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jueves, 26 de junio de 2025

MANTRA PROTECCIÓN DE LA MENTE


MANTRA

Un mantra es una sílaba, palabra o frase que se recita de forma repetida como apoyo para la práctica espiritual y la meditación. Su recitación ayuda a estabilizar la atención, aquietar la dispersión mental y dirigir la mente hacia un objeto determinado de contemplación.

Se considera que los mantras tienen sus orígenes en la antigua tradición védica de la India. La palabra mantra proviene del sánscrito. Habitualmente se explica a partir de las raíces man, relacionada con la mente, y tra, asociada a protección o instrumento. Por ello suele interpretarse como una "protección de la mente" o como una herramienta para trabajar con ella.

Los tibetanos pronuncian algunos sonidos sánscritos de manera diferente a la pronunciación tradicional. Por ejemplo, suelen pronunciar padme como pemé y svaha como soha.

En el budismo vajrayana, estos mantras se recitan en relación con los cuatro tipos de actividades iluminadas. Estas son pacificar los obstáculos, enriquecer las cualidades positivas, atraer las condiciones favorables para el Dharma y eliminar los oscurecimientos que dificultan el desarrollo espiritual.
Su propósito principal es ayudar a la mente a abandonar la dispersión y favorecer la concentración. La repetición constante del mantra puede convertirse en un apoyo para desarrollar atención, claridad y estabilidad mental durante la meditación.

En términos generales, los mantras pueden entenderse como un vínculo entre la práctica corporal, el habla y la mente. Por esta razón ocupan un lugar importante tanto en el hinduismo como en diversas tradiciones budistas.

En algunas escuelas budistas, la recitación de mantras también se utiliza para establecer una conexión con las cualidades iluminadas representadas por un buda o una deidad meditativa específica. El maestro budista Sangharakshita explicó esta idea señalando que, mediante la repetición de un mantra y la práctica asociada, el practicante puede alinearse con las cualidades espirituales simbolizadas por esa figura.

Desde la perspectiva budista, la protección de la mente consiste en evitar que emociones y hábitos que generan sufrimiento lleguen a dominarla. Entre ellos se mencionan el apego excesivo, la ira, la envidia, la confusión y el orgullo. No se trata de una protección física ni de una intervención externa, sino de un entrenamiento gradual de la propia mente. Como la felicidad y el sufrimiento dependen en cierta forma en cómo funciona la mente, protegerla implica observar los pensamientos y emociones que surgen, reconociendo aquellos que favorecen el bienestar y aquellos que conducen al sufrimiento.

La recitación de mantras, junto con la meditación y la atención consciente, 
constituye una de las herramientas utilizadas para desarrollar cualidades 
como la compasión, la paciencia, la ecuanimidad y la sabiduría.

k Dondrup       

 

En resumen los mantras actúan como un canal de conexión entre el cuerpo físico,
la mente y la conciencia espiritual.

En el hinduismo y el budismo, los discípulos recitan mantras para evocar el poder y la presencia de un ser divino. En algunas tradiciones, los devotos usan mantras en la meditación para convertirse en uno con la deidad que están invocando.

“Repitiendo el mantra y asumiendo el mudra de cualquier Buda”, el monje budista Sangharakshita explica, “uno puede, no solo ponerse en correspondencia o alineamiento con el orden particular de realidad que Él personifica, sino que también puede ser imbuido con su poder transcendental”.

Como sabemos las emociones como felicidad y el sufrimiento nacen principalmente de la mente. Por ello protegerla significa estar atento qué pensamientos, emociones e influencias no se permiten desarrollar.

Por ejemplo, su práctica para la atención consciente se usa para reconocer emociones perturbadoras antes de que estas crezcan. También permite entre otras facilidades, cultivar cualidades como la compasión, la paciencia, la ecuanimidad, la sabiduría, vía la recitacion y meditación.

K D T,        2



martes, 24 de junio de 2025

PURIFICACIÓN DEL KARMA: LOS CUATRO OPONENTES + VAJRASATTVA

                Purificación: LOS CUATRO PODERES OPONENTES + VAJRASATTVA

Desde tiempos inmemoriales, como dicen los textos, nuestro continuo mental se ve abrumado por las acciones negativas y las impresiones kármicas que nos dejan. Todo esto genera un sufrimiento real que nos aflige y del que deseamos librarnos. Conocemos los efectos del karma, hemos estudiado su generación y los problemas de su maduración. No podemos seguir sin hacer nada para mejorar su impacto.
La mente sabe que de la mañana a la noche actuamos influenciados  por el engaño y que la mayoría de nuestras acciones físicas, mentales y verbales seran negativas. Debemos actuar en nuestro propio beneficio, más aún cuando él propio budismo nos muestra el camino. 

Purificar el karma es, en realidad, una forma abreviada de purificar los remanentes kármicos. Purificar significa, entonces, eliminar la posibilidad de experimentar los resultados kármicos de la maduración de estos remanentes.
¿Qué pasaría si purificáramos nuestro karma negativo por ejemplo?
Eliminamos el karma negativo, su maduración, el sufrimiento potencial, y nuestra mente y cuerpo nos lo agradecerán.
-
Es importante realizar prácticas de purificación a diario.
Deberíamos hacerlo todas las noches.
Lo que necesitamos es ser abiertos y honestos con nosotros mismos,
sin importar cuán dolorosa sea dicha revisión.

En este proceso de purificación, debemos indicar qué queremos purificar, considerando las acciones negativas de cuerpo, palabra y mente (como nuestra falta de paciencia y egoísmo, nuestros apegos y aversiones, nuestro orgullo y celos). Estas acciones son responsables de nuestros problemas. Aquí tomamos la determinación de separarnos de ellas, purificarlas y refugiarnos en las enseñanzas del Buda.

Las prácticas de purificación y acumulación de méritos son necesarias para obtener los frutos de la meditación. Por eso existen los Cuatro Poderes Oponentes que facilitan la eliminación de las semillas negativas desde sus raíces. Si el método se aplica correctamente, la fuerza de estos cuatro poderes no deja nada sin purificar. 

Estos son parte fundamental de la práctica de la confesión y purificación en el budismo.

Los Cuatro Poderes Oponentes son:

el poder del objeto,
el poder del arrepentimiento,
el poder de la fuerza y
​​el poder de la promesa.

El poder del objeto 

El Poder del Refugio o Confianza, consiste en tomar refugio en las Tres Joyas y generar la mente Bodhichita.

El poder del arrepentimiento,

Es un sentimiento profundo (no de culpa) en el que reconoces toda la carga negativa acumulada por tus propias acciones, desde tiempos inmemoriales.

El poder de la fuerza opuesta 

Es el Poder de la Acción Antídoto. Se refiere a realizar prácticas como meditar en la vacuidad, recitar el mantra de Vajrasattva, realizar sadhanas, postraciones, recitar textos del Dharma o cualquier otra actividad que purifique la mente (inclusive, por ejemplo, las ofrendas).

El poder de la promesa,

Se considera un firme compromiso abandonar cualquier actividad negativa que contamine la mente. Es la firme determinación de no volver a cometer dichas o tales acciones negativas.

La intensidad de la práctica de purificación determinará la intensidad de la propia purificación. Si es muy fuerte, incluso los cinco crímenes extremos (matar al propio padre, a la propia madre, a un Arhat, derramar la sangre de un Buda y causar desunión entre las comunidades del Dharma) pueden purificarse.

EL MANTRA DE VAJRASATTVA
Se recita el mantra de Vajrasattva durante la práctica 21 veces con una fe firme y poderosa y evitaremos que los resultados que traen las acciones negativas aumenten, sobre todo teniendo en cuenta que seguimos acumulando este tipo de actitudes (incluso sin darnos cuenta). 

Recitar el mantra 21 veces al día evita que la negatividad aumente.

Lo más relevante es el arrepentimiento de haber cometido una acción negativa, ya sea causada por acciones del cuerpo, la palabra y la mente. 

La purificación de las negatividades está precedida por admitir abiertamente que las tenemos.

Si purificas diariamente tus acciones del día, verás resultados positivos a lo largo del tiempo, como mantener una mente más clara y la reducción automática de caer en los mismos errores.

GUIA RAPIDA DE LA PURIFICACIÓN

1. Preparación

Ir a su lugar de meditación u otro calmo. Ya cómodamente sentado se puede respirar profundamente para calmar la mente.

