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miércoles, 19 de febrero de 2025

VOTOS Y TIPOS DE VOTOS parte 2 de 3


LOS VOTOS DEL BODHISATTVA Y LOS VOTOS TÁNTRICOS

Parte 2 de 3

Los dieciocho votos raíz del Bodhisattva.

Las dieciocho acciones que deben abandonarse son las siguientes.

  1. Alabarse a uno mismo o menospreciar a los demás con el interés de recibir bienes materiales, elogios o respeto.

  2. No entregar ayuda material por avaricia o negarse a enseñar el Dharma a quienes sufren o carecen de protección.

  3. No escuchar las disculpas de los demás o criticar a otras personas.

  4. Abandonar el Mahayana, sosteniendo que sus textos no corresponden a las palabras de Buda, o enseñar como Dharma aquello que no lo es.

  5. Apropiarse de bienes pertenecientes a Buda, al Dharma o a la Sangha.

  6. Abandonar el Dharma sagrado, afirmando que los textos que enseñan los tres vehículos no corresponden a la palabra de Buda.

  7. Privar con ira a personas ordenadas de sus vestimentas, golpearlas, encarcelarlas o provocar que abandonen su ordenación, incluso si su conducta moral no es adecuada. También constituye una falta afirmar que la vida monástica carece de valor.

  8. Cometer alguna de las cinco acciones de efecto inmediato

    • matar a la propia madre

    • matar al propio padre

    • matar a un arhat

    • extraer sangre de un Buda con intención de dañarlo

    • provocar un cisma en la comunidad de la Sangha

  9. Sostener visiones erróneas contrarias a las enseñanzas de Buda, como negar la existencia de las Tres Joyas o la ley de causa y efecto.

  10. Destruir ciudades, pueblos o grandes extensiones territoriales mediante el fuego, explosivos, contaminación u otros medios dañinos.

  11. Enseñar la vacuidad a personas cuyas mentes no están preparadas para comprenderla.

  12. Provocar que quienes han ingresado al Mahayana abandonen su propósito de alcanzar la iluminación y animarlos a buscar solo su liberación individual del sufrimiento.

  13. Provocar que otras personas abandonen sus votos Pratimoksha.

  14. Menospreciar los vehículos de los shravakas o de los pratyekabuddhas, afirmando que no permiten abandonar el apego ni las demás aflicciones mentales.

  15. Afirmar de forma falsa que uno ha comprendido la vacuidad profunda y sostener que quienes mediten siguiendo nuestras enseñanzas alcanzarán realizaciones elevadas.

  16. Aceptar bienes que otras personas habían destinado como ofrendas a las Tres Joyas. También constituye una falta no entregar aquello que ha sido ofrecido para ellas o aceptar bienes robados a las Tres Joyas.

  17. Provocar que quienes practican la calma mental abandonen su meditación, favoreciendo de forma injusta a quienes solo recitan textos. También constituye una falta imponer normas incorrectas que alteren la armonía de una comunidad espiritual.

  18. Abandonar cualquiera de los dos tipos de bodhicitta, la bodhicitta de aspiración o la bodhicitta de acción.

Según Atisha, los votos Pratimoksha constituyen la base de los votos del Bodhisattva.

Síntesis de las dieciocho transgresiones raíz.

  1. Alabarse a uno mismo y menospreciar a los demás.

  2. No entregar bienes materiales ni enseñar el Dharma.

  3. No perdonar a otras personas, incluso cuando se disculpan.

  4. Abandonar las enseñanzas del Mahayana.

  5. Robar aquello que ha sido ofrecido a las Tres Joyas.

  6. Abandonar el Dharma sagrado.

  7. Perjudicar o desacreditar a monjes y monjas.

  8. Cometer alguna de las cinco acciones de efecto inmediato.

  9. Mantener visiones erróneas.

  10. Destruir poblados, ciudades o grandes extensiones territoriales.

  11. Enseñar la vacuidad a quienes no están preparados.

  12. Disuadir a una persona de alcanzar la iluminación completa.

  13. Provocar que otras personas abandonen sus votos Pratimoksha.

  14. Menospreciar a quienes siguen otros vehículos budistas.

  15. Hablar falsamente sobre las propias realizaciones espirituales.

  16. Apropiarse de bienes pertenecientes a las Tres Joyas.

  17. Imponer normas incorrectas que alteren la armonía de una comunidad.

  18. Abandonar la bodhicitta.

Transgresiones secundarias de los votos del Bodhisattva.

También deben evitarse las siguientes conductas.

  1. Dejar de realizar ofrendas a las Tres Joyas mediante el cuerpo, la palabra y la mente.

  2. Actuar impulsado por el deseo.

  3. No mostrar respeto hacia una persona mayor o con más experiencia en la práctica.

  4. No responder cuando se nos formula una pregunta sincera.

  5. No aceptar invitaciones sin una razón válida.

  6. No aceptar oro, regalos o ayuda cuando hacerlo permite beneficiar a otros seres.

  7. No enseñar el Dharma a quienes lo solicitan con sinceridad.

  8. Menospreciar a quienes han debilitado su disciplina ética.

  9. No actuar de un modo que inspire respeto y confianza en los demás.

  10. Limitar el trabajo realizado en beneficio de otros seres.

  11. Evitar ciertas acciones que, pese a parecer negativas, pueden estar motivadas por la compasión y resultar necesarias en circunstancias excepcionales.

  12. Obtener el sustento por medios incorrectos.

  13. Tolerar las distracciones sin esforzarse por reducirlas.

  14. Buscar escapar del samsara solo para el propio beneficio.

  15. No abandonar las causas de una mala reputación cuando perjudican la confianza de los demás.

  16. No ayudar a quienes viven bajo la influencia de las aflicciones mentales.

  17. Reaccionar de forma agresiva cuando alguien nos provoca.

  18. Ignorar a quienes son víctimas del enojo de otras personas.

  19. No aceptar las disculpas de los demás.

  20. Actuar movido por pensamientos de odio.

  21. Rodearse de personas con el deseo de obtener respeto y reconocimiento.

  22. No esforzarse por superar la pereza.

  23. Participar en conversaciones triviales impulsadas por el apego.

  24. Desear meditar sin esforzarse por comprender el sentido de la meditación.

  25. No trabajar para superar los obstáculos que impiden la estabilidad mental.

  26. Considerar el gozo de la estabilidad mental como un fin en sí mismo.

  27. Abandonar el vehículo de los Oyentes.

  28. Dedicarse sin una razón válida a prácticas que no corresponden al propio camino.

  29. Esforzarse sin necesidad en comprender tratados externos al budismo que no contribuyen al desarrollo espiritual.

  30. Sentir apego o satisfacción excesiva al estudiar enseñanzas ajenas al camino escogido.

  31. Abandonar el Mahayana.

  32. Alabarse a uno mismo y menospreciar a los demás.

  33. No acudir a recibir enseñanzas del Dharma.

  34. Criticar a la persona que entrega las enseñanzas.

  35. No socorrer a quien necesita ayuda.

  36. Olvidar a las personas enfermas.

  37. No aliviar el sufrimiento de los demás cuando tenemos la posibilidad de hacerlo.

  38. No ayudar a una persona descuidada a reconocer sus errores.

  39. No responder con gratitud a quienes nos han ayudado.

  40. No entregar consuelo a quien lo necesita.

  41. No entregar aquello que se nos pide cuando estamos en condiciones de hacerlo.

  42. No trabajar en beneficio de quienes nos rodean.

  43. No considerar la opinión de los demás cuando resulta adecuado hacerlo.

  44. No reconocer las buenas cualidades de otras personas.

  45. No actuar de acuerdo con las circunstancias.

  46. No utilizar capacidades extraordinarias cuando sea necesario y adecuado hacerlo.

Debilitar y restaurar los votos.

Cuando permitimos que crezcan en nosotros el apego y la avaricia, debilitamos nuestra conducta como Bodhisattvas y relajamos nuestros votos.

Negarnos a compartir enseñanzas del Dharma u otras fuentes de conocimiento por apego a nuestros libros o pertenencias no contribuye a liberarnos de la avaricia.

El primer paso para reparar los votos del Bodhisattva, cuando se han debilitado o perdido, consiste en reconocer que la transgresión fue un error.

Este proceso puede acompañarse de una práctica de purificación. No se trata solo de confesar los errores ante otra persona o de buscar el perdón de los Budas. Primero debemos actuar con honestidad frente a nosotros mismos y frente al compromiso que hemos asumido.

Si comprendemos que una acción fue incorrecta, debemos reconocerla y aplicar las cuatro fuerzas oponentes.

Las cuatro fuerzas oponentes.

  1. Sentir arrepentimiento sincero por la acción realizada.

  2. Comprometerse a realizar el mayor esfuerzo posible para no repetir el error.

  3. Reafirmar el refugio y la bodhicitta. Esto implica renovar la orientación positiva de nuestra vida y fortalecer la aspiración de alcanzar la iluminación para beneficiar a todos los seres sintientes.

  4. Realizar acciones correctivas que ayuden a contrarrestar la transgresión, como meditar sobre el amor y la generosidad, pedir disculpas por una conducta poco amable y llevar a cabo acciones positivas.

¿Cuáles son los votos tántricos?.

Al igual que los votos del Bodhisattva, los votos tántricos se dividen en compromisos raíz y secundarios. Estos votos deben sostenerse hasta alcanzar la iluminación. Su observancia es necesaria para avanzar en la práctica del tantra y desarrollar sus realizaciones.

El énfasis de los votos tántricos está puesto en la unión de la sabiduría y los medios hábiles.

Debemos recordar los siguientes puntos.

  1. La base de los votos tántricos incluye los votos Pratimoksha y los votos del Bodhisattva.

  2. Las transgresiones de los votos tántricos poseen consecuencias profundas. Los practicantes deben observar tanto los preceptos del Mahayana como los del Vajrayana.

