado su disciplina ética.
No actuar de un modo que inspire respeto y confianza en los demás.
Limitar el trabajo realizado en beneficio de otros seres.
Evitar ciertas acciones que, pese a parecer negativas, pueden estar motivadas por la compasión y resultar necesarias en circunstancias excepcionales.
Obtener el sustento por medios incorrectos.
Tolerar las distracciones sin esforzarse por reducirlas.
Buscar escapar del samsara solo para el propio beneficio.
No abandonar las causas de una mala reputación cuando perjudican la confianza de los demás.
No ayudar a quienes viven bajo la influencia de las aflicciones mentales.
Reaccionar de forma agresiva cuando alguien nos provoca.
Ignorar a quienes son víctimas del enojo de otras personas.
No aceptar las disculpas de los demás.
Actuar movido por pensamientos de odio.
Rodearse de personas con el deseo de obtener respeto y reconocimiento.
No esforzarse por superar la pereza.
Participar en conversaciones triviales impulsadas por el apego.
Desear meditar sin esforzarse por comprender el sentido de la meditación.
No trabajar para superar los obstáculos que impiden la estabilidad mental.
Considerar el gozo de la estabilidad mental como un fin en sí mismo.
Abandonar el vehículo de los Oyentes.
Dedicarse sin una razón válida a prácticas que no corresponden al propio camino.
Esforzarse sin necesidad en comprender tratados externos al budismo que no contribuyen al desarrollo espiritual.
Sentir apego o satisfacción excesiva al estudiar enseñanzas ajenas al camino escogido.
Abandonar el Mahayana.
Alabarse a uno mismo y menospreciar a los demás.
No acudir a recibir enseñanzas del Dharma.
Criticar a la persona que entrega las enseñanzas.
No socorrer a quien necesita ayuda.
Olvidar a las personas enfermas.
No aliviar el sufrimiento de los demás cuando tenemos la posibilidad de hacerlo.
No ayudar a una persona descuidada a reconocer sus errores.
No responder con gratitud a quienes nos han ayudado.
No entregar consuelo a quien lo necesita.
No entregar aquello que se nos pide cuando estamos en condiciones de hacerlo.
No trabajar en beneficio de quienes nos rodean.
No considerar la opinión de los demás cuando resulta adecuado hacerlo.
No reconocer las buenas cualidades de otras personas.
No actuar de acuerdo con las circunstancias.
No utilizar capacidades extraordinarias cuando sea necesario y adecuado hacerlo.
Debilitar y restaurar los votos.
Cuando permitimos que crezcan en nosotros el apego y la avaricia, debilitamos nuestra conducta como Bodhisattvas y relajamos nuestros votos.
Negarnos a compartir enseñanzas del Dharma u otras fuentes de conocimiento por apego a nuestros libros o pertenencias no contribuye a liberarnos de la avaricia.
El primer paso para reparar los votos del Bodhisattva, cuando se han debilitado o perdido, consiste en reconocer que la transgresión fue un error.
Este proceso puede acompañarse de una práctica de purificación. No se trata solo de confesar los errores ante otra persona o de buscar el perdón de los Budas. Primero debemos actuar con honestidad frente a nosotros mismos y frente al compromiso que hemos asumido.
Si comprendemos que una acción fue incorrecta, debemos reconocerla y aplicar las cuatro fuerzas oponentes.
Las cuatro fuerzas oponentes.
Sentir arrepentimiento sincero por la acción realizada.
Comprometerse a realizar el mayor esfuerzo posible para no repetir el error.
Reafirmar el refugio y la bodhicitta. Esto implica renovar la orientación positiva de nuestra vida y fortalecer la aspiración de alcanzar la iluminación para beneficiar a todos los seres sintientes.
Realizar acciones correctivas que ayuden a contrarrestar la transgresión, como meditar sobre el amor y la generosidad, pedir disculpas por una conducta poco amable y llevar a cabo acciones positivas.
¿Cuáles son los votos tántricos?.
Al igual que los votos del Bodhisattva, los votos tántricos se dividen en compromisos raíz y secundarios. Estos votos deben sostenerse hasta alcanzar la iluminación. Su observancia es necesaria para avanzar en la práctica del tantra y desarrollar sus realizaciones.