2. Generar la motivación (Bodhichita)

Por ejemplo: Declaro que realizo esta práctica para purificar todo mi karma negativo, confesando mis errores, y avanzar en el camino hacia la iluminación por el beneficio de todos los seres sintientes.

3. Visualización de Vajrasattva

Imagina a Vajrasattva blanco radiante sobre tu coronilla, sentado en un loto y un disco de luna. Sostiene un vajra en la mano derecha y una campana en la izquierda. Del corazón de Vajrasattva emana luz y un néctar purificador.

4. Luz y néctar de purificación

Visualiza que el néctar blanco entra por tu coronilla, limpia tu cuerpo de karma negativo, enfermedades y oscurecimientos. Todo lo impuro sale como humo oscuro.

5. Recitación del mantra de Vajrasattva

Recita el mantra 21 o 108 veces, manteniendo la visualización:

Mantra largo:

OM VAJRA SATO SAMAYA / MANU PALAYA / VAJRA SATO TENOPA / TISHTRA DRIDHO ME BHAVA / SUTO KHAYO ME BHAVA / SUPO KHAYO ME BHAVA / ANU RAKTO ME BHAVA / SARWA SIDDHI ME PRAYATSHA / SARWA KARMA SUTSAME / TSITTAM SHIRYA KURU HUNG / HA HA HA HA HO / BHAGAWAN SARWA TATHAGATA VAJRA MA ME MUNTSA / VAJRI BHAWA MAHA SAMAYA SATO AH

Mantra corto:

OM VAJRASATTVA HUM

6. las cuatro oponentes

el poder del objeto (refugio y bodhichita),

el poder del arrepentimiento,

el poder de la fuerza (antidoto: esta práctica misma) y

​​el poder de la promesa.

7. Disolución

Vajrasattva sonríendo se disuelve en luz, fundiéndose contigo. Tu cuerpo y mente quedan completamente purificados.

8. Dedicación del mérito

por ejemplo: Que por los méritos de esta práctica, yo y todos los seres nos liberemos del sufrimiento y alcancemos la iluminación.

Ver entrada Purificación 

K. Dondrup T. 2015     2



               

jueves, 5 de junio de 2025

LOS CUATRO (PENSAMIENTOS) INCONMENSURABLES - MEDITAR EN CUATRO ELEMENTOS DEL AMOR


 LOS CUATRO PENSAMIENTOS INCONMENSURABLES O ELEMENTOS DEL AMOR

PARTE INTEGRANTE DEL BUDISMO TIBETANO

Los cuatro pensamientos inconmensurables se orientan a beneficiar a un número ilimitado de seres sensibles mediante una actitud benevolente y la práctica meditativa. El principio que los guía podría resumirse así, la felicidad propia está vinculada con la felicidad de todos los seres, y la felicidad de todos también depende de la forma en que cada uno cultiva su propia mente.

Nagarjuna enseñó que la práctica del amor inconmensurable extingue la ira en el corazón de los seres vivos. La práctica de la compasión inconmensurable extingue el dolor y la ansiedad. La práctica de la alegría inconmensurable extingue la tristeza y la falta de gozo. La práctica de la ecuanimidad inconmensurable extingue el odio, la aversión y el apego en el corazón de los seres vivos.

Al analizar estas palabras, se observa que esta práctica beneficia tanto a uno mismo como a los demás seres sensibles. Transmite pensamientos virtuosos que ayudan a vivir de una manera más sana, consciente y compasiva. Sin un esfuerzo interior, es fácil seguir atrapados en hábitos mentales que generan sufrimiento. Por eso, estas cuatro cualidades invitan a transformar la mente y a abandonar poco a poco los pensamientos negativos.

Buda enseñó que las cuatro inconmensurables ayudan a eliminar la mala voluntad, la crueldad, los celos, el apego y la aversión.

Amor inconmensurable, Metta

Que todos los seres tengan la felicidad y las causas de la felicidad.

Compasión inconmensurable, Karuna

Que todos los seres estén libres del sufrimiento y de las causas del sufrimiento.

Gozo o alegría inconmensurable, Mudita

Que ningún ser sea separado de la felicidad libre de sufrimiento.

Ecuanimidad inconmensurable, Upekkha

Que todos los seres vivan en ecuanimidad, libres del apego y del odio, desarrollando paciencia y una comprensión profunda de la igualdad.

Todos tenemos semillas de estas virtudes, pero debemos nutrirlas para que broten.

Amor inconmensurable o amor bondadoso

El amor inconmensurable se entiende como la inclinación sincera a hacer el bien. Nace de comprender al otro, de estar atentos a sus necesidades y de tratar con amabilidad a quienes encontramos en nuestro camino. Buda enseñó que no se puede amar verdaderamente a alguien si no se le comprende. En ese sentido, el amor bondadoso une afecto, comprensión y respeto.

Compasión

La compasión es el deseo de que otra persona sufra menos. El amor fortalece la compasión, porque al amar de verdad se vuelve más natural reconocer el dolor ajeno y querer aliviarlo. La compasión no es lástima, sino comprensión del sufrimiento de los demás y deseo genuino de que alcancen bienestar. Así, la compasión inconmensurable es el deseo de que todos los seres estén libres del sufrimiento.

Shantideva escribió, “Debo eliminar el sufrimiento de los demás porque es sufrimiento, igual que el mío. Debo cuidar a los otros porque son seres sintientes, igual que yo lo soy.” Guía para el estilo de vida de un Bodhisattva, VIII, 94.

Gozo y alegría

La alegría inconmensurable es una alegría limpia y generosa frente al bien de los demás. No busca poseer ni controlar, sino alegrarse sinceramente por la felicidad ajena. Donde hay gozo inconmensurable no hay espacio para la envidia, porque el bienestar de otros se percibe como algo positivo. Esta alegría nace del deseo de que los demás nunca sean separados de la verdadera felicidad.

Alan Watts resume esta idea al señalar que, cuando se ve a seres alegres, se debe disfrutar de su alegría y desear que no sean separados de ella.

Ecuanimidad

La ecuanimidad es una mente que mira a todos los seres con equilibrio, sin quedar dominada por el apego, el rechazo o la preferencia parcial. Desde esta visión, el vínculo con los demás se vuelve más libre y flexible, permitiendo que cada persona pueda ser y actuar con mayor naturalidad.

La ecuanimidad inconmensurable consiste en desear que todos los seres estén libres del apego y del odio, y que desarrollen una comprensión profunda de la igualdad entre todos los seres sensibles.

Buda enseñó, “Para aquel que se aferra existe movimiento, pero para el que no se aferra no hay movimiento”.

La práctica contemplativa de las cuatro inconmensurables ayuda a cultivar paz mental, reducir el sufrimiento y fortalecer la relación con los demás seres sensibles. Como intenciones virtuosas, abren el corazón hacia los otros y preparan la mente para el desarrollo de la bodhichita, que es la aspiración de alcanzar la iluminación en beneficio de todos los seres.

Como dice Thubten Chodron, las cuatro inconmensurables contienen un deseo, una aspiración, una resolución y una actitud de inspiración.

Cada una de las cuatro inconmensurables lleva nuestra mente a un estado más profundo de compromiso.

Interpretación del Sutra del Loto

Por acumular gran amor, uno renace libre de daño. Por acumular gran compasión, uno nace con raíces estables. Por acumular gran gozo, uno nace permaneciendo con felicidad física, confianza firme en lo verdadero y gozo mental superior. Por acumular gran ecuanimidad, uno nace sin estar agitado por la felicidad o la infelicidad.

Para que las cuatro actitudes sean inconmensurables, deben estar dirigidas hacia todos los seres sin distinción.

Atisha estableció que las cuatro actitudes inconmensurables son un preliminar para desarrollar la bodhichita. Enseñó que, en lugar de sentir celos por las buenas cualidades de los demás, debemos imitarlas con admiración.

También señaló que no debemos culpar a los demás, porque la felicidad y el sufrimiento de esta vida son resultado de acciones pasadas. Desde la perspectiva budista, las acciones presentes influyen en las experiencias futuras. Por eso, cultivar las cuatro inconmensurables permite desarrollar hábitos más beneficiosos para uno mismo y para los demás.

El budismo propone la práctica de la meditación para desarrollar la compasión.

Para meditar en la compasión, se puede comenzar pensando en una persona que despierte naturalmente sentimientos de humanidad y deseo de aliviar su sufrimiento.