  3. Los compromisos del Vajrayana exigen una disciplina rigurosa.

  4. Los practicantes deben haber recibido las iniciaciones necesarias y mantener los compromisos asociados a las prácticas de refugio, Bodhisattva y tantra.

Las catorce transgresiones raíz del tantra.

1. Despreciar o dañar al maestro vajra.

Consiste en despreciar, ridiculizar, contradecir de forma irrespetuosa o dañar al maestro vajra o lama gurú.

El maestro representa una guía central en el camino tántrico y debe ser tratado con respeto.

2. Transgredir los compromisos asumidos.

Consiste en ignorar o rechazar los votos y normas establecidos.

Los practicantes tántricos deben respetar tanto los preceptos del Mahayana como los compromisos del Vajrayana.

3. Mantener hostilidad hacia los hermanos y hermanas vajra

Consiste en ofender o desarrollar odio hacia otros practicantes que mantienen votos tántricos.

4. Abandonar el amor hacia los seres sintientes.

Consiste en abandonar la benevolencia, la generosidad y la compasión hacia los demás seres.

La práctica requiere cultivar amor y evitar la envidia.

5. Abandonar la bodhicitta.

Consiste en renunciar al propósito de desarrollar compasión y trabajar por la liberación de todos los seres sintientes.

Cada ser posee naturaleza búdica y debe ser incluido en nuestra aspiración.

6. Menospreciar las enseñanzas propias o ajenas.

Consiste en deshonrar las escrituras del Mahayana o del Vajrayana, afirmando que no provienen de Buda, o desacreditar otros sistemas espirituales sin fundamento.

7. Revelar enseñanzas confidenciales a quienes no están preparados.

Las enseñanzas tántricas reservadas no deben transmitirse a personas que aún no poseen la preparación necesaria.

En circunstancias excepcionales, puede resultar adecuado aclarar ciertos aspectos para corregir errores o prejuicios graves. La transmisión debe realizarla una persona cualificada para ello.

8. Dañar el cuerpo o despreciar sus componentes.

Consiste en abusar del propio cuerpo, menospreciarlo o considerarlo inútil para el camino espiritual.

También implica apegarse de forma incorrecta a los cinco agregados, la forma, las sensaciones, las percepciones, las formaciones mentales y la conciencia.

9. Mantener dudas destructivas sobre la práctica tántrica.

Consiste en alimentar un escepticismo que impida avanzar en la práctica, en especial respecto de la vacuidad.

La práctica debe sostenerse con estudio, reflexión y confianza fundada.

10. Abandonar la compasión hacia quienes causan daño.

Consiste en renunciar a toda actitud compasiva frente a quienes dañan a otras personas o perjudican las enseñanzas.

Esto no significa aprobar sus acciones ni permanecer expuestos a ellas. Significa procurar no actuar desde el odio.

11. Perder la visión correcta de la práctica.

Consiste en caer en extremos, como el nihilismo o una visión rígida de la realidad.

También implica alabarse por los propios logros, olvidar el propósito de la práctica, abandonar la meditación sobre la vacuidad y dejar de trabajar en beneficio de los demás seres.

12. Negarse a enseñar a quien lo solicita con sinceridad

Consiste en desalentar sin una razón válida a quienes poseen fe y desean avanzar en una práctica adecuada para ellos.

Cuando una persona aún no está preparada, debe orientársela con honestidad hacia los aprendizajes previos que necesita desarrollar.

13. Realizar de forma incorrecta las prácticas rituales

Consiste en ejecutar rituales tántricos sin respetar las condiciones, implementos o elementos requeridos.

14. Menospreciar a las mujeres

Consiste en despreciar, ridiculizar o considerar inferiores a las mujeres.

Esta conducta implica ignorar su sabiduría y constituye una transgresión raíz dentro de la práctica tántrica.

Continúa en la parte 3 de 3.

lunes, 17 de febrero de 2025

VOTOS Y TIPOS DE VOTOS parte 1 de 3


                         VOTOS Y TIPOS DE VOTOS

Pratimoksha, Bodhisattva y Tántricos

Un voto, promesa o precepto es una forma sutil y mental que orienta el comportamiento positivo de la persona. Consiste en una restricción frente a acciones inadecuadas, negativas o destructivas. Los votos son promesas virtuosas de abstenerse de cometer determinadas acciones perjudiciales para uno mismo o para los demás. En el budismo, se reciben mediante un ritual tradicional.

Cuando una persona toma votos, suele hacerlo con alegría y confianza, con el propósito de adquirir o fortalecer sus virtudes y avanzar por un camino espiritual que responda a sus necesidades más profundas. En ese momento, el corazón se renueva y se vuelve luminoso.

“La moralidad es el fundamento del budismo. Es indispensable para los entrenamientos en la concentración y la sabiduría superior. Por lo tanto, es importante proteger la moralidad para progresar en el camino del Dharma y alcanzar la meta final, la iluminación”.
Dalái Lama

Los votos entregan una orientación sutil a nuestra vida. Mantenerlos requiere presencia mental, atención y autocontrol, junto con una ética elevada que hemos decidido adoptar.

¿Es importante el arrepentimiento al transgredir un voto?

Interactuamos de forma constante con otras personas, con los animales y con nuestro entorno. En ese contacto podemos causar daño, de forma voluntaria o involuntaria.

No reconocer una falta demuestra ausencia de compasión y sabiduría. También contribuye a mantener vivo el ego. No estamos por encima de los demás. Por ello, es importante respetarse a uno mismo y actuar con honestidad.

Debemos madurar, ser capaces de reconocer nuestras faltas, arrepentirnos y liberarnos de la culpa que pueda surgir. No tiene sentido cargar con un dolor innecesario, sobre todo si existen formas de reparar el daño. Si una persona se da cuenta de que ha debilitado o quebrantado un voto, debe generar un sentimiento sincero de arrepentimiento y realizar la acción correspondiente. Esta puede consistir en la confesión, la purificación o la renovación de los votos.

La confesión puede realizarse ante uno mismo, ante un compañero de la Sangha o ante un maestro budista.

Ver entrada sobre Purificación.

¿Cómo se agrupan los votos o preceptos?

Se distinguen tres grandes grupos.

1. Votos Pratimoksha

Son instrucciones de disciplina moral contenidas en los sutras del Vinaya. El término Pratimoksha significa liberación personal o individual.

Estos votos son tomados por personas motivadas por el deseo de alcanzar la liberación personal. Existen votos destinados a laicos y otros dirigidos a quienes desean recibir la ordenación monástica.

2. Votos del Bodhisattva.

Se toman con la motivación de la bodhicitta, es decir, el deseo de alcanzar la iluminación para beneficiar a todos los seres sintientes.

Ver entrada sobre el Bodhisattva.

3. Votos Tántricos o Samaya.

Se reciben junto con las iniciaciones tántricas y están vinculados con la motivación de la bodhicitta tántrica.

A estos tres grupos se les suele llamar los tres votos. Sin embargo, es recomendable entenderlos como tres grandes tipos o conjuntos de votos.

Beneficios de los votos.

Los votos producen varios beneficios.

Nos ayudan a liberarnos del aferramiento. Nos protegen del egocentrismo, la ira, la vanidad y los celos. También permiten moderar el deseo que generan los objetos sensoriales. Además, contribuyen a formar hábitos sanos y virtuosos, facilitan la meditación, fortalecen la concentración y favorecen la calma mental.

Los votos nos permiten mantener atención y vigilancia sobre nuestro cuerpo, nuestra palabra y nuestra mente. Sobre todo, crean las condiciones necesarias para impulsar la transformación interior que requiere el camino espiritual.

¿Cuáles son los votos Pratimoksha?

El Pratimoksha es una sección del Vinaya que contiene normas disciplinarias para la comunidad budista.

Los budistas tibetanos consideran que estos votos de liberación personal forman parte de los fundamentos del budismo y representan el primer giro de la Rueda del Dharma.

El énfasis está puesto en evitar las conductas negativas que dañan a los demás. Estas acciones generan aflicciones mentales que impiden avanzar en el camino hacia la iluminación, tanto para el propio beneficio como para el de los demás seres sintientes.
Por medio de los Cinco Preceptos, también llamados votos Pratimoksha o principios básicos del budismo, podemos orientar nuestra conducta hacia acciones positivas. Esto beneficia nuestra vida diaria, nuestro karma y nuestro desarrollo espiritual.

Estos votos básicos son adoptados por laicos y también forman parte del camino inicial de novicios y monjes. Deben observarse desde el punto de vista del cuerpo, la palabra y la mente.

Se adquieren con la Toma de Refugio y son cinco.

1. Abstenerse de matar.

Consiste en evitar quitar la vida, herir o incapacitar a otros seres.

Cuando matamos, herimos o dañamos a otro ser sintiente, también generamos un daño en nuestra propia mente y acumulamos karma negativo. Esta acción también puede producirse mediante la palabra, por ejemplo, cuando se ordena o incentiva a otra persona a matar.

El precepto se aplica a todos los seres sintientes, incluidos los seres humanos y los animales.

2. Abstenerse de robar o tomar lo que no es nuestro.

No debemos apropiarnos de aquello que pertenece a otra persona, incluso si consideramos que posee poco valor. Robar provoca dolor a quien pierde algo y también genera karma negativo en quien realiza la acción.

Es preferible pedir aquello que necesitamos. Para superar esta debilidad, es recomendable practicar la generosidad.

3. Abstenerse de mentir.

Mentir consiste en alejarse de la verdad con intención de engañar.

Es una conducta perjudicial para quien la realiza y también para quienes reciben la mentira.

Tampoco debemos incentivar a otras personas a mentir.

4. Abstenerse de practicar una conducta sexual irresponsable.

La actividad sexual debe ser consentida y no debe perjudicar a ninguna de las personas involucradas.

