EMBRIOLOGÍA BUDISTA TIBETANA
De la concepción
Desde la perspectiva budista tibetana, la concepción no se entiende solo como un proceso biológico, sino también como un proceso en el que participan la conciencia y el karma. Según el Dalái Lama, las sustancias del padre y de la madre, es decir, el espermatozoide y el óvulo, actúan como causas del cuerpo del bebé y como condiciones que permiten la relación con la conciencia.
En esta visión, el último momento de conciencia de la vida anterior funciona como causa de la conciencia en el momento de la concepción. Por eso, el cuerpo físico, incluso desde el estado embrionario, sirve como soporte de la conciencia. La conciencia puede separarse del cuerpo físico al pasar de una vida a otra, pero no puede separarse de su nivel más sutil.
Ayurveda y Sowa-Rigpa
El Ayurveda es un sistema tradicional de medicina india, mientras que Sowa-Rigpa corresponde al sistema de medicina tibetana. Ambos explican la formación del ser humano, aunque lo hacen de forma distinta. El Ayurveda suele describir el proceso mes a mes, mientras que la medicina tibetana lo presenta semana a semana.
Según la medicina tibetana, el desarrollo fetal comienza con la unión del espermatozoide y el óvulo, formando el cigoto. Luego, este da origen al embrión. Además de los cinco elementos, el sistema tibetano considera un sexto factor en la formación del ser, que corresponde al karma. La nutrición del feto se produce por medio del cordón umbilical, entendido como una vía central de alimentación y desarrollo.
Desarrollo fetal según la medicina tibetana
Primera semana
La conciencia muy sutil entra en el cuerpo de la madre y se une con la energía de los padres. El semen y el óvulo se mezclan, formando una sustancia parecida a una leche cuajada. El embrión comienza como una masa leve.
Segunda semana
La mezcla se vuelve más densa y alargada. Su consistencia se compara con una sustancia semifluida, similar a la gelatina.
Tercera semana
La mezcla se estabiliza y adquiere una consistencia parecida a la cuajada o al yogur. En algunas tradiciones tibetanas se mencionan rituales dirigidos a la madre durante esta etapa.
Cuarta semana
El embrión toma una forma más alargada y redondeada. Comienza el desarrollo sexual del bebé y en la madre aparecen síntomas del embarazo, como vómitos, mareos y antojos.
Quinta semana
Comienza el segundo mes y se inicia la llamada fase del pez. Se forma la base del cordón umbilical.
Sexta semana
Se forma el canal central de la vida desde el ombligo, descrito como un brote inicial.
Séptima semana
Empieza el desarrollo de los tres canales principales, uno central y dos laterales. También se forman los ojos y algunos centros energéticos, como los chakras de la coronilla, el corazón y la zona genital.
Octava semana
Se forma el chakra de la garganta y comienza a definirse la forma del cráneo. La cabeza empieza a distinguirse.
Novena semana
El feto empieza a adoptar una forma corporal más definida. Se desarrollan el abdomen superior e inferior y termina la fase del pez.
Décima semana
Comienza el tercer mes. Los hombros y las caderas empiezan a sobresalir.
Undécima semana
Se forman las cavidades internas y los nueve orificios corporales, como ojos, oídos, nariz, boca, ano y zona genital.
Duodécima semana
Se desarrollan los cinco órganos vitales sólidos, que son corazón, pulmones, hígado, bazo y riñones.
Decimotercera semana
Se forman los seis órganos huecos, como estómago, intestino, colon, vesícula biliar, vejiga y órganos reproductivos.
Decimocuarta semana
Comienza el cuarto mes y la fase de la tortuga. Se forman estructuras como el húmero y el fémur, junto con la parte superior de brazos y piernas.
Decimoquinta semana
Se forman estructuras como la tibia y el peroné. Los brazos y las piernas completan mayor desarrollo.
Decimosexta semana
Se forman canales internos y externos, como arterias, venas y nervios. También se desarrollan los dedos y comienzan a formarse los huesos.
Decimoséptima semana
Los tres canales principales y sus ramas conectivas continúan su desarrollo. Termina la fase de la tortuga y el cuerpo ya presenta una forma más completa.
Decimoctava semana
Comienza el quinto mes. Se desarrollan los tejidos musculares y grasos. El cuerpo empieza a ganar volumen y peso. Según esta tradición, el feto comienza a experimentar hambre.
Decimonovena semana
Se forman ligamentos y tendones.
Vigésima semana
Se forman los huesos, la médula ósea y otros tejidos internos.
Vigésima primera semana
Se desarrolla la piel y aparece la sensación del tacto. La piel cubre el cuerpo.
Vigésima segunda semana
Comienza el sexto mes. Los nueve orificios externos se abren de forma más definida.
Vigésima tercera semana
Se desarrolla el pelo, el vello corporal, los poros de la piel y las uñas.
Vigésima cuarta semana
Los órganos vitales y vasculares alcanzan una mayor maduración. Según esta visión, el feto empieza a experimentar sensaciones de alegría, tristeza, placer y dolor.
Vigésima quinta semana
Comienza el desarrollo del sistema respiratorio. Se describe el movimiento de la energía pulmonar, asociado a la respiración y la circulación sanguínea.
Vigésima sexta semana
La conciencia del niño despierta con mayor fuerza. Según la tradición, puede recordar vidas pasadas y experimentar emociones positivas o negativas según esos recuerdos. La energía y el cuidado de la madre cumplen un papel de apoyo.
Semanas veintisiete a treinta
Corresponden al séptimo mes. Durante este periodo, los órganos y tejidos maduran y adquieren fuerza. El cuerpo completa gran parte de su crecimiento sutil y físico.
Semanas treinta y uno a treinta y cinco
Corresponden al octavo mes y a la fase porcina. El cuerpo ya formado crece con rapidez en tamaño y fuerza. Se terminan de desarrollar sistemas, pelo, uñas y estructuras corporales. Esta etapa se relaciona con la nutrición compartida entre madre e hijo.
Semanas treinta y seis a treinta y ocho
Corresponden al noveno mes. Según esta tradición, el feto experimenta incomodidad en el vientre materno, asociada a oscuridad, encierro, mal olor y deseo de salir. Estos factores impulsan el nacimiento.
Desde la semana treinta y siete
El feto se mueve dentro del útero y comienza a darse vuelta para prepararse para el parto.
Semana treinta y ocho
El viento descendente de la madre empuja al feto hacia afuera del útero y se produce el nacimiento. Al nacer, se considera que el bebé presenta la maduración completa de un ser humano.
Síntesis
Para la embriología budista tibetana, la formación del ser humano no depende solo del espermatozoide y el óvulo. También participan la conciencia, el karma y los cinco elementos. Por eso, el desarrollo fetal se entiende como un proceso físico, energético y kármico.
El sistema tibetano utiliza imágenes como el pez, la tortuga y el cerdo para explicar las etapas del desarrollo. El pez alude a la elongación inicial de la masa embrionaria. La tortuga se relaciona con la aparición de la cabeza y las extremidades. El cerdo representa la maduración final de las partes y estructuras del cuerpo.
Fuentes
Dakpa, N. Certain problems of embryology according to the Tibetan medical tradition. University of Cambridge.
Nyima, T. Tibetan Buddhist medical embryology.
Oxford Bibliographies. Embryology in Buddhist thought.
Arya, P. Y. Tibetan Buddhist Encyclopedia.
Kelsang Gyatso. Budismo moderno.
Schlieter, J. Buddhist principles of Tibetan medicine.
Revista Médica Ayurvédica Internacional Shanti Bodh.
Curso budista sobre embriología tibetana.
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