En el caso del amor bondadoso, donde se cultiva el deseo de ser feliz y de que los demás también lo sean, se puede comenzar por uno mismo y luego ampliar gradualmente ese deseo hacia otras personas. También puede practicarse con alguien cercano, con una persona neutral o incluso con alguien difícil.

Alan Watts señala que, cuando el cultivo de los cuatro inconmensurables toma como objeto meditativo a todos los seres sintientes, el objeto mismo de la meditación se vuelve inconmensurable.

Una vez más se observa la importancia que el budismo atribuye al entrenamiento de la mente y al desarrollo gradual de sus cualidades positivas.

Este tema se complementa con las entradas sobre mente y realidad, por lo que se sugiere revisarlas.

Nota

En las entradas sobre meditación se encuentra la guía completa para esta práctica.

Fuente

Study Buddhism, Budismo tibetano y cursos de filosofía budista.

K D T        1










domingo, 1 de junio de 2025

FRASES DE BUDA EXPLICADAS - APRENDE DEL PRESENTE - A

 Frases de Buda.

Con extra final.

A. "El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional".    

Al dolor remedios, al sufrimiento las enseñanzas de Buda.

B. "No hay camino hacia la felicidad. La felicidad es el camino".

Las prácticas del camino van descubriendo la mente de las oscuraciones, lo que permite se asiente la felicidad con cada paso que damos.

C. "No insistas en el pasado, no sueñes en el futuro, concentra tu mente en el momento presente.

Tienes que aprender a estar en el presente, aquí ocurre tu vida. Las personas pasan mucho tiempo en el pasado tratando de revivir algunos buenos recuerdos, no logran revivirlos y se pierden el movimiento presente.

D. "Tu salvación está en el aquí y el ahora".

Aquí y ahora tienes la posibilidad de seguir un camino espiritual. El pasado ya lo fué y el futuro una duda. Tu vida es ahora y sólo en este momento podrás influir tu mente.

E. "La mente es todo. te convierte en lo que crees".

Somos fruto de nuestro mundo interior, de nuestras creencias, como de nuestros pensamientos e ideas; asi, la mente es todo. Lo inteligente sería utilizar de forma consciente el poder de la mente para convertirse en aquello que quieres ser.

F. "Vivimos felices si no odiamos a aquellos que nos odian, habitemos libres de rencor".

El amor es el antídoto para el odio. Deja que el odio siga de largo, no le des ni siquiera una mirada, solo trae infelicidad y sufrimiento; te hace actuar erróneamente. No te alejes del camino espiritual dando cabida al odio.

G. "Ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos".

Los pensamientos pueden ser negativos y por supuesto te provocaran daño, te alejan de la bondad y sabiduria. Pensamientos e ideas negativas son tu peor enemigo, te muestran  una realidad equivocada y, lo peor de todo, no permiten dar y recibir con amor.

H. "Nuestra felicidad radica en la calidad de nuestra vida interior". 

Son nuestros pensamientos quienes crean nuestra realidad. Cuida la calidad de tus pensamientos e ideas y estarás cuidando de tu vida y la de tu familia.

I. "La muerte no se teme, si se ha vivido sabiamente".

La muerte es parte del ciclo de la vida. Buda explica claramente en que consiste y enseña porque no tiene sentido temer. Al tener claro estas ideas podrás vivir mas sabiamente.

J. "Nuestra felicidad radica en la calidad de nuestra vida interior". 

Son nuestros pensamientos quienes crean nuestra realidad. Cuida la calidad de tus pensamientos y estarás cuidando de tu vida; actúa con un pensamiento puro, la felicidad lo sigue como una sombra que nunca lo abandona. Recuerda, la felicidad es algo mental y lo externo no tiene la potestad de darla.

K. "No vivas en el pasado, no imagines el futuro, concentra la mente en el momento presente".

Toda acción bien intencionada (de mente, palabra u obra) te entrega sólo beneficios, en el momento que la realices y a posterior. Esta acción sólo puedes realizarla en el presente.

L. "No sobreestimes lo que has recibido, ni envidies a otros, el que envidia no tiene paz".

Buda decía que un ser sabio logra estar contento con lo que se tiene ; hay que tener claro lo  necesario que uno necesita para vivir; la envidia llama al sufrimiento, a la estupidez y conlleva  sufrimiento.

M. "Guardar rencor es como sujetar un carbón caliente con la intención de lanzárselo a alguien más; es uno el que se quema".

¡Que más claro!.

N. "Es la mente de un hombre, no sus amigos o enemigos, la que lo lleva por los caminos del mal".

Uno es el culpable de sus elecciones y acciones, no los demás. Aléjate de personas con malas costumbres.

O. "Así como una vela no brilla sin fuego, el hombre no puede existir sin una vida espiritual".

Estamos aquí para ser felices y desarrollar nuestra espiritualidad.

P. "Solo hay dos errores que se cometen en el camino a la verdad: No empezar, y no llegar hasta el final".

Hazte el único regalo que tiene la posibilidad de llevarte a encontrar la verdad, el camino espiritual budista.

Q. "Hay tres cosas que no se pueden ocultar por mucho tiempo: el sol, la luna y la verdad".

La verdad esta en nuestra mente obstruida por oscuraciones que debemos eliminar.

R. "Para tener buena salud, encontrar la felicidad verdadera en la familia y traer paz a todos, el hombre debe primero controlar su propia mente".

Si lo logra, llegara a la iluminación, destapándo sabiduría y virtud.

¿y què te parecen estas adicionales?:

1.- "Mas vale usar pantuflas que alfombrar el mundo".

En nuestro dia a dia encontraremos senderos incómodos y agrestes, no todo es cómodo o como uno quisiera, por ello debemos salir preparados, con recursos propios para sortear esas dificultades.

2.- No es mas rico quien más tiene, sino quién menos necesita".

 Hay que ser responsable con lo que se tiene y con lo que se aspira; es bello y tranquilizador estar contento con lo que uno tiene. Aprendamos a vivir con lo que tenemos, esos bienes materiales nos llevaran a preocupaciones que generan solo estrés. Sintámonos a gusto con nosotros mismos, con lo que tenemos, no hay que demostrar nada a nadie.

3.- "Para entender todo, es necesario olvidarlo todo".

Nuestros condicionamientos y normas sociales adquiridas, complican para entender realmente lo que explica un maestro. Debemos dejarlas de lado, sino, lo que explica lo estaremos comparando mentalmente con lo que sabemos y perdemos el momento para escuchar y aprender. Si es afín lo aceptamos, sino, lo tachamos. Entonces, debes aprender con una mente limpia y sana, que es lo que se requiere para internar un nuevo conocimiento.

Notas

-Buda, Buda Shakyamuni, también es conocido como Tathagata. 

-La imagen de Buda ha inspirado a muchos artistas de diferentes expresiones artísticas orientales y occidentales.

-Repasa Entrada iluminación, es bello entenderlo.

K Dondrup T        2

sábado, 31 de mayo de 2025

LAS POSTRACIONES BUDISTAS - ANTIDOTO CONTRA EL KARMA NEGATIVO - PURIFICA


LAS POSTRACIONES BUDISTAS

Las postraciones constituyen una práctica importante de respeto y devoción a las Tres Joyas. En la tradición budista, se consideran un antídoto contra el karma negativo y aflicciones como el orgullo, así como una forma de acumular méritos y cultivar la humildad. Al realizarlas, participan el cuerpo, la palabra y la mente, por lo que la práctica involucra a la persona de manera integral.

Tradicionalmente, se entiende que las postraciones se realizan ante todos los Budas y Bodhisattvas. Por ello, se llevan a cabo con respeto, confianza y gratitud. Asimismo, se considera que favorecen una profunda purificación de las acciones negativas acumuladas a través del cuerpo, la palabra y la mente.

Tipos de postraciones

Existen tres tipos principales de postraciones:

Gyangchag
es una postración completa o prolongada. En tibetano, gyang significa "extender" y chag significa "postración". En el Tíbet, algunas personas han practicado este tipo de postración a lo largo de grandes distancias, avanzando mediante postraciones sucesivas.

Kumchag
corresponde a una postración parcial o breve. Se realiza arrodillándose y tocando el suelo con la frente. La palabra kum se refiere a la contracción del cuerpo, en contraste con la extensión propia de la postración completa.

La postración simbólica
puede realizarse de pie o sentado mediante movimientos rituales de las manos. Se utiliza cuando no hay suficiente espacio para realizar una postración física completa o cuando las circunstancias personales lo requieren.