La violación, la pedofilia y el abuso sexual constituyen acciones graves.

5. Abstenerse de ingerir drogas o sustancias que alteren la mente.

El consumo de drogas y sustancias intoxicantes provoca una pérdida de claridad mental.

Debemos procurar mantener una mente lúcida para actuar de forma acertada en cada situación.

Pérdida de los votos de liberación individual

Los votos de liberación individual se pierden en los siguientes casos.

  1. Al morir.

  2. Al destruirse la raíz de la virtud.

  3. En las condiciones específicas señaladas por la tradición correspondiente.

¿Cuáles son los votos del Bodhisattva?

La promesa de mantener los votos del Bodhisattva no se limita a esta vida. Se extiende a las vidas futuras hasta alcanzar la iluminación.

Estos votos permanecen en la continuidad mental como formas sutiles. Retomarlos en esta vida fortalece el impulso de nuestros esfuerzos por alcanzar la iluminación y permite renovar el compromiso asumido con anterioridad.

Los budistas tibetanos reciben estos votos con la resolución de contribuir a la felicidad y a la iluminación de todos los seres sintientes. No buscan solo su propio desarrollo espiritual. También aspiran a ayudar a los demás.

De esta forma, no solo se abstienen de dañar, sino que también se dedican al servicio de otros seres.

Muchas iniciaciones, como la de Vajrasattva, incluyen la recepción de los votos del Bodhisattva.

Según Atisha, los votos Pratimoksha constituyen la base de los votos del Bodhisattva.

Los votos del Bodhisattva pueden restablecerse mediante su renovación. Esto no significa que transgredirlos carezca de consecuencias. Toda infracción genera karma negativo, por lo que es importante esforzarse por no debilitarlos ni perderlos.

Tomar los votos del Bodhisattva implica comprometerse a evitar ciertas acciones negativas que obstaculizan el camino hacia la iluminación y el beneficio de los demás seres sintientes.

También supone seguir el modo de vida del Bodhisattva mediante la práctica de las seis perfecciones.

  1. Generosidad.

  2. Disciplina moral.

  3. Paciencia.

  4. Esfuerzo.

  5. Concentración.

  6. Sabiduría.

En su obra sobre el camino del Bodhisattva, Shantideva aconseja a quienes desean aprender sobre estos votos estudiar primero el Sutra de Akashagarbha y luego profundizar en las prácticas del Bodhisattva.

Quienes han tomado estos votos deben conocer cuáles son las transgresiones principales y secundarias, cómo impedir que los votos se debiliten, cómo purificar las faltas y cómo completar su práctica.

Después de tomar los votos del Bodhisattva debemos esforzarnos por conservarlos. Para ello, es posible renovarlos incluso varias veces al día. La atención y la vigilancia mental ayudan a evitar transgresiones principales y secundarias.

Los votos del Bodhisattva comprenden 18 compromisos principales y 46 secundarios.

Los 18 compromisos principales corresponden a acciones graves que pueden constituir una ruptura de los votos raíz. Los 46 secundarios corresponden a formas de conducta inadecuada de menor gravedad.

Si reconocemos nuestro error, cultivamos el arrepentimiento, aplicamos las fuerzas de oposición y retomamos los votos, podemos continuar el camino. Sin embargo, siempre es preferible no debilitarlos ni perderlos.

Asanga delineó los 18 votos principales y los 46 secundarios del Bodhisattva. Esta clasificación se sigue utilizando en las principales tradiciones del budismo indio y tibetano.

Continúa en la parte 2 de 3.

1

jueves, 13 de febrero de 2025

RENUNCIA BUDISTA

 

La razón por la que no somos felices es que tenemos un deseo desmesurado por los objetos de los sentidos y por los objetos samsáricos. Por lo tanto, nos aferramos a ellos.

                          RENUNCIA BUDISTA

El concepto nos dice que aquello a lo que queremos renunciar es el sufrimiento y las experiencias insatisfactorias de esta existencia cíclica.

La renuncia en el budismo consiste en desear liberarnos de la mente iracunda, egoísta e ignorante que poseemos y de los lazos que tenemos con el samsara. Es decir, buscamos alejarnos de aquello que nos hace infelices, del sufrimiento y de sus causas, las cuales se basan en nuestras ideas incorrectas sobre la felicidad y aquello que permite alcanzarla.

Esta renuncia a los objetos de los sentidos no significa abandonar las cosas placenteras, la felicidad o la familia. Renunciar al samsara tampoco significa deshacernos de nuestro cuerpo, de nuestra mente o de alguno de sus componentes, ya que no podemos desprendernos de ellos de esa manera.

Renunciar significa desear menos apego y menos egoísmo. También implica querer ser más razonables y alcanzar una forma más sabia de actuar en nuestra vida.

La renuncia permite que nuestra mente alcance una mayor concentración y que cambie el sentido de nuestra vida, haciéndola más significativa. Entre sus logros, podemos destacar que nos orienta en la dirección espiritual y personal adecuada, nos sensibiliza ante la ley del karma y nos impulsa a actuar con buenas intenciones. También nos guía hacia conductas más virtuosas, apoyadas en la ética, y abre las puertas al altruismo.

Además, fortalece nuestra confianza en las enseñanzas de Buda y en los maestros que conocen el camino de la sabiduría, porque alcanzar la felicidad implica acercarnos a la verdad. Los tres sellos se convierten en nuestros aliados, ya que motivan el cambio, lo potencian y aclaran el significado de este compromiso de renuncia.

En definitiva, se trata de un acto espiritual importante, una experiencia interior y voluntaria, deseada por una mente que busca liberarse del apego a los placeres mundanos y a los renacimientos contaminados. Este camino nos entrega una recompensa valiosa que, con esfuerzo y dedicación, podremos alcanzar. Se trata de nuestro propio despertar.

Intentemos conocernos, seamos nuestros propios amigos, 
creamos en nosotros mismos y tomemos el camino budista que nos permite avanzar.

No somos perfectos, pero tenemos la suerte de poder conocer el Dharma. Practiquemos y, poco a poco, nos sentiremos más satisfechos con los logros internos que alcancemos.




miércoles, 12 de febrero de 2025

PORQUÉ INVESTIGAR O EXPLORAR EN EL BUDISMO

 

¿POR QUÉ INVESTIGAR O EXPLORAR EL BUDISMO?

  1. Explora el budismo porque el camino budista se aleja de las acciones y los pensamientos dañinos. Además, promueve la paz, la no violencia y el cuidado de los seres humanos, los animales y el universo.

  2. Explora el budismo porque te guiará a realizar cada acción con una buena intención y a aprovechar tu tiempo para el crecimiento interior que te llevará hacia la meta espiritual final, tu propio despertar.

  3. Explora el budismo porque te ayudará a sanar tu mente de la ignorancia, el deseo, el apego y la ira. También te permitirá trabajar los celos, la codicia y el orgullo, considerados venenos mentales, guiándote hacia la búsqueda de una felicidad duradera.

  4. Explora el budismo porque enseña que el triunfo más importante es el dominio de uno mismo. También puede contribuir al bienestar físico y mental, ayudándonos a afrontar de mejor forma las situaciones intensas y difíciles que se presentan en la vida diaria.

  5. Explora el budismo porque las enseñanzas de Buda no buscan alimentar el ego, sino apaciguarlo. Para ello, promueven el dominio de la voluntad, la ética y la sabiduría.

  6. Explora el budismo porque te enseñará la ley de causa y efecto, la impermanencia, el origen dependiente, el funcionamiento de la mente y la naturaleza de la realidad. De esta forma, podrás ampliar tu conocimiento y tu conciencia.

  7. Explora el budismo porque te enseñará a pensar por ti mismo a partir de bases sólidas. También te ayudará a reflexionar sobre el origen de uno mismo y del mundo, encontrando un sentido y un propósito para la existencia humana.

  8. Explora el budismo porque te enseñará a vivir en el aquí y ahora, alejándote del egoísmo y de la confusión.

  9. Explora el budismo porque, al liberarnos de los dogmas establecidos, podemos observar las cosas desde una perspectiva diferente. De esta manera, nos acercamos a la realidad y aprendemos a ver las cosas tal como son.

  10. Explora el budismo porque te enseñará a vivir con plena conciencia y a desarrollar una mente compasiva, sabia, alegre y ecuánime.

  11. Explora el budismo porque podrás encontrar maestros y personas capacitadas para apoyar tu desarrollo espiritual y ayudarte a encontrar un mayor sentido en la vida.

K. Dondrup T., 2018        1

domingo, 9 de febrero de 2025

TOMA DE REFUGIO BUDISTA 1



                Toma de Refugio o Refugio budista

La Toma de Refugio es uno de los actos centrales del budismo. Consiste en la decisión libre y personal de seguir el camino enseñado por Buda con el propósito de disminuir los contaminantes mentales, cultivar la lucidez y liberarse del sufrimiento. Quien toma refugio acepta orientarse por las Tres Joyas, que corresponden a Buda, el Dharma y la Sangha.

Buda representa al maestro que descubrió el camino hacia la Iluminación. El Dharma corresponde al conjunto de enseñanzas que permiten avanzar en ese proceso. La Sangha está formada por quienes comparten el compromiso de recorrer el sendero espiritual y apoyarse unos a otros en su práctica.

La Toma de Refugio es un acto voluntario y personal. A través de este compromiso, una persona pasa a reconocerse como discípula de Buda y puede acceder a las distintas prácticas budistas. Este proceso permite ordenar la vida interior en torno a ciertos valores y desarrollar una mente más serena, lúcida y bondadosa.

El refugio no se limita a una búsqueda individual. Desde este compromiso, el practicante procura cultivar una actitud de respeto y compasión hacia los demás seres. También puede compartir con otros los beneficios de esta práctica, sin imponerla.