El énfasis de los votos tántricos está puesto en la unión de la sabiduría y los medios hábiles.
Debemos recordar los siguientes puntos.
La base de los votos tántricos incluye los votos Pratimoksha y los votos del Bodhisattva.
Las transgresiones de los votos tántricos poseen consecuencias profundas. Los practicantes deben observar tanto los preceptos del Mahayana como los del Vajrayana.
Los compromisos del Vajrayana exigen una disciplina rigurosa.
Los practicantes deben haber recibido las iniciaciones necesarias y mantener los compromisos asociados a las prácticas de refugio, Bodhisattva y tantra.
Las catorce transgresiones raíz del tantra.
1. Despreciar o dañar al maestro vajra.
Consiste en despreciar, ridiculizar, contradecir de forma irrespetuosa o dañar al maestro vajra o lama gurú.
El maestro representa una guía central en el camino tántrico y debe ser tratado con respeto.
2. Transgredir los compromisos asumidos.
Consiste en ignorar o rechazar los votos y normas establecidos.
Los practicantes tántricos deben respetar tanto los preceptos del Mahayana como los compromisos del Vajrayana.
3. Mantener hostilidad hacia los hermanos y hermanas vajra
Consiste en ofender o desarrollar odio hacia otros practicantes que mantienen votos tántricos.
4. Abandonar el amor hacia los seres sintientes.
Consiste en abandonar la benevolencia, la generosidad y la compasión hacia los demás seres.
La práctica requiere cultivar amor y evitar la envidia.
5. Abandonar la bodhicitta.
Consiste en renunciar al propósito de desarrollar compasión y trabajar por la liberación de todos los seres sintientes.
Cada ser posee naturaleza búdica y debe ser incluido en nuestra aspiración.
6. Menospreciar las enseñanzas propias o ajenas.
Consiste en deshonrar las escrituras del Mahayana o del Vajrayana, afirmando que no provienen de Buda, o desacreditar otros sistemas espirituales sin fundamento.
7. Revelar enseñanzas confidenciales a quienes no están preparados.
Las enseñanzas tántricas reservadas no deben transmitirse a personas que aún no poseen la preparación necesaria.
En circunstancias excepcionales, puede resultar adecuado aclarar ciertos aspectos para corregir errores o prejuicios graves. La transmisión debe realizarla una persona cualificada para ello.
8. Dañar el cuerpo o despreciar sus componentes.
Consiste en abusar del propio cuerpo, menospreciarlo o considerarlo inútil para el camino espiritual.
También implica apegarse de forma incorrecta a los cinco agregados, la forma, las sensaciones, las percepciones, las formaciones mentales y la conciencia.
9. Mantener dudas destructivas sobre la práctica tántrica.
Consiste en alimentar un escepticismo que impida avanzar en la práctica, en especial respecto de la vacuidad.
La práctica debe sostenerse con estudio, reflexión y confianza fundada.
10. Abandonar la compasión hacia quienes causan daño.
Consiste en renunciar a toda actitud compasiva frente a quienes dañan a otras personas o perjudican las enseñanzas.
Esto no significa aprobar sus acciones ni permanecer expuestos a ellas. Significa procurar no actuar desde el odio.
11. Perder la visión correcta de la práctica.
Consiste en caer en extremos, como el nihilismo o una visión rígida de la realidad.
También implica alabarse por los propios logros, olvidar el propósito de la práctica, abandonar la meditación sobre la vacuidad y dejar de trabajar en beneficio de los demás seres.
12. Negarse a enseñar a quien lo solicita con sinceridad
Consiste en desalentar sin una razón válida a quienes poseen fe y desean avanzar en una práctica adecuada para ellos.
Cuando una persona aún no está preparada, debe orientársela con honestidad hacia los aprendizajes previos que necesita desarrollar.
13. Realizar de forma incorrecta las prácticas rituales
Consiste en ejecutar rituales tántricos sin respetar las condiciones, implementos o elementos requeridos.
14. Menospreciar a las mujeres
Consiste en despreciar, ridiculizar o considerar inferiores a las mujeres.
Esta conducta implica ignorar su sabiduría y constituye una transgresión raíz dentro de la práctica tántrica.
Continúa en la parte 3 de 3.
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