Cuándo postrarse

Es costumbre realizar postraciones al entrar en un templo, monasterio o centro de Dharma, idealmente frente al altar. También se suelen hacer al principio y al final de una lección, cuando el lama o el maestro entra o sale de la sala.

Al llegar ante un altar, es costumbre postrarse tres veces.

POSTRACIÓN CORTA (consta de tres pasos)

Paso A. De pie, mirando hacia el barro y/o el altar.

Primera posición:
Las manos están unidas y colocadas sobre la coronilla.

La tradición enseña que este gesto representa una postración ante el cuerpo de todos los Budas y Bodhisattvas. Está relacionado con la purificación de las acciones negativas realizadas a través del cuerpo y con la aspiración a desarrollar las cualidades físicas perfectas de un Buda.

Segunda posición:
Las manos juntas se colocan a la altura de la garganta.

Esta postura simboliza el respeto por las cualidades de la palabra iluminada de todos los budas y bodhisattvas. Se asocia con la purificación de acciones negativas como mentir, insultar o usar palabras dañinas, junto con la aspiración a desarrollar una palabra sabia y beneficiosa.

Tercera posición:
Las manos juntas se colocan a la altura del corazón.

Esta etapa representa una postración ante la mente omnisciente de los Budas y Bodhisattvas. La práctica está relacionada con la purificación de estados mentales dañinos como la codicia, la malicia o las visiones erróneas, así como con la aspiración a desarrollar la sabiduría.

Resumen de las tres purificaciones

  • Purifica el karma negativo asociado al cuerpo y aspira a las cualidades del cuerpo de Buda.

  • Purifica el karma negativo asociado con el habla y aspira a las cualidades del habla de Buda.

  • Purifica el karma negativo asociado a la mente y aspira a las cualidades de la mente de Buda.

Paso B. En el mismo lugar, nos ponemos en cuclillas gradualmente.

Cuarta posición.
Manos abiertas apoyadas en el suelo.

La mano derecha se apoya primero. Según la tradición, este gesto expresa respeto por las cualidades sublimes de los Budas y Bodhisattvas, así como la aspiración a superar los obstáculos que dificultan el camino espiritual.

Luego se apoya la mano izquierda. Esta acción se relaciona con los llamados cuatro factores de atracción presentes en los seres iluminados. Entre ellos se mencionan la generosidad, la amabilidad al hablar, la enseñanza adecuada para cada persona y la coherencia entre palabras y acciones.

Quinta posición.
Ambas rodillas descansan en el suelo.

Al apoyarse en la rodilla derecha, se recuerda la capacidad de los Budas para ayudar a liberar a los seres del samsara. Al apoyarse en la izquierda, se contempla la aspiración de guiar a los seres por el camino de la iluminación, representado por los treinta y siete factores del despertar.

Sexta posición.
Ya de rodillas, toque el suelo con la frente.

Tradicionalmente, este gesto se asocia con la aspiración a desarrollar la sabiduría simbolizada por ciertas cualidades de un Buda plenamente realizado.

Paso C. Ponte de pie de nuevo

Séptima posición

Regresa a la posición inicial.

En este momento, se cultiva la aspiración de beneficiar y liberar a todos los seres, sin excepción. Algunos comentarios tradicionales señalan que cuanto mayor sea la amplitud y la expresión del gesto, mayor será el mérito acumulado mediante la práctica.

POSTRACIÓN COMPLETA O PROLONGADA

La postración completa sigue las mismas etapas descritas anteriormente hasta la quinta posición.

A continuación, el practicante se estira completamente en el suelo y extiende los brazos hacia adelante, juntando las manos delante de la cabeza.

Según la tradición, este gesto simboliza la aspiración a alcanzar las cualidades perfectas de un ser iluminado. Entre ellas se menciona la ushnisha o protrusión craneal, uno de los principales signos atribuidos a los Budas y considerado una manifestación del mérito acumulado a través de innumerables acciones virtuosas.

Luego, continúe con la sexta y séptima posición descritas anteriormente.

Muchas tradiciones budistas recomiendan realizar postraciones con regularidad a lo largo de la vida, considerándolas una práctica valiosa para cultivar la humildad, el mérito, la devoción y la purificación.

Fuente: enseñanzas de Khenpo Puntzok Rinpoché y cursos budistas.

K D T.        1







 

jueves, 29 de mayo de 2025

QUÉ ES ORACIÓN Y DEDICACIÓN

 QUÉ ES ORACIÓN Y DEDICACIÓN

Es importante tener claro que dedicación no es lo mismo que oración. Uno normalmente dedica los méritos que obtiene de sus buenas acciones, que generan méritos y uno puede dedicar dichos méritos con una intención compasiva.

Todas las dedicaciones son oraciones y no todas las oraciones son dedicaciones”.

La diferencia fundamental es que la dedicación responde a algo que uno ya a realizado, lo que nos permite realizar la dedicación. Dichas acciones obedecen a tareas o pensamientos positivos tales como, recitación de mantras, ofrecimientos generosos, prácticas, una obra buena, postraciones, etc. Al dedicar le damos una dirección auspiciosa a esas acciones. Varios de los maestros que han escrito un libro, dedican los méritos en el mismo (a veces al final de la introducción).

Las buenas acciones generan méritos y la dedicación normalmente conlleva a un resultado positivo, como desear una mejor o larga vida a alguien, ya que en el fondo lo que hacemos es pedir que el mérito obtenido por nuestra práctica, por ejemplo, se lo dirijamos a la iluminación de todos los seres.

Después de meditar uno puede dedicar la energía positiva generada a la felicidad de todos los seres o a la realización de la iluminación de todos ellos. Si uno realizó una buena acción, como ayudar a una persona en el mismo monasterio u otro lugar, también los puede dedicar. En el budismo tibetano se usa mucho la transferencia del mérito, los practicantes lo hacen para proteger sus buenas raíces karmicas de estudiar budismo, como para fortalecer el viaje de aprendizaje del dharma.

Dedicar en el fondo es compartir las bendiciones karmicas 
que recibimos por una buena acción.

Thubten Chodren “es el poder de nuestra mente y karma virtuoso lo que crea una especie de campo de energía, que a su vez influye a los demás y les hace mas fácil acumular karma virtuoso”

La oración budista (también es reconocida por sadhana) por otro lado, es una práctica que busca lograr estados mentales positivos y realizaciones espirituales (eliminar obstáculos mentales y generar compasión y sabiduría para lograr el despertar). Se repiten versos y mantras acompañados de una contemplación profunda de su significado, por ejemplo, oración por la paz, oración de refugio, etc. Con las oraciones pedimos y suplicamos por algo. Las actividades de la oración budista, nos conectan con nuestra propio interior espiritual, para desarrollar emociones constructivas como la compasión, la paciencia, otros, que nos permitirán involucrarnos en acciones positivas para ayudar a los demás seres y avanzar en el camino espiritual.

Pabongka Rimpoché señala : “que debemos realizar las dedicaciones conscientes de las tres esferas: el que dedica, la acción dedicada y a quién va dirigida (los tres carecen de existencia inherente). Esto evita que nos aferremos a los méritos como existiendo verdadera-mente. Una dedicación realizada así tiene un gran poder”.

El poder de la dedicación budista convierte la acción positiva
en algo que fortalece el deseo de ayudar a los demás, fomenta la compasión y 
nos colabora en avanzar hacia la liberación del sufrimiento.

Dedicación:

- Dedico los méritos de esta práctica para que todos los seres logremos la iluminación.

- Dedico este mérito a todos los seres sintientes para que alcancen la liberación de los dolorosos agobios del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte, del océano del samsara.

Cuando el ego te hace sentir bien en una dedicación,
es porque, la compasión budista ha dejado de funcionar.

martes, 27 de mayo de 2025

NGONDRO _ LAS CUATRO PRACTICAS PRELIMINARES - PURIFICAR

 Ngöndro - Las Cuatro Prácticas Preliminares - Purificación

Cuando uno ya lleva cierto tiempo practicando budismo tibetano, es posible sentir que ya ha llegado el momento de involucrarse en prácticas más avanzadas de las tradiciones budistas tibetanas. Esto se da ya que todo budista con algunos años de práctica lo deseará

Es posible que uno haya realizado algunas prácticas tántricas, recibido iniciaciones, se haya acostumbrado a cumplir con compromisos cotidianos. Pero uno mismo con su maestro pueden saber si se está preparado para comenzar las prácticas de Ngöndro, es decir, las prácticas de purificación preliminares al Tantra Supremo.