La ceremonia de Toma de Refugio

La ceremonia suele estar dirigida por un maestro. Durante ella, la persona toma refugio en las Tres Joyas y recibe los Cinco Preceptos como guía de vida. Estos preceptos funcionan como orientaciones de conducta para avanzar en el camino espiritual.

La ceremonia puede realizarse en un templo o monasterio. Suele incluir ofrendas, postraciones ante Buda y la recitación de la fórmula de refugio. Luego se administran los Cinco Preceptos. A partir de ese momento, el practicante puede continuar con otras prácticas budistas.

El lama raíz es el maestro de quien se reciben los preceptos y quien dirige la ceremonia. Después de la ceremonia oficial, se recomienda renovar el refugio cada día, idealmente frente a un altar personal o en un templo.

         Beneficios de la Toma de Refugio

De acuerdo con el Lam Rim, la Toma de Refugio entrega varios beneficios espirituales.

Permite ingresar al camino budista.

Sirve como base para asumir otros votos y compromisos.

Ayuda a purificar el karma negativo acumulado.

Facilita la acumulación de méritos.

Protege frente a influencias perjudiciales.

Favorece el logro de objetivos materiales y espirituales.

Ayuda a evitar el renacimiento en los reinos inferiores.

Acerca al practicante al estado de budeidad.

Además, el refugio contribuye a reducir las acciones perjudiciales, fortalecer la disciplina espiritual y avanzar hacia la Iluminación.

Compromisos asociados al Refugio

La Toma de Refugio también implica una serie de compromisos.

No refugiarse en maestros que contradigan las enseñanzas de Buda.

Considerar las imágenes de Buda con respeto.

No perjudicar a los demás seres.

Reconocer las escrituras budistas como una expresión del Dharma.

Evitar dejarse influir por personas que rechacen las enseñanzas de Buda.

Tratar a los monjes con respeto como representantes de la Sangha.

Refugiarse en las Tres Joyas de forma constante.

Ofrecer la primera porción de los alimentos a las Tres Joyas como gesto de gratitud.

Invitar a otros a conocer los beneficios del refugio con humildad.

Refugiarse en las Tres Joyas tres veces durante el día y tres veces durante la noche.

Actuar con confianza en las Tres Joyas.

No abandonar las Tres Joyas, incluso frente a situaciones difíciles.

Es posible que una persona incumpla alguno de estos compromisos. En ese caso, puede renovar su refugio reconociendo la falta ante un integrante de la Sangha, un monje o una imagen de Buda.

El significado profundo del Refugio

El sentido último del refugio se relaciona con la idea de que todos los seres poseen la naturaleza de Buda. Esta noción alude a un potencial interior que puede desarrollarse por medio de la práctica espiritual hasta alcanzar la Iluminación.

Como plantea el Dalai Lama, el refugio profundo nace de reconocer ese potencial y trabajar para desarrollarlo por completo. De este modo, refugiarse no consiste solo en buscar protección externa, sino también en despertar la sabiduría interior.

Las tres raíces del Refugio

En el budismo Vajrayana, además de las Tres Joyas, se habla de las tres raíces del refugio.

La primera raíz corresponde al gurú o maestro espiritual, considerado la fuente de las bendiciones. La segunda raíz está formada por los yidams o divinidades meditativas, que representan la fuente del logro espiritual. La tercera raíz está constituida por las dakinis y los protectores del Dharma, relacionados con la actividad iluminada.

No todas las personas que practican meditación o se interesan por el budismo toman refugio. Sin embargo, para quienes desean iniciar un compromiso formal con el camino budista, la Toma de Refugio constituye un paso fundamental.

Como expresa una enseñanza atribuida a Buda, “el sabio se modela a sí mismo”. Tomar refugio en Buda implica reconocer la aspiración de desarrollar esa misma sabiduría interior.

Referencias

Dalai Lama. El camino de la gran perfección. Editorial Kairós.

Dhargery, G. Tempa. Lam Rim. Editorial Dharma, 2004.

Phuntzok Rimpoche, Khempo. El sendero budista.

viernes, 7 de febrero de 2025

LOS CUATRO SELLOS DEL BUDISMO - PRINCIPIOS BASE -



Los cuatro sellos del budismo

Los cuatro sellos del budismo corresponden a principios esenciales que permiten comprender la realidad desde la mirada budista. Estas enseñanzas se relacionan con las Cuatro Nobles Verdades y orientan la reflexión sobre el sufrimiento, sus causas y la posibilidad de alcanzar la liberación.

Los cuatro sellos son los siguientes

Todas las cosas compuestas son impermanentes o transitorias.

Todas las cosas contaminadas producen sufrimiento.

Todos los fenómenos carecen de existencia propia.

El nirvana es paz.

1. Todas las cosas compuestas son impermanentes

Todo aquello que surge a partir de causas y condiciones está sujeto al cambio. Esto incluye los objetos materiales, el cuerpo, las relaciones personales, las emociones y los pensamientos.

La impermanencia no significa solo que las cosas llegarán a su fin en algún momento. También implica que se están transformando a cada instante. Nuestro cuerpo cambia desde el nacimiento hasta la muerte. Las estaciones se suceden unas a otras y nuestras relaciones también pueden modificarse con el paso del tiempo.

Los cambios visibles son el resultado de transformaciones pequeñas que ocurren de forma constante. Nada permanece estático.

Comprender la impermanencia permite disminuir el apego. Cuando una persona se aferra con fuerza a un objeto, una situación o una relación, puede experimentar sufrimiento al enfrentar su pérdida. Reconocer que todo cambia ayuda a aceptar estas transformaciones y a reducir la frustración.

La transitoriedad puede comprenderse desde dos perspectivas.

La primera consiste en pensar que las cosas surgen, permanecen durante un tiempo, envejecen y luego desaparecen.

La segunda propone una mirada más profunda. Desde esta visión, el nacimiento y la desintegración ocurren al mismo tiempo, porque todo aquello que comienza a existir también comienza a cambiar desde ese mismo instante. Las mismas causas y condiciones que permiten que algo surja generan también su transformación.

2. Todas las cosas contaminadas producen sufrimiento

En el budismo, la palabra “contaminado” se refiere a aquello que surge bajo la influencia de la ignorancia, el apego, el odio y otras emociones destructivas.

Cuando una persona actúa desde el egoísmo, la rabia o los celos, produce sufrimiento para sí misma y para los demás. Estas acciones pueden expresarse por medio del cuerpo, las palabras o los pensamientos.

La raíz del sufrimiento se encuentra en el apego a la idea de un “yo” fijo e independiente. A partir de esa percepción, la persona desarrolla apego hacia aquello que considera propio y rechazo hacia aquello que siente como una amenaza.

La ignorancia da origen al apego y a la aversión. De estas emociones surgen otras como los celos, el orgullo y la ira.

Según las enseñanzas budistas, la verdadera naturaleza de la mente se relaciona con la claridad y la sabiduría. Sin embargo, esta naturaleza se encuentra cubierta por emociones y pensamientos que dificultan reconocerla. Una metáfora habitual compara esta situación con un cielo cubierto de nubes que impiden observar las estrellas.

3. Todos los fenómenos carecen de existencia propia

Este sello se relaciona con la vacuidad. Los fenómenos no existen de forma aislada ni independiente, porque dependen de múltiples causas, condiciones y relaciones.

En la vida cotidiana utilizamos la idea de un “yo” para comunicarnos y actuar. Sin embargo, desde una mirada más profunda, no es posible encontrar un yo fijo, único e independiente.

El cuerpo cambia a lo largo del tiempo. La mente también se transforma a cada instante. Los pensamientos del pasado ya desaparecieron, los del futuro todavía no han surgido y los del presente cambian sin detenerse.

Un ejemplo utilizado para explicar esta idea es el de una mesa. Una mesa está formada por distintas partes unidas de una manera específica. Si se separan sus piezas, deja de existir como mesa. Esto permite comprender que su existencia depende de sus componentes y de la relación entre ellos.

Lo mismo ocurre con todos los fenómenos. Existen dentro de una red de causas y condiciones, pero carecen de una esencia independiente.

Comprender la vacuidad no significa negar la existencia de las cosas. Significa reconocer que nada existe por sí solo.

4. El nirvana es paz

El nirvana corresponde a la liberación del sufrimiento y de sus causas.

La palabra nirvana proviene del sánscrito y puede traducirse como “extinción” o “apagado”. Esta idea se refiere a la superación del apego, el odio y la ignorancia.

Cuando desaparece el aferramiento al yo, disminuyen las emociones destructivas y las acciones que producen sufrimiento. De este modo, el nirvana representa un estado de paz.

Una imagen utilizada para explicar este concepto es la de una llama que se apaga. La llama deja de arder cuando desaparecen las condiciones que permitían su existencia. Del mismo modo, el sufrimiento cesa cuando sus causas dejan de estar presentes.

El nirvana no debe entenderse como un lugar físico. Se refiere a la liberación del sufrimiento y al desarrollo de la sabiduría.

Relación con las Cuatro Nobles Verdades

Los cuatro sellos se encuentran vinculados con las Cuatro Nobles Verdades.

La primera reconoce la existencia del sufrimiento.

La segunda identifica sus causas.

La tercera plantea la posibilidad de poner fin al sufrimiento.

La cuarta presenta el camino que permite alcanzar la liberación.

Comprender los cuatro sellos permite enfrentar las dificultades de la vida con una perspectiva basada en la aceptación del cambio, la reducción del apego y el desarrollo de la sabiduría.

Las cuatro características de las cosas condicionadas

Según el Dalai Lama, las cosas condicionadas presentan cuatro características.

El nacimiento corresponde al surgimiento de algo que antes no existía.

La subsistencia corresponde a la continuidad de su existencia.

El envejecimiento corresponde a su proceso de transformación.

La impermanencia corresponde al fin de esa continuidad.