En el budismo tibetano , Ngöndro , ngon significa "antes" y dro significa "ir" (sánscrito : purvaka ) se refiere a las "prácticas o disciplinas preliminares", preparatorias o fundamentales comunes a las cuatro escuelas del budismo tibetano, que preceden al yoga de la deidad. Son las bases para la sadhana Vajrayana mas avanzada que logran realizaciones de Dzoghen, Heruka y Mahamudra segun cada escuela.

Las Prácticas Preliminares son prácticas de purificación. Son tan poderosas  que nos ayudan a limpiar karmas acumulados desde tiempo sin principio. 

Este involucra un proceso gradual que requiere de mucha paciencia y
 una profunda conexión con la práctica.

 Las Cuatro Practicas Preliminares (internas) son:   

1. Toma de Refugio en las Tres Joyas (Buda, Dharma y Sangha) *
2. Confesión y postraciones ante los 35 Budas.
3. Recitación del mantra de 100 sílabas de Vajrasattva.
4. Ofrecimiento del mandala.
(* La toma de refugio está incluida en las oraciones de la confesión a los 35 Budas)

Las cuatro prácticas de purificación fueron explicadas por el propio Buda Sakyamuni, aunque no fueron publicadas hasta cinco siglos después, en la universidad monástica de Nalanda, en la India. Hasta mediados del siglo XX se mantuvieron en secreto. la expansión de maestros tibetanos por todo el mundo occidental las hizo conocidas, aunque su práctica sigue reservada a practicantes avanzados del Vajrayana.

Esta práctica debe realizarse  bajo la guía de un maestro calificado.

Lo que hace especial a las Prácticas Preliminares es su gran número de repeticiones de la práctica, lo que hace posible que eliminen tanto karma negativo. Por lo general se habla de 100.000 repeticiones de cada una de las prácticas. Entonces el Ngöndro se considera completado cuando uno ha tomado refugio cien mil veces, se ha confesado y postrado ante cada uno de los 35 Budas cien mil veces, ha recitado el mantra de cien sílabas de Vajrasattva cien mil veces, y ha elaborado el ofrecimiento del mandala cien mil veces. Los retiros colaboran en poder avanzar el numero de prácticas.

Estas prácticas esenciales sirven como base para las prácticas mas profundas del Dharma, como el Anuttayoga Tantra.

La leyenda dice que Tsongkhapa (1357-1419), el gran maestro, quien realizó un retiro de cuatro años con ocho de sus discípulos, durante el cual cada uno de ellos acumuló 3.500.000 postraciones y 1.800.000 ofrendas de mandala. Incluso después hizo otro de cinco meses de muchas frutos.

Algunos beneficios de su práctica son:

El refugio y la bodhichita transforman positivamente nuestro modo de relacionarnos y enfrentar la vida.
Se genera gran mérito que al dedicarlo se puede beneficiar a muchas personas.
Se generan cualidades virtuosas que son semillas de grandes frutos personales.
Se superan los obstáculos que presenta el camino fácilmente.
Se facilita el camino a enseñanzas superiores. De tu maestro obtendrás profundos conocimientos.
Permiten acceder a un nivel espiritual Vajrayana mas profundo,

Se recomienda estudiar la vida de Milarepa y de Tsongkhapa respecto de esta práctica. Comprenderás profundamente de la experiencia de estos dos grandes maestros. 

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lunes, 26 de mayo de 2025

REFLEXIÓN - AMOR COMPASIVO Y LÁSTIMA


REFLEXIÓN – AMOR COMPASIVO Y LÁSTIMA

Un maestro budista escribió:

"El verdadero amor compasivo que expone el budismo no tiene nada que ver con la lástima ni con el sentimentalismo. Esto se debe a que la lástima o el sentimentalismo no alcanzan para apoyar a otro a lograr la victoria en la vida; no sirven para aliviar realmente el sufrimiento e impartir alegría..."

Muchas personas suelen confundir el amor compasivo con la lástima, pero en la tradición budista ambos conceptos son diferentes. La lástima suele surgir cuando observamos el sufrimiento ajeno desde cierta distancia, sintiendo pena por quien atraviesa una situación difícil. En ocasiones puede incluso contener un matiz de superioridad, aunque no exista mala intención.

La compasión, en cambio, nace del reconocimiento de que todos los seres compartimos el deseo de ser felices y evitar el sufrimiento. Se fundamenta en el respeto por la dignidad de cada ser y en la comprensión de que nuestras vidas están profundamente relacionadas unas con otras.

Por ello, el amor compasivo no consiste solamente en sentir tristeza por los problemas de alguien. Implica un interés genuino por su bienestar y el deseo de ayudarlo a encontrar las causas de su felicidad y fortaleza. No busca generar dependencia ni complacencia, sino apoyar al otro para que desarrolle sus propias capacidades.

Desde esta perspectiva, la compasión es una actitud activa. Significa acompañar, alentar y brindar apoyo cuando es necesario. A veces consiste en escuchar, otras en ofrecer ayuda concreta, y en ocasiones simplemente en estar presente.

Por lo tanto, el amor compasivo hacia otro ser implica contribuir a su fortalecimiento interior. Es ayudarlo a encontrar ánimo para enfrentar las dificultades, alentarlo a confiar en sus capacidades y apoyarlo para que pueda desarrollar una mente más clara, equilibrada y abierta al bienestar propio y de los demás.


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domingo, 25 de mayo de 2025

MALA O JAPA MALA - CÓMO SE HACEN Y USAN

 

MALA O JAPA MALA

El mala, también llamado rosario budista, está formado por cuentas que se usan para llevar el registro de las recitaciones de un mantra. En muchas tradiciones tiene 108 cuentas, aunque también existen malas más pequeños, como los de 21, 24 o 27 cuentas, que suelen llevarse en la muñeca.

En el budismo tibetano, el mantra más conocido es Om Mani Padme Hum, asociado a Avalokiteshvara, bodhisattva de la compasión, llamado Chenrezig en la tradición tibetana. El mantra se utiliza como apoyo para calmar la mente, ordenar la atención y protegerla de emociones perturbadoras.

El uso del mala es anterior al budismo y tiene antecedentes en tradiciones de la India. Al comienzo habría sido una cuerda con nudos, usada para contar repeticiones durante la práctica espiritual. Con el tiempo fue tomando la forma de rosario con cuentas.

El número 108 tiene distintas explicaciones simbólicas. Una de ellas señala que representa los oscurecimientos mentales que impiden ver con claridad. Estos se relacionan con las experiencias agradables, desagradables y neutras, los seis sentidos, las respuestas de apego o rechazo, y los tres tiempos, pasado, presente y futuro. Desde esta mirada, recitar con el mala recuerda el trabajo interior de purificar la mente y superar los estados que generan sufrimiento.

Otra explicación relaciona el 108 con elementos astrológicos, como las doce casas y los nueve planetas. También se lo vincula con las 27 mansiones lunares y sus cuatro divisiones. Estas interpretaciones muestran que el número 108 tiene un valor simbólico amplio dentro de varias tradiciones espirituales de la India.

Los malas pueden estar hechos de madera, semillas o piedras semipreciosas. Son comunes los de semillas de bodhi, sándalo, ámbar, cuarzo, turquesa, jade, amatista, ojo de tigre, ónix, lapislázuli, cuarzo rosado y cristal de roca. En algunas prácticas, los materiales y colores se asocian con ciertos budas o bodhisattvas. Por ejemplo, el azul puede recordar al Buda de la Medicina, mientras que el verde suele asociarse con Tara Verde.

Algunos malas tienen cuentas separadoras en los puntos 27, 54 y 81. Estas ayudan a dividir el rosario en cuatro partes y facilitan el conteo de las recitaciones. Además, la mayoría de los malas de 108 cuentas tiene una cuenta principal, llamada cuenta gurú, que marca el inicio y el final del ciclo.

Cuando se completa una vuelta del mala, no se pasa por encima de la cuenta gurú. Lo correcto es girar el mala y comenzar el nuevo ciclo en sentido contrario. Este gesto expresa respeto hacia el maestro y hacia la práctica.

El hilo del mala también tiene un significado simbólico. Representa la continuidad de la enseñanza budista. En algunos casos está compuesto por tres fibras, que recuerdan las Tres Joyas, el Buda, el Dharma y la Sangha. En otros casos puede tener nueve fibras, asociadas a Vajradhara y a los grandes bodhisattvas.