En síntesis, la impermanencia, la interdependencia y la ausencia de una esencia propia permiten comprender el concepto budista de vacuidad.

Referencias sugeridas

Dalai Lama. Meditaciones paso a paso.

Gampopa. El precioso ornamento de la liberación.

Kelsang Gyatso Rimpoche. Budismo moderno.

Patrul Rimpoche. Las palabras de mi maestro perfecto.

Tashi Tsering. Nada es lo que parece.

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jueves, 6 de febrero de 2025

DINERO, PODER Y RIQUEZA ¿EL DINERO ES PROBLEMA?

 


                                       DINERO, PODER Y RIQUEZA

   “EL PROBLEMA NO ES EL DINERO, SINO CÓMO TE RELACIONAS CON ÉL.”  KDT.

“Si te relacionas con el dinero con apego y codicia, eso no está bien, ya que atraerás más sufrimientos a tu vida.

Si el dinero cultiva tu egoísmo y tu ambición, eso tampoco está bien, porque atraerás amarguras y sinsabores a tu vida.

También depende de cómo consigas el dinero y de cómo lo utilices. Puedes adquirirlo de mala manera, por ejemplo, mediante el robo, o de buena manera. También puedes gastarlo de una forma inadecuada, como en drogas o tráfico de armas, o de una forma adecuada, utilizando el dinero para fines espirituales, para ayudarte a ti mismo, a tu familia o a otras personas.

Entonces, el dinero no es el problema, sino tu relación con él, tu intención y el poder que puede otorgar”.

K. Dondrup T.

“Quien se aferra a las riquezas hará bien en renunciar a ellas antes de permitir que envenenen su corazón. Sin embargo, quien no está apegado a las riquezas y, siendo rico, utiliza sus bienes con justicia, será una bendición para sus hermanos.

No es la vida, ni la riqueza, ni el poder lo que hace esclavo al ser humano, sino su apego a la vida, a la riqueza y al poder.

El ser humano que persigue la fama y la riqueza es como un niño que lame miel en el filo de una espada.

Quien se satisface en su avaricia es como quien corre contra el viento con una antorcha encendida. No puede evitar que el fuego queme sus manos y su cuerpo”.

Buda

“Mi ser busca amor y compasión, mientras que mi ego busca sexo, dinero, poder y fama.

Si deseo un camino mundano, escucho a mi ego. Si lo que deseo es amor, compasión y sabiduría, entonces me acerco al camino espiritual.

Cuando se tienen presentes los tres sellos, los deseos se regulan por sí mismos, sin esfuerzo y sin represión, desarrollándose de una forma constructiva”.

Padmasambhava

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miércoles, 5 de febrero de 2025

FÁBULA - PAZ PERFECTA

 


PAZ PERFECTA - Fábula budista

A partir de la fábula Paz perfecta”.

Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera en una pintura dibujar la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron y presentaron sus obras en el palacio del rey. El gran día había llegado.

El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solo hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas.

Todos quienes miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacifico.

Pero cuando el rey observó cuidadosamente, miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido …

Paz perfecta … el pueblo entero se preguntaba que cuadro elegiría el rey?

El sabio rey escogió la segunda, y explicó a la gente el por qué…

“Porque,” explicaba el rey, “Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz.”

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viernes, 31 de enero de 2025

PURIFICACION : CUATRO PODERES OPONENTES + VAJRASATTVA


PURIFICACIÓN

LOS CUATRO PODERES OPONENTES Y VAJRASATTVA

Nadie está exento de cometer errores en sus acciones, ya sea por una intención incorrecta o porque ha transgredido sus votos. Existen los cinco votos básicos de los laicos y también las diez acciones no virtuosas. Por eso, deberíamos revisar nuestras acciones todos los días. Cuando hemos actuado de forma incorrecta, debemos purificar el karma negativo que hemos generado.

También es importante purificar las semillas negativas acumuladas en esta vida y en vidas anteriores, para evitar que maduren y produzcan consecuencias negativas en nosotros.

Por esta razón, es recomendable realizar prácticas de purificación a diario.

Debemos reconocer aquello que queremos purificar, como las acciones negativas del cuerpo, la palabra y la mente, las intenciones egoístas, la falta de paciencia y tolerancia, los apegos, las aversiones, la soberbia, los celos y la envidia. Estas acciones son responsables de muchos de nuestros problemas. Por eso, tomamos la determinación de alejarnos de ellas, purificarlas y refugiarnos en las enseñanzas de Buda.

Desde tiempos sin principio, nuestro continuo mental ha estado cargado de actos negativos y de las impresiones kármicas que estos dejan. Si observamos nuestra mente, podemos reconocer que desde la mañana hasta la noche actuamos bajo la influencia de engaños. Como consecuencia, muchas de nuestras acciones físicas, verbales y mentales son negativas.

Para alcanzar realizaciones del estado de generación y consumación, como ocurre en la práctica de Vajrayoguini, es indispensable realizar prácticas de purificación. Purificar y acumular méritos son requisitos necesarios para obtener frutos de la meditación.

Para eliminar las semillas negativas desde su raíz existen los Cuatro Poderes Oponentes. Si se aplican de forma correcta, su fuerza permite purificar las impresiones negativas acumuladas.

Los Cuatro Poderes Oponentes

1. El Poder del Objeto

También se conoce como Poder del Refugio o de la Confianza.

Consiste en tomar refugio en las Tres Joyas y generar la mente de bodhichita. Estas prácticas nos ayudan a alejarnos de las acciones negativas y a orientar nuestro camino espiritual hacia el despertar.

2. El Poder del Arrepentimiento

Consiste en reconocer con sinceridad la carga negativa acumulada a través de nuestras acciones desde tiempos sin principio. No se trata de sentir culpa, sino de comprender los errores cometidos y desarrollar un arrepentimiento genuino.

3. El Poder de la Fuerza Oponente

También se conoce como Poder de la Acción del Remedio o del Antídoto.

Consiste en realizar prácticas que ayuden a purificar la mente y reparar los daños causados. Entre ellas se encuentran la meditación en la vacuidad, la recitación del mantra de Vajrasattva, las sadhanas, las postraciones, la lectura de textos del Dharma y las ofrendas.

4. El Poder de la Promesa

Consiste en asumir el compromiso firme de abandonar aquellas acciones negativas que oscurecen la mente. La promesa puede tomarse por un día o por el tiempo que cada persona determine. Lo importante es comprometerse con sinceridad a no repetir las acciones que se busca purificar.

Estos Cuatro Poderes Oponentes permiten purificar las impresiones negativas depositadas en la mente.

La profundidad de la purificación dependerá de la intensidad con que se realice la práctica. Cuando se aplica con gran fuerza, incluso los cinco crímenes extremos pueden ser purificados. Estos son matar al propio padre, matar a la madre, matar a un arhat, derramar la sangre de un Buda y provocar la división de una comunidad del Dharma.

El arrepentimiento cumple un rol central. Este debe apoyarse en la comprensión del karma, de las consecuencias de nuestras acciones y de sus resultados. Cuando entendemos esto con claridad y reconocemos una acción negativa que hemos cometido, el arrepentimiento surge de forma natural.

El mantra de purificación de Vajrasattva

Se recomienda recitar veintiuna veces el mantra de purificación de Vajrasattva. Cuando se recita con fe y convicción, ayuda a evitar que aumenten los efectos de las acciones negativas acumuladas.

Antes de comenzar, es importante generar una mente clara.

OM VAJRA-SATO SAMAYA MANU PALAYA, VAJRA-SATO TENOPA,
TISHTHA DRIDHO ME BHAWA, SUTO KHAYO ME BHAWA,
SUPO KHAYO ME BHAWA,
ANU RAKTO ME BHAVA, SARWA SIDDHI ME PRAYATSHA, SARVA
KARMA SUSUTSA, ME TSITTAM
SHIRYA KURU HUNG, HAHA HAHA HO BHAGAWAN, SARVA TATHAGATA
VAJRA, MA ME MUNTSA, VAJRI BHAWA, MAHA SAMAYA SATO, AH HUM PHAT.

Fuente
Sadhana de plegarias de motivación y dedicación del glorioso linaje Drikung Kagyu. Budismo tibetano.

Traducción del mantra

Om, Vajrasattva, mantén tu vínculo cercano. Haz que permanezca cerca de este estado de Vajrasattva.
Haz que sea estable. Haz que sea feliz.
Haz que sea gozoso.
Haz que esté protegido. Confiéreme todos los logros verdaderos. Haz que todas mis acciones sean excelentes.
Haz que mi mente sea suprema. HUM. HAHA HAHA HO. Incomparable Maestro Vencedor.
Estado vajra de todos los así idos. No me abandones. Oh, ser vajra, ser del gran vínculo. AH HUM PHAT.

Vajrasattva

Es habitual recitar el mantra de Vajrasattva para ayudar a quien acaba de fallecer. La cercanía de la muerte es un momento en que las acciones pasadas pueden presentarse de una forma más íntima y clara. También es un instante decisivo para el futuro renacimiento.

En esos momentos, se invoca la pureza esencial de Vajrasattva para pedir ayuda en la purificación del karma.

Cuando realizamos una confesión ante Vajrasattva, debemos intentar soltar la acción negativa que estamos reconociendo. A través de una confesión sincera, podemos llegar a experimentar parte de nuestra propia naturaleza de Vajrasattva.

Fuente
Manual sadana Drikung Kagyu.

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miércoles, 29 de enero de 2025

OBJETIVO DEL BUDISMO ¿ HAY DESPERTAR DE LA CONCIENCIA?


                 OBJETIVO DEL BUDISMO

Aunque podemos tener diferentes opiniones sobre el objetivo del budismo, existe una formulación que lo expresa con mucha claridad.

Giuseppe Tucci resumió el objetivo último del budismo tibetano de la siguiente manera:

«La cognición superior consiste en penetrar la verdadera naturaleza de las apariencias, en tomar conciencia de las formas creadas por nuestra consciencia discursiva, que son mera consecuencia de la falsa dicotomía que establecemos entre sujeto y objeto. El objetivo último, entonces, reside en el despertar de la consciencia del adepto a esa cognición superior que, en tibetano, se llama shes rab y, en sánscrito, prajña; un despertar que le permite contemplar la naturaleza última de todas las cosas con la claridad de la visión directa o, dicho de otro modo, le permite trascender también la dualidad entre sujeto y objeto».

Giuseppe Tucci nació en Macerata el 5 de junio de 1894 y falleció en San Polo dei Cavalieri, Roma, el 5 de abril de 1984. Fue un investigador, orientalista y arqueólogo italiano, especializado en el Tíbet y la historia del budismo. Publicó importantes estudios sobre esta tradición, que siguen siendo valorados por especialistas y practicantes budistas. La Las religiones del Tíbet, en las páginas 47 y 48.

lunes, 27 de enero de 2025

DUALIDAD Y NO DUALIDAD ¿ UN SÓLO SABOR ?


          DUALIDAD Y NO DUALIDAD

Introducción

Todas las tradiciones tibetanas forman parte de una misma escuela filosófica. Entre sus bases más relevantes se encuentran las obras de Nagarjuna, fundador de la escuela Madhyamaka, conocida como el Camino Medio.

De acuerdo con la tradición tibetana, esta filosofía propone la existencia de dos verdades. Por una parte, está la verdad convencional o relativa, que reconoce las convenciones humanas y la funcionalidad de los fenómenos. Por otra parte, está la verdad última, según la cual todos los fenómenos, tanto subjetivos como objetivos, carecen de existencia inherente y surgen de forma interdependiente.

Desde la perspectiva convencional distinguimos entre sujeto y objeto, es decir, entre observador y observado. Sin embargo, surge una pregunta relevante. ¿Ocurre lo mismo desde la perspectiva de la verdad última?

No dualidad y dualidad

El budismo Mahayana enseña a desarrollar y practicar el amor generoso, la sabiduría, la meditación y la ética. El propósito de estas prácticas es acercarnos a una experiencia no dual, en la cual la conciencia alcanza un estado claro y profundo, y la distinción entre sujeto y objeto deja de percibirse como una separación absoluta.

Las cuatro tradiciones del budismo tibetano comparten una visión similar de la realidad última. Según la tradición que la enseña y practica, esta experiencia recibe distintos nombres.

  • Mahamudra, El Gran Sello, en las tradiciones Kagyu y Gelug.

  • Dzogchen, La Gran Perfección, en la tradición Nyingma.

  • Khorde Yerme, La No Diferenciación de Samsara y Nirvana, en la tradición Sakya.

Nagarjuna señala Mūlamadhyamakakārikā

“El mal solo existe en relación con el bien y es con respecto a lo malo que nos formamos la idea de lo bueno. Por tanto, la noción del bien resulta inseparable de la noción del mal y, del mismo modo, la noción del mal depende de la noción del bien”.

Al intentar llevar una vida pura, puede aumentar nuestra preocupación por la impureza. Para albergar pensamientos y acciones puras, será necesario reconocer y evitar aquellas que consideramos impuras. Esto nos obliga a determinar a qué categoría pertenecen nuestros pensamientos y acciones.

Algo similar ocurre con otras relaciones de opuestos. Vivimos entre dualidades como amor y odio, alto y bajo, bello y feo. Estas categorías influyen en nuestra forma de comprender la realidad y pueden generar conflictos internos.

Advaita y la idea de no dualidad

La palabra advaita, proveniente del sánscrito, significa no dualidad. Se refiere a lo opuesto al dualismo, es decir, a la creencia de que la realidad está compuesta por dos partes separadas o por dos tipos de existencia.

Un ejemplo de dualidad es la distinción entre mente y materia. En el budismo, la dualidad surge de nuestra forma habitual de percibir las cosas como si existieran de manera separada e independiente. Esto nos lleva a creer que existe un yo aislado y una separación entre sujeto y objeto.

Desde la perspectiva de la realidad última, el sujeto no es distinto del objeto observado. No son dos realidades separadas.

La realidad última es no dual. Esto significa que la distinción entre sujeto y objeto no existe de forma inherente. Se caracteriza por la ausencia de una separación absoluta entre quien percibe y aquello que es percibido.

Cuando se alcanza la iluminación, entendida como la liberación del sufrimiento, surge la comprensión de la naturaleza no dual. Este concepto puede resultar difícil de comprender debido a su profundidad.

Para facilitar su análisis, podemos considerar tres sentidos de la observación no dual, basados en los planteamientos de David Loy.

  1. La negación del pensamiento dualista.

  2. La no pluralidad del mundo.

  3. La ausencia de toda diferencia absoluta entre sujeto y objeto.

Padmasambhava señala en el Yoga del Conocimiento de la Mente

“Hasta que no se trascienda la dualidad y se realice el estado de un solo sabor, es imposible alcanzar la iluminación”.

El budismo tibetano alude a esta ausencia de separación entre sujeto y objeto cuando aborda la realidad última. Esta idea también está presente en los tantras budistas.

Ideas centrales de la no dualidad

El concepto budista de no dualidad plantea los siguientes aspectos.

  • Todos los fenómenos son vacíos, es decir, carecen de existencia inherente.

  • Debido a su vacuidad, los fenómenos son impermanentes e interdependientes.

  • No existe un yo independiente ni una separación absoluta entre sujeto y objeto.

  • La comprensión de la no dualidad se basa en la experiencia directa y no solo en la reflexión intelectual.

  • La realidad última no está compuesta por dos realidades separadas.

Solo una práctica profunda de meditación puede ayudarnos a comprender el sentido de este concepto y acercarnos a la experiencia de la no dualidad.

Existen diversas técnicas de meditación orientadas al desarrollo de una conciencia plena y a la experiencia de la no dualidad. Estas prácticas pueden encontrarse en las entradas de meditación de este blog.

fuente - "La no-dualidad en el budismo tibetano”, escrito por Lama Rinchen Gyaltsen .

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domingo, 26 de enero de 2025

ÉTICA BUDISTA



ÉTICA BUDISTA

La ética budista busca orientar la conducta hacia una vida que reduzca el sufrimiento propio y el de los demás. No se limita a cumplir reglas externas ni funciona como un sistema basado en la culpa. Su propósito es desarrollar una forma de actuar guiada por la atención, la responsabilidad y la compasión.

Dentro de las enseñanzas budistas, la conducta ocupa un lugar central en el Noble Óctuple Sendero. La manera en que hablamos, actuamos y nos relacionamos con otros influye en nuestra mente y deja consecuencias. Desde esta perspectiva, una acción no se evalúa solo por su resultado visible, sino también por la intención que la origina.

Las acciones inspiradas por el amor, la generosidad y el respeto tienden a producir bienestar. En cambio, aquellas que nacen de la ira, el egoísmo o el deseo de causar daño alimentan el sufrimiento. Esta idea se relaciona con el karma, entendido como la relación entre nuestras acciones y sus efectos.

El budismo también enseña la interdependencia. Ninguna acción ocurre de manera aislada. Lo que hacemos puede afectar a otras personas, a otros seres vivos y a nuestro entorno. Por eso, cultivar una conducta ética implica observar con atención nuestras motivaciones y considerar las consecuencias de nuestras decisiones.

Una vida valiosa no se mide solo por la riqueza o el poder. También importa la capacidad de crear vínculos sanos y de transmitir confianza. Una persona que actúa con respeto y empatía contribuye a construir relaciones más estables y un entorno humano más armónico.

Los cinco preceptos

Para los practicantes laicos, una guía básica de conducta se encuentra en los cinco preceptos. Estos no se presentan como prohibiciones impuestas desde afuera, sino como compromisos que ayudan a vivir con más atención y a evitar acciones dañinas.

1. Evitar quitar la vida o dañar a otros seres

El primer precepto invita a respetar la vida. Incluye evitar matar, herir o promover acciones que provoquen sufrimiento a otros seres sintientes.

Este compromiso no se limita a los actos físicos. Las palabras también pueden influir en decisiones dañinas. Por eso, el cuidado de la vida involucra el cuerpo, el habla y la mente.

En algunos relatos tradicionales aparecen situaciones excepcionales en las que una acción difícil busca evitar un daño mayor. Sin embargo, estas historias no deben interpretarse como una justificación general de la violencia. El principio central sigue siendo reducir el sufrimiento.

2. Evitar tomar aquello que no ha sido entregado

El segundo precepto se refiere a no apropiarse de lo que pertenece a otra persona. Incluso cuando el objeto parece tener poco valor, tomarlo sin permiso puede provocar daño y debilitar la confianza.

La práctica opuesta al robo es la generosidad. Dar, compartir y pedir permiso son formas de cultivar una relación más sana con los bienes materiales.

3. Evitar la mentira y el engaño

El tercer precepto propone cuidar la palabra. Mentir no solo afecta a quien recibe el engaño, sino también a quien se acostumbra a distorsionar la verdad.

La práctica ética del habla incluye evitar la manipulación, la calumnia y las palabras usadas con la intención de provocar conflictos. También implica no presionar a otras personas para que mientan.

4. Evitar una conducta sexual dañina

El cuarto precepto invita a vivir la sexualidad con responsabilidad. El consentimiento, el respeto y el cuidado mutuo son condiciones esenciales.

Cualquier forma de abuso, explotación, coerción o violencia sexual contradice este principio. Entre ellas se encuentran la violación, el abuso infantil y toda conducta que provoque daño físico o emocional.

Las distintas escuelas budistas pueden interpretar este precepto con matices diferentes. Sin embargo, el criterio básico consiste en evitar acciones que causen sufrimiento.