Para usar el mala, se sostiene en la mano izquierda. Se comienza con la cuenta ubicada después de la cuenta gurú y se avanza una cuenta por cada recitación del mantra. En la práctica se integran tres aspectos del ser. La mano representa el cuerpo, la recitación representa la palabra y la visualización o concentración representa la mente. De esta manera, el mala ayuda a reunir cuerpo, palabra y mente en una misma práctica.

El mala debe tratarse con respeto, no como una joya ni como un simple adorno. En la tradición budista se considera un objeto de práctica espiritual. Por eso no se deja en el suelo ni se usa de cualquier manera. Si cae, se puede recoger con cuidado, tocar la coronilla con él y recitar Om Ah Hung tres veces.

En síntesis, el mala no es solo un instrumento para contar el canto de mantras. Es un apoyo para cultivar atención, disciplina, respeto y purificación interior. Su valor no está en el objeto por sí mismo, sino en la intención y la práctica que acompaña.


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sábado, 24 de mayo de 2025

PARA CONVERSAR PROVECHOSAMENTE - no EGO


PARA CONVERSAR PROVECHOSAMENTE

Conversar bien no significa solo hablar. También significa escuchar, respetar, cuidar el tono y procurar que el encuentro sea útil para todos. Una conversación provechosa necesita verdad, moderación y buena disposición. Cuando hay duda, es mejor preguntar o guardar silencio antes que inventar una respuesta.

El propósito no debe ser lucirse ni ganar una discusión. Lo importante es aportar desde un lugar sincero, sin dejar que el ego tome el control. Ser un aporte es distinto a creerse un aporte.

Escuchar con interés

Escuchar es una forma de generosidad. Si alguien está contando algo, corresponde prestarle atención y dejar que termine su idea. No es necesario interrumpir, corregir o anticipar respuestas. Primero hay que entender. Si algo no queda claro, se puede pedir una explicación con sencillez. Mirar de frente y mostrar interés ayuda a que la otra persona se sienta respetada.

Mantenerse en el tema

Una conversación se debilita cuando se traen asuntos antiguos o temas que no vienen al caso. Eso confunde el diálogo y aleja la atención de lo que se está tratando. Mantenerse en el asunto ayuda a que la conversación avance y llegue a algún entendimiento.

Hacer preguntas abiertas

Las preguntas abiertas permiten que la otra persona explique mejor lo que piensa o siente. No buscan una respuesta corta de sí o no, sino abrir espacio para comprender. Preguntar bien también es una manera de escuchar.

Usar el silencio

El silencio puede ser útil. Permite ordenar las ideas, pensar antes de responder y recibir mejor lo que se está escuchando. No todo espacio vacío necesita ser llenado con palabras. A veces una pausa ayuda más que una respuesta rápida.

No dominar la conversación

Hablar demasiado puede cerrar el diálogo. La otra persona también necesita espacio para expresarse. Cuando uno deja de intentar controlar la conversación, el intercambio se vuelve más amable y equilibrado.

Aprender del otro

Siempre se puede aprender algo de los demás. No es necesario parecer experto en todo. Cuando uno no sabe, lo mejor es reconocerlo. Inventar una respuesta solo confunde y resta valor a la conversación.

Ser claro, calmado y directo

La claridad ayuda mucho. Conviene evitar insultos, burlas, sarcasmos hirientes y faltas de respeto. Todo eso ensucia el mensaje y pone a la otra persona a la defensiva. Es mejor hablar con calma, sinceridad y precisión.

No comparar experiencias

Cuando alguien cuenta una experiencia, no siempre necesita que la comparemos con la nuestra. Puede parecer empatía, pero muchas veces desvía la conversación. Si alguien comparte un dolor, una alegría o un logro, lo primero es recibirlo, no competir ni trasladar el centro hacia uno mismo.

Evitar bromas pesadas

El humor puede aliviar una conversación, pero también puede herir. Es distinto contar algo gracioso que burlarse de alguien presente o ausente. Las bromas pesadas rompen la confianza y empobrecen el diálogo.

Responder con cuidado

Conviene responder cuando la otra persona haya terminado de hablar. Si uno sabe, responde. Si no sabe, lo reconoce. No hay provecho en enojarse, inventar o contestar desde la ansiedad. Escuchar con buena disposición permite responder con más bondad y claridad.

No desacreditar ni insultar

Desacreditar al otro no mejora ningún argumento. El insulto corta el diálogo y transforma una conversación en pelea. Se puede estar en desacuerdo sin rebajar a la otra persona.

Aceptar la crítica y otra opinión

A veces un comentario puede parecer injusto. En ese caso conviene respirar, no reaccionar de inmediato y tratar de entender qué siente o piensa la otra persona. Solo después se puede responder con más acierto. Si se considera que el otro está equivocado, se puede decir con respeto, sin insistir de más.

Admitir discrepancias

No todas las conversaciones terminan en acuerdo. Hay que aceptar que otras personas puedan ver las cosas de otra manera. Respetar una opinión distinta no significa incorporarla como propia. A veces basta con reconocer la diferencia y terminar en buenos términos.

Terminar bien el diálogo

Una buena conversación también se nota en la forma en que termina. Agradecer el tiempo, la atención y la disposición del otro demuestra madurez y buena voluntad. No siempre se gana algo teniendo la última palabra. Muchas veces se gana más cuidando la relación.

Del camino

Para alcanzar un diálogo sano y provechoso, conviene evitar ambientes poco adecuados para conversar, personas que agreden o incitan a excesos, estados mentales alterados, la impaciencia y el ego. Una conversación con respeto puede abrir entendimiento. Una conversación dominada por el ego solo aumenta la confusión.

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martes, 20 de mayo de 2025

REFLEXIÓN SOBRE ESCRITURA BUDISTA. UN PUNTO DE VISTA

 

REFLEXIÓN SOBRE ESCRITURA BUDISTA. UN PUNTO DE VISTA

Uno podría preguntarse de quién son la luna o el sol. La respuesta parece simple. Son de todos. Pertenecen al mundo entero, porque entregan vida, luz, calor y equilibrio a los seres humanos, a los animales, a la vegetación y a muchas otras formas de existencia. Por eso no tendría sentido que alguien quisiera adueñarse de ellos.

Cuando me pregunto de quién son las enseñanzas de Buda, llego a una respuesta parecida. Buda enseñó el Dharma a sus seguidores, monjes y monjas, y también a todos quienes estuvieran dispuestos a escuchar y practicar. Sus enseñanzas fueron transmitidas de distintas formas y luego conservadas, estudiadas y explicadas por grandes maestros, como Nagarjuna, lamas, tulkus y practicantes avanzados que las desarrollaron para beneficio de otros.

No tengo duda de que la intención de Buda fue que sus enseñanzas estuvieran disponibles para todo ser que quisiera estudiarlas y transformar su vida. Por eso, cuando escribo sobre budismo, recuerdo que no estoy frente a algo cerrado ni reservado para unos pocos. Estoy frente a una tradición viva, amplia y profunda, que puede iluminar la vida de quien se acerque a ella con respeto.

Cuando escribo sobre otros temas, también siento que el budismo está presente en mi corazón. Sus enseñanzas me acompañan, me orientan y me ayudan a buscar un sentido más correcto. ¿Cómo podría alejarme de ellas? ¿Cómo no van a estar presentes en mi forma de mirar, pensar y escribir? Sería una alegría que mis ideas estuvieran impregnadas de esa ética, aunque sea de forma sencilla.

Tal vez mi escritura no sea la mejor para el lector, o quizá el fondo de mis textos no siempre logre explicar con claridad los temas del budismo tibetano. Aun así, escribo con el mejor esfuerzo que puedo entregar. Confío en que, con práctica, estudio y virtud, esas limitaciones podrán mejorar.

También recuerdo a los seguidores de Buda que memorizaban enseñanzas completas para conservarlas y transmitirlas sin distorsión. En una oportunidad hice un curso con esa metodología y no fue fácil. Al comienzo me costó mucho, pero con esfuerzo fui avanzando y, con el tiempo, la práctica se volvió más natural. Ananda, por ejemplo, recordaba los discursos de Buda y fue un pilar importante, junto a otros discípulos, para que esas enseñanzas no se perdieran.

Muchos lamas y maestros han escrito libros valiosos sobre budismo. Al leerlos, me parece justo recordar cuál fue la fuente principal de ese conocimiento. Cada maestro aporta comprensión, experiencia y profundidad, pero todos beben de una enseñanza que tiene como origen el despertar de Buda. Por eso también pienso que estos escritos deberían hacerse cada vez más accesibles para quienes desean aprender.