5. Evitar sustancias que alteren la claridad mental

El quinto precepto aconseja evitar el consumo de sustancias que debiliten la atención o afecten la capacidad de actuar con criterio.

La claridad mental es importante porque permite reconocer las consecuencias de nuestros actos y responder de una forma más consciente ante las situaciones cotidianas.

Laicos y miembros de la comunidad monástica

La práctica ética varía según el compromiso asumido por cada persona. Los laicos suelen adoptar los cinco preceptos como una guía básica. Los monjes y las monjas, en cambio, siguen normas adicionales vinculadas con la disciplina monástica.

La cantidad exacta de preceptos puede variar según la tradición y el linaje. Estas reglas regulan aspectos de la vida comunitaria, el uso de bienes, las relaciones personales y la práctica espiritual.

Más allá de estas diferencias, el principio común es evitar causar daño y cultivar una actitud de respeto hacia todos los seres.

SEXUALIDAD Y ÉTICA BUDISTA

Las enseñanzas budistas no abordan la sexualidad solo desde la prohibición. También consideran la intención, el contexto y las consecuencias de cada conducta.

El deseo puede transformarse en una fuente de sufrimiento cuando se vuelve obsesivo, manipulador o dañino. Por eso, una reflexión ética sobre la sexualidad requiere aprender a distinguir entre comportamientos que respetan la dignidad de las personas y aquellos que causan daño.

No se trata de juzgar a otros ni de imponer una mirada rígida. La compasión sigue siendo un criterio central. Una conducta ética busca proteger a las personas involucradas y actuar con responsabilidad.

Homosexualidad

Las enseñanzas budistas tradicionales no desarrollaron una postura única sobre la homosexualidad de los laicos. Existen interpretaciones que varían algo según la época, la escuela y el contexto cultural.

Desde una perspectiva basada en la compasión y en el principio de no dañar, una relación entre adultos debe analizarse considerando el consentimiento, el respeto y el cuidado mutuo. No corresponde discriminar ni humillar a una persona por su orientación sexual.

Prostitución y explotación sexual

El budismo invita a tratar a todas las personas con respeto, con independencia de su ocupación o historia personal. Algunos relatos tradicionales mencionan encuentros de Buda con cortesanas, quienes fueron tratadas con dignidad.

Esto no significa ignorar los problemas asociados a la prostitución. Es necesario diferenciar entre una decisión tomada por una persona adulta y las situaciones de explotación, trata de personas o coerción.

Toda forma de abuso o aprovechamiento de la vulnerabilidad de otra persona contradice una ética basada en la compasión.

Masturbación

El análisis suele centrarse en la intención, el grado de apego y los efectos que la conducta produce en la vida cotidiana. Una práctica que se transforma en obsesión o que alimenta patrones dañinos debe ser observada con atención.

Para los miembros de la comunidad monástica, las reglas son más estrictas debido al compromiso de celibato.

Aborto

El aborto es un tema complejo dentro del budismo. Muchas tradiciones consideran que la vida merece protección desde sus primeras etapas. Al mismo tiempo, algunos maestros invitan a observar cada situación con compasión y a considerar factores como el riesgo para la madre, la violencia sexual o las condiciones médicas graves.

No existe una única postura que represente a todas las comunidades budistas. En algunos países se realizan ceremonias de duelo o reparación para acompañar a quienes han pasado por esta experiencia.

El enfoque budista busca evitar los juicios simplistas y reconocer que cada caso puede involucrar sufrimiento, dilemas y circunstancias particulares.

Métodos anticonceptivos

En muchas comunidades budistas, el uso de métodos anticonceptivos es aceptado cuando no implica dañar una vida en desarrollo y cuando forma parte de una conducta responsable.
Las posturas pueden variar según la interpretación de cada tradición.

Suicidio

El budismo desaconseja el suicidio porque implica interrumpir una vida y porque suele estar vinculado con un profundo sufrimiento.

La respuesta ante una persona que atraviesa una crisis debe ser el acompañamiento, la compasión y la búsqueda de ayuda adecuada. No corresponde juzgar ni simplificar una situación de dolor extremo.

Eutanasia

La eutanasia también genera debate dentro de las comunidades budistas. Algunas posturas rechazan cualquier acción destinada a acelerar la muerte. Otras consideran necesario distinguir entre provocar la muerte y evitar tratamientos desproporcionados que solo prolongan el sufrimiento.

Cada situación requiere analizar la intención, el estado de la persona y el contexto médico. La compasión no siempre conduce a una respuesta simple.

Pena de muerte

La pena de muerte entra en conflicto con el principio de evitar quitar la vida. Desde una ética basada en la no violencia, castigar un crimen mediante la ejecución de una persona resulta difícil de justificar.

La protección de la sociedad es necesaria, pero debe buscarse sin renunciar al respeto por la vida humana.

Animales y respeto por la vida

El budismo reconoce que los animales son seres capaces de experimentar dolor y bienestar. Por eso, el respeto hacia ellos forma parte del primer precepto.

Muchas personas budistas optan por reducir o eliminar el consumo de carne, aunque el vegetarianismo no se practica de la misma forma en todas las escuelas.

La relación con los animales también se conecta con una preocupación más amplia por el entorno. Proteger la vida implica cuidar los ecosistemas de los cuales dependen los seres humanos y las demás especies.

COMENTARIOS FINALES

La ética budista invita a observar nuestras acciones con honestidad y atención. El objetivo no es condenar a las personas, sino comprender qué conductas provocan sufrimiento y cuáles favorecen una vida más consciente.

En temas complejos como la sexualidad, el aborto, la eutanasia o el trato hacia los animales, las respuestas pueden variar según la escuela budista y las circunstancias particulares. Sin embargo, existen principios que atraviesan estas diferencias.
Entre ellos se encuentran el respeto por la vida, la compasión, la responsabilidad personal, el cuidado de los demás y la intención de reducir el sufrimiento.

Para los laicos, la ética busca orientar una vida responsable dentro de la sociedad. Para los monjes y las monjas, los compromisos son más estrictos debido al tipo de camino espiritual que han elegido.

En ambos casos, la práctica no consiste solo en seguir reglas. También implica examinar las motivaciones propias y aprender a relacionarse con otros seres desde una actitud de respeto y cuidado.

Fuentes para respaldar el texto

Textos sobre el Noble Óctuple Sendero y los cinco preceptos.
Manuales y enseñanzas de la tradición budista correspondiente.
Study Buddhism, para revisar posturas contemporáneas sobre ética sexual.
Textos de Thich Nhat Hanh sobre atención plena, compasión y conducta ética.
Enseñanzas del Dalái Lama sobre responsabilidad universal y no violencia.
Fuentes académicas para los apartados sobre bioética y disciplina monástica.

viernes, 24 de enero de 2025

LOS AGREGADOS O SKANDHAS - GRÁFICO

                        Abhidharma - Lo que Buda enseñó
                            K Dondrup T.  2014
 

LO INCONDICIONADO Y LO CONDICIONADO - Fenómenos del budismo


Budismo — Lo condicionado y lo incondicionado

En la filosofía budista, los fenómenos o dharmas pueden clasificarse en dos grandes categorías — los condicionados y los incondicionados. Esta distinción permite comprender qué fenómenos dependen de causas y condiciones y cuáles no están sometidos al mismo proceso de surgimiento y cesación.

Fenómenos condicionados

El término sanscrito saṃskṛta se traduce como “condicionado”, “compuesto” o “producido”. Se refiere a los fenómenos que surgen debido a determinadas causas y condiciones. Por esa razón, no poseen una existencia fija ni independiente.

Mipham Rinpoche explica que los fenómenos condicionados se caracterizan por atravesar un proceso de surgimiento, permanencia y cesación. En algunas formulaciones del Abhidharma, este proceso se presenta mediante cuatro características — nacimiento, permanencia, deterioro y cesación (Mipham Rinpoche, 1997).

Los cinco agregados que constituyen la experiencia humana pertenecen a esta categoría. Estos son la forma, las sensaciones, las percepciones, las formaciones mentales y la conciencia. Debido a que dependen de causas y condiciones, están sujetos al cambio y a la impermanencia.

Fenómenos incondicionados

El término asaṃskṛta se traduce como “incondicionado”, “no compuesto” o “no producido”. Se refiere a los fenómenos que no surgen a partir de causas y condiciones. Por ello, no están sujetos al ciclo de surgimiento y cesación propio de los fenómenos condicionados (Buswell & Lopez, 2014).

Esto no significa que todos los fenómenos incondicionados deban interpretarse como objetos o sustancias permanentes. El concepto indica que no son producidos mediante la combinación de causas y condiciones del mismo modo que los fenómenos condicionados.

La cantidad de fenómenos incondicionados reconocidos varía según la tradición budista y el texto consultado.

Clasificaciones de los fenómenos incondicionados

Un fenómeno incondicionado. La tradición pali reconoce un solo fenómeno incondicionado

Nirvana

Tres fenómenos incondicionados.

El Abhidharmakośa distingue tres fenómenos incondicionados:

Espacio - ākāśa

Cese analítico - pratisaṃkhyānirodha

Cese no analítico - apratisaṃkhyānirodha

El cese analítico se relaciona con la eliminación de ciertas aflicciones mediante el discernimiento. El cese no analítico se refiere a la ausencia de un fenómeno debido a que no se encuentran presentes sus causas.

Cuatro fenómenos incondicionados

Algunos textos, como el Pañcaskandhaprakaraṇa, el Madhyāntavibhāga y el Khenjuk, agregan una cuarta categoría:

Espacio -  ākāśa

Cese analítico - pratisaṃkhyānirodha

Cese no analítico — apratisaṃkhyānirodha

Talidad — tathatā

La talidad hace referencia a la naturaleza de las cosas tal como son, sin las construcciones conceptuales que suelen imponerse sobre la experiencia.