Buda entregó sus enseñanzas para todo ser que desee superarse, comprender su mente y avanzar espiritual y personalmente. Esa es la razón por la que escribir sobre budismo debe hacerse con respeto, humildad y un deseo sincero de beneficiar.


K Dondruup T          1








FÁBULA - BUDA, LA ROCA Y EL PERDÓN

FÁBULA : BUDA, LA ROCA Y EL PERDÓN

Adaptación de una fábula budista tradicional

Devadatta, primo de Buda, sentía celos de su sabiduría y de la admiración que otros tenían por él. Su envidia creció tanto que un día decidió hacerle daño.

Mientras Buda caminaba cerca de una colina, Devadatta empujó una roca pesada desde lo alto. La piedra cayó muy cerca, pero no logró herirlo.

Buda vio lo ocurrido, pero no perdió la calma. Siguió su camino con serenidad.

Días después, se encontró con Devadatta y lo saludó con respeto. El primo, sorprendido, le preguntó

—¿No estás enojado conmigo?

Buda respondió

—No.

Devadatta, confundido, insistió

—¿Por qué? Yo intenté hacerte daño.

Entonces Buda le dijo

—Porque tú ya no eres el mismo que arrojó la roca, y yo ya no soy el mismo que estuvo allí cuando cayó.

Luego agregó

—Quien comprende que todo cambia aprende a soltar el rencor. Quien mira con compasión puede perdonar.

Moraleja

Aferrarse al enojo nos mantiene atrapados en un momento que ya pasó.   1

viernes, 16 de mayo de 2025

REFLEXION - OFRECER LA LUZ

 

OFRECER LA LUZ. REFLEXIÓN

La luz tiene un significado muy importante en el budismo. Representa la sabiduría, la claridad, la iluminación y la posibilidad de disipar la oscuridad de la ignorancia. Cuando se ofrece una luz, no se trata solo de encender una vela o una lámpara, sino de hacer un gesto de gratitud, confianza y aspiración espiritual.

Ofrecer luz recuerda la presencia iluminadora de Buda y su enseñanza. Así como una llama permite ver en medio de la oscuridad, el Dharma ayuda a ver con más claridad la mente, las acciones y el camino para liberarse del sufrimiento.

En una práctica budista, la luz puede acompañarse con oraciones, mantras o una reflexión sencilla. Su sentido no está en pedir algo de forma superficial, sino en crear una intención positiva. Al ofrecerla, uno puede desear que disminuyan los obstáculos, que aumente la claridad y que todos los seres encuentren paz y bienestar.

La luz simboliza el despertar de la mente, la liberación del samsara, la protección espiritual, las cualidades de Buda y la disipación de la ignorancia. También puede representar el deseo de que la sabiduría ilumine la propia vida y la de los demás.

Por eso, en una actividad budista suele ser adecuado mantener una luz encendida. Puede ser una vela, una lámpara o cualquier luz ofrecida con respeto. Lo importante no es el tamaño del ofrecimiento, sino la intención con que se realiza.

Este ofrecimiento puede hacerse en distintas situaciones de la vida. Por ejemplo, por el nacimiento de un hijo, un matrimonio, una graduación, un cumpleaños, un aniversario, una despedida, un viaje, una enfermedad, una etapa difícil, la muerte de un ser querido, el bienestar de una mascota o el buen desarrollo de un proyecto positivo.

Ofrecer luz es una forma de expresar devoción y confianza en Buda, el Dharma y la Sangha. También es una manera de recordar que siempre se puede cultivar más claridad, aun en tiempos difíciles.

Una oración sencilla podría ser:

Ofrezco esta luz a Buda, al Dharma y a la Sangha, con el deseo de que todos los seres sintientes encuentren paz, claridad y felicidad.

Al finalizar, se pueden dedicar los méritos para beneficio de todos los seres.


K Dondrup T.         1





miércoles, 14 de mayo de 2025

LA CAMPANA Y EL VAJRA: LA GRAN DUPLA _ SIMBOLISMO Y COMPOSICIÓN

                                      LA CAMPANA Y EL VAJRA. LA GRAN DUPLA

La campana tibetana y el vajra, también llamado dorje en tibetano, son dos instrumentos rituales muy importantes en el budismo tántrico. Normalmente se usan juntos, porque representan dos aspectos inseparables del camino espiritual.

La campana se asocia con el principio femenino y con la sabiduría. En especial, representa la sabiduría que comprende la vacuidad, es decir, la ausencia de existencia inherente de los fenómenos. Su sonido recuerda que todo aparece, vibra y desaparece, sin una identidad fija.

El vajra, por su parte, se asocia con el principio masculino, el método, la compasión y los medios hábiles. También se le llama cetro diamantino, porque simboliza una fuerza estable, clara e indestructible. En sánscrito, la palabra vajra puede relacionarse con el rayo y con el diamante. El rayo expresa poder y energía. El diamante expresa firmeza, pureza y resistencia.

Por eso, la campana y el vajra no se entienden como objetos separados. La campana representa la sabiduría y el vajra representa el método compasivo. En la práctica budista, ambos deben unirse. La sabiduría sin compasión puede volverse fría, y la compasión sin sabiduría puede perder dirección. Cuando ambas cualidades trabajan juntas, el camino hacia la iluminación se vuelve completo.

Durante el ritual, el vajra se sostiene en la mano derecha y la campana en la mano izquierda. Este gesto expresa la unión del método y la sabiduría. No se trata solo de una postura externa, sino de recordar que toda práctica debe integrar claridad, compasión, disciplina y comprensión profunda.

La campana tiene varios elementos simbólicos. Su espacio interior puede representar la sabiduría que comprende la vacuidad. Su sonido expresa esa misma enseñanza, porque surge, se expande y luego desaparece. También puede tener símbolos como pétalos de loto, figuras femeninas, dakinis o una vasija, que recuerdan el logro espiritual y la energía de la sabiduría.

El vajra también posee una forma cargada de significado. En el centro suele tener una esfera, que representa la totalidad y la realidad última. Desde esa esfera surgen lotos hacia ambos lados, como símbolo del nacimiento de la manifestación. De los lotos salen rayos o radios que se curvan y vuelven al eje central. Esta forma recuerda que la diversidad de los fenómenos vuelve a una misma realidad profunda.

Los vajras pueden tener tres, cinco o nueve radios. En muchos casos, los cinco radios se relacionan con los cinco Budas y las cinco sabidurías. Estas sabidurías expresan distintas formas de una mente despierta. La sabiduría del Dharmadhatu, asociada con Vairochana, comprende la realidad en su totalidad. La sabiduría semejante a un espejo, asociada con Akshobhya, refleja las cosas tal como son. La sabiduría de la igualdad, asociada con Ratnasambhava, ve todos los fenómenos con ecuanimidad. La sabiduría discriminativa, asociada con Amitabha, distingue con claridad sin caer en confusión. La sabiduría que todo lo realiza, asociada con Amoghasiddhi, actúa para beneficio de los seres.

Otro nivel de simbolismo relaciona los radios del vajra con los cinco elementos, los cinco agregados y los cinco venenos mentales. Así, el vajra puede expresar tanto el mundo condicionado como el mundo iluminado. Samsara y nirvana aparecen como dos modos de comprender la realidad, no como realidades completamente separadas.

En algunos vajras también aparece la figura del makara, un ser de origen mitológico que une elementos de distintos mundos, como el agua y la tierra. Por eso puede entenderse como símbolo de la unión de opuestos.

En resumen, la campana y el vajra forman una dupla esencial. La campana recuerda la sabiduría que comprende la vacuidad. El vajra recuerda la compasión activa, la firmeza y los medios hábiles. Juntos expresan una enseñanza central del budismo tántrico. La iluminación requiere unir sabiduría y compasión, claridad y acción, comprensión profunda y beneficio para los seres.

Fuentes consultadas

Biblioteca ,Urgyen Sangharakshita, Simbolismo del camino tántrico, Ediciones del Centro Budista de la Ciudad de México.
Vessantana, textos sobre el vajra y la campana.
Materiales disponibles en Issuu.

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lunes, 12 de mayo de 2025

PRINCIPALES TITULOS BUDISTAS


PRINCIPALES TÍTULOS BUDISTAS

Los títulos como Khenpo, Geshe, Drubpon, Khenchen, Rinpoché y otros se usan dentro del budismo tibetano para reconocer grados de estudio, práctica, autoridad espiritual o responsabilidad dentro de un linaje. Estos títulos pueden ser otorgados por autoridades religiosas, monasterios, maestros reconocidos o instituciones propias de cada tradición.

No todos los títulos significan lo mismo. Algunos indican formación académica, otros experiencia meditativa, otros autoridad dentro de un monasterio y otros reconocimiento espiritual. Por eso conviene distinguirlos.

KHENPO

Khenpo, del tibetano mkhan po, significa abad o maestro erudito. Aunque en tibetano también existe la palabra lopon para maestro, el título Khenpo se usa para referirse a un maestro con alta formación filosófica y monástica.

En tradiciones como Nyingma, Kagyu y Sakya, el título se obtiene después de varios años de estudio formal. En muchos casos, el monje debe completar una formación extensa en filosofía budista, textos clásicos, lógica, disciplina monástica y comentarios tradicionales. Luego puede enseñar dentro de monasterios, centros de estudio o comunidades budistas.

Un título comparable dentro de la tradición Gelug es el de Geshe.

JE KHENPO

Je Khenpo es el título de la máxima autoridad religiosa de Bután. Representa la cabeza de la comunidad monástica del país y cumple un papel central en la tradición budista butanesa.

KHENCHEN

Khenchen significa “gran Khenpo” o “Khenpo mayor”. Se usa para maestros de gran experiencia, con una trayectoria amplia de estudio, enseñanza y práctica. No se refiere solo a la edad, sino también al reconocimiento recibido por su sabiduría y servicio al Dharma.

GESHE O GUESHE

Geshe, del tibetano dge bshes, viene de una expresión que significa “amigo virtuoso”. Es un título académico de alto nivel dentro del budismo tibetano, sobre todo en la tradición Gelug. En el caso femenino se usa Geshema.

Este título se obtiene después de completar estudios monásticos formales en filosofía budista, lógica, ética, metafísica, disciplina monástica y debate. En Occidente suele compararse con un doctorado en filosofía budista, aunque pertenece a un sistema religioso y monástico propio.

El camino de un Geshe exige años de estudio, memorización, debate público y práctica. En muchos casos, quienes completan esta formación continúan sus estudios en universidades tántricas, como Gyuto o Gyume, donde profundizan en enseñanzas del Vajrayana.

En las tradiciones Kagyu y Nyingma existen caminos de formación distintos, con gran énfasis en los comentarios clásicos, la meditación y los retiros prolongados.

ESTUDIOS DE UN LAMA O MONJE TIBETANO

En muchos monasterios tibetanos, los niños ingresan a temprana edad para recibir formación religiosa. Durante los primeros años aprenden oraciones, rituales, textos, disciplina monástica y bases del budismo. Con el tiempo pueden recibir votos de novicio y, más adelante, votos completos de monje o monja.

El monje con ordenación completa recibe el nombre de gelong. La monja con ordenación completa recibe el nombre de gelongma. Esta formación incluye estudio, memorización, práctica, exámenes y debates públicos.

En algunas tradiciones, además de los estudios, se considera importante realizar retiros de meditación. Uno de los retiros más conocidos dura tres años, tres meses y tres días. Este retiro permite profundizar en prácticas contemplativas y acostumbrar el cuerpo y la mente a una vida de disciplina espiritual.

No todos los lamas han seguido el mismo camino. Algunos son monjes, otros no. Algunos reciben reconocimiento por estudios, otros por meditación, linaje, retiro, enseñanza o por ser reconocidos como tulkus.

DALAI LAMA

Dalai Lama viene de la palabra mongola dalai, que significa océano, y de la palabra tibetana lama, que significa maestro espiritual. El título suele traducirse como “océano de sabiduría”.

El Dalai Lama pertenece a la tradición Gelug, aunque es respetado por muchos linajes del budismo tibetano. No es el jefe formal de la escuela Gelug, ya que ese cargo corresponde al Ganden Tripa. Sin embargo, el Dalai Lama ha tenido una enorme importancia religiosa, cultural e histórica para el Tíbet.

El Decimocuarto Dalai Lama es Tenzin Gyatso, nacido como Lhamo Thondup. Es considerado una manifestación de Chenrezig, Avalokiteshvara en sánscrito, bodhisattva de la compasión.

El título fue dado en 1578 por el líder mongol Altan Khan a Sonam Gyatso, quien pasó a ser reconocido como el Tercer Dalai Lama. Los dos anteriores recibieron el título de forma póstuma.

Tras la muerte de un Dalai Lama, se busca su reencarnación, llamada tulku, siguiendo señales y procedimientos tradicionales. El Panchen Lama cumple un papel importante en este reconocimiento, y el Dalai Lama también participa en el reconocimiento del Panchen Lama.

DRUBPON

Drubpon es un título honorífico usado en algunas tradiciones tibetanas, en especial dentro del linaje Drikung Kagyu. Se refiere a un maestro de meditación con experiencia profunda en la práctica.

Un Drubpon suele guiar retiros, enseñar métodos de meditación y acompañar a practicantes avanzados. Más que un título académico, indica realización práctica y experiencia contemplativa.

LAMA

Lama, del tibetano bla ma, significa maestro espiritual o guía. En el budismo tibetano, el lama es quien puede orientar a otros en el camino hacia la liberación y la iluminación.

No debe confundirse lama con monje. Un monje pertenece a la vida monástica y sigue votos específicos. Un lama, en cambio, es un maestro espiritual. Puede ser monje o no serlo.

Los lamas pueden ser reconocidos por distintos caminos. Algunos son tulkus, es decir, reencarnaciones reconocidas de maestros anteriores. Otros reciben el título por estudio, práctica, retiro, transmisión de linaje o reconocimiento de sus propios maestros.

La figura del lama es central en el Vajrayana, porque el maestro guía la práctica tántrica y transmite instrucciones que no se aprenden solo desde los libros.

PANCHEN LAMA

El Panchen Lama es una de las figuras religiosas más importantes de la tradición Gelug. Su título significa “gran sabio”. Está vinculado al monasterio de Tashilhunpo y se le considera una emanación del Buda Amitabha, el Buda de la Luz Infinita.

Una de sus funciones tradicionales más conocidas es participar en el reconocimiento de la reencarnación del Dalai Lama. A su vez, el Dalai Lama participa en el reconocimiento del Panchen Lama.

LAS TRES RAÍCES EN EL VAJRAYANA

En el Vajrayana tibetano, el lama forma parte de las tres raíces, junto con el yidam y el protector. El lama representa la raíz de la bendición, el yidam la raíz de la realización y el protector la raíz de la actividad.

Por eso, en el camino tántrico, el maestro espiritual no es solo un profesor. Es una guía directa para la práctica y la transformación interior.

RINPOCHÉ

Rinpoché significa “joya preciosa”. Es un título de respeto usado para maestros importantes dentro del budismo tibetano.

Muchas veces se aplica a tulkus, es decir, maestros reconocidos como reencarnaciones de figuras espirituales anteriores. Estos maestros suelen recibir formación desde la infancia para continuar la actividad de su encarnación previa.

También puede llamarse Rinpoché a practicantes excepcionales por su sabiduría, práctica o contribución al Dharma.

KARMAPA

Karmapa significa “aquel que realiza la actividad iluminada”. Es el título del jefe de la escuela Karma Kagyu.

El Primer Karmapa fue Düsum Khyenpa, quien vivió entre 1110 y 1193. Fue discípulo de Gampopa y es considerado una figura clave en la historia del budismo tibetano.

La tradición sostiene que los Karmapas pueden elegir su renacimiento para beneficiar a los seres. La sede histórica de los Karmapas fue el monasterio de Tsurphu, en el Tíbet. En el exilio, uno de los centros más importantes ha sido el monasterio de Rumtek, en Sikkim, India.

TENZIN

Tenzin es un nombre tibetano que significa “sostenedor de las enseñanzas” o “quien sostiene el Dharma”. También puede aparecer escrito como Tenzing o Stanzin. Esta última forma se usa con frecuencia en regiones como Ladakh.

Es un nombre muy común en el mundo tibetano y está asociado a la idea de conservar, proteger y transmitir las enseñanzas de Buda.

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COMPOSICIÓN FILOSÓFICA DEL BUDISMO: V.S.I. I-DIMENSIÓN EXISTENCIAL. Mód: 2 de 11.

  UNA COMPOSICIÓN FILOSÓFICA DEL BUDISMO:   VISIÓN DE UN SISTEMA INTEGRAL.                                                                ...