Seis fenómenos incondicionados

La clasificación de los cien dharmas vinculada a la tradición Yogācāra reconoce seis fenómenos incondicionados:

Espacio - ākāśa

Cese analítico - pratisaṃkhyānirodha

Cese no analítico - apratisaṃkhyānirodha

Cese inmóvil - āniñjya

Cese de la percepción y la sensación - saṃjñāvedayitanirodha

Talidad - tathatā

Ocho fenómenos incondicionados

El Abhidharmasamuccaya presenta una clasificación más extensa:

Talidad de los fenómenos virtuosos

Talidad de los fenómenos no virtuosos

Talidad de los fenómenos neutros

Espacio

Cese analítico

Cese no analítico

Estado inmóvil

Cese de la percepción y la sensación

Conclusión

La distinción entre fenómenos condicionados e incondicionados ocupa un lugar relevante en el pensamiento budista. Los fenómenos condicionados surgen de causas y condiciones y se encuentran sometidos al cambio. Los fenómenos incondicionados no son producidos del mismo modo y no atraviesan el ciclo de surgimiento y cesación.

Las diferencias entre las clasificaciones no deben entenderse como errores. Reflejan la diversidad de enfoques desarrollados por las distintas tradiciones budistas y por sus textos filosóficos.

Referencias.

Buswell, R. E., Jr., & Lopez, D. S., Jr. (2014). The Princeton dictionary of Buddhism, Princeton University Press.
Dalai Lama, & Chodron, T. (2018). The foundation of Buddhist practice; Wisdom Publications.
Encyclopedia of Buddhism. (s. f.). Asaṃskṛta. Recuperado el 10 de junio de 2026, de https://encyclopediaofbuddhism.org/wiki/Asa%E1%B9%83sk%E1%B9%9Bta⁠
Encyclopedia of Buddhism. (s. f.). Saṃskṛta-asaṃskṛta. Recuperado el 10 de junio de 2026, de https://encyclopediaofbuddhism.org/wiki/Sa%E1%B9%83sk%E1%B9%9Bta-asa%E1%B9%83sk%E1%B9%9Bta⁠
Mipham Rinpoche. (1997). Gateway to knowledge: Vol. 1. A condensation of the Tripitaka (E. P. Kunsang, Trad.). Rangjung Yeshe Publications. 

Act - junio 2026.  1

miércoles, 22 de enero de 2025

VISIÓN DE LA REALIDAD - TAREA

LOS BUDISTAS Y SU VISIÓN DE LA REALIDAD.

TAREA: UN TRABAJO QUE DEBE EJECUTAR USTED.

El budismo nos enseña sobre la realidad del mundo. Si consideramos estas indicaciones budistas, iniciamos un camino de desarrollo espiritual que nos llevará a descubrir que tenemos los elementos necesarios para obtener una vida mejor y que es posible alcanzar la cima o despertar como ser humano.

Muchas personas, sin ser budistas, han adoptado 

algunas herramientas y

sólo han obtenido beneficios.

A continuación se muestra una lista de temas básicos desde la perspectiva budista, que ya hemos aprendido en las entradas anteriores, para que puedas reflexionar (trabajar en ellos). 

Hazlo en base a lo que está escrito como característica en negrita, a continuación del término en rojo.

impermanencia Nada tiene existencia fija. Lo que nace muere (a su debido tiempo). 

Interdependencia. Responsabilidad compartida. Naturaleza de la realidad. Nada es independiente ni tiene vida per se.

Causa y efecto. Generar la red de dependencia. Implica emociones, pensamientos y lo que enfrentamos. Todo está en constante cambio. Afecta a todo el universo en su funcionamiento y evolución. Somos seres condicionados.

yo.  No hay yo (ego,egoísmo). No hay yo en nosotros. Es un convencionalismo.

Sufrimiento. Nuestra acción pasada lo genera. Sufrimiento es diferente a dolor, uno es opcional.

Acción positiva y negativa. Cada decisión, palabra y acción repercute en uno y en otros. La intención de la acción es decisiva. Puedes generar sufrimiento o no. El karma se establece mediante la intención de la acción.

Ética y moral. La filosofía budista se basa en principios consistentes. Se refuerzan los valores virtuosos. Hay 10 acciones no virtuosas y sus 10 acciones virtuosas que nos harán crecer. Los preceptos, las seis paramitas, el Óctuple Sendero.

La felicidad, la sabiduría y la compasión son algo interno y no externo. El camino parece exigente, pero no para quien lo inicia. Se descubre la sabiduría profunda. Se siente como si estuvieras avanzando en el camino.

Vacío. No es lo mismo que vacío. Es dependencia de él y de los demás. Interdependencia e Insustancialidad.

Venenos. Deseo, Odio e Ignorancia. Celos y vanidad. Siempre causan sufrimiento.

Samsara y Nirvana. Dos caras de la misma moneda. Simultaneidad. La verdad relativa y última.

Realidad o Verdad Convencional y Última. Vivimos con convenciones y etiquetas. La visión definitiva se consigue esporádicamente durante la meditación y cuando es estándar es porque hemos logrado el despertar.

No dualidad: no existe dualidad como alto y bajo o como sujeto y objeto. 

Preceptos Cumplirlos genera alegría. Cumpliéndolos, podrás purificarlos. 

Mente. La mente está obstruida por pensamientos dañinos y es como un mono que va de un lado a otro. Hay que calmarlo y desbloquearlo. Encontraremos su naturaleza, que es toda claridad y sabiduría.

Meditar. Nos permite descubrir la naturaleza de la mente. Moldearla y Alcanzar la sabiduría suprema.

Bodhisattva. Bodichita. Aquel que sigue el camino Mahayana medio para beneficiar a los seres sintientes.

Filosofía Madhyamaka. Impermanencia, insustancialidad, vacío. Madhyamika.

K. Dondrup T.


TRADICIONES TEXTUALES BUDISTAS


Tradiciones textuales budistas

El budismo comprende una amplia diversidad de escuelas, comunidades y formas de práctica. Para facilitar su estudio, el decimocuarto Dalai Lama y Thubten Chodron utilizan dos categorías generales — la tradición pali y la tradición sánscrita. Estas expresiones sirven como herramientas de clasificación y no deben interpretarse como si cada tradición fuera uniforme o estuviera libre de diferencias internas (Dalai Lama XIV & Chodron, 2014).

Ambas tradiciones remontan sus enseñanzas al Buda, pero transmiten parte de su legado mediante conjuntos de textos diferentes. La distinción permite comparar sus principales enfoques sin desconocer la diversidad que existe dentro de cada una.

La tradición pali

La tradición pali se apoya en el Canon Pali o Tipiṭaka. Sus textos fueron preservados en lengua pali y constituyen una referencia central para el budismo theravāda.

Esta tradición tiene una presencia histórica destacada en países como Sri Lanka, Myanmar, Tailandia, Camboya y Laos. También se encuentra en otras regiones del sudeste asiático y en comunidades budistas de distintos países.

La tradición sánscrita

La expresión “tradición sánscrita” abarca corrientes budistas vinculadas a textos transmitidos en sánscrito, prácrito y lenguas de Asia Central. Muchos de estos textos fueron conservados mediante traducciones incluidas en los cánones chino y tibetano.

Esta categoría reúne tradiciones que pueden ser muy distintas entre sí, como el budismo tibetano y diversas escuelas del budismo de Asia Oriental. Sin embargo, ambas comparten parte de su base textual y algunas enseñanzas asociadas a textos de origen sánscrito (Dalai Lama XIV & Chodron, 2014).

Tradiciones textuales y tradiciones vivas

Conviene distinguir entre una tradición textual y una tradición viva.

Una tradición textual corresponde a un conjunto de escrituras y comentarios que aporta una base doctrinal para el estudio y la práctica del budismo.

Una tradición viva corresponde a una comunidad histórica que interpreta, transmite y practica las enseñanzas budistas en un contexto cultural concreto. Por ello, una tradición viva no debe reducirse a un solo texto ni a una única forma de comprenderlo.

Entre las principales tradiciones vivas del budismo se encuentran:

El budismo theravāda

El budismo tibetano

El budismo de Asia Oriental

Estas tradiciones poseen rasgos propios, pero comparten un origen común en las enseñanzas atribuidas al Buda. Sus diferencias no deben verse como contradicciones absolutas, sino como expresiones desarrolladas en distintos contextos históricos, lingüísticos y culturales.

Conclusión

La distinción entre tradición pali y tradición sánscrita permite comprender mejor la diversidad del budismo. No se trata de dividir el budismo en bloques rígidos, sino de contar con una herramienta que facilite el análisis de sus textos, sus prácticas y sus formas de transmisión.

El estudio comparado de estas tradiciones ayuda a reconocer sus diferencias y, al mismo tiempo, los elementos que comparten. Como plantean el Dalai Lama y Thubten Chodron, conocer esta diversidad puede favorecer una comprensión más amplia del budismo y reducir interpretaciones erróneas entre sus distintas comunidades.

Referencias

Dalai Lama XIV, & Chodron, T. (2014). Buddhism — One teacher, many traditions. Wisdom Publications.
Dalai Lama XIV, & Chodron, T. (2017). Approaching the Buddhist path. Wisdom Publications.
Encyclopedia of Buddhism. (s. f.). Buddhist textual traditions. 

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domingo, 19 de enero de 2025

REFLEXIÓN - LA PACIENCIA


Reflexión - La Paciencia.

El odio nos conduce hacia acciones relacionadas con el mal.

El odio altera nuestra tranquilidad interior y puede llevarnos a actuar de forma hostil. Cuando dejamos que la ira nos domine, corremos el riesgo de tratar mal a otras personas, herirlas con nuestras palabras e incluso causar daños mucho más graves.

Ante una dificultad, solemos sentir incomodidad y buscamos resolverla lo antes posible. Queremos salir rápido del problema y recuperar la calma. Sin embargo, esa urgencia puede volvernos intolerantes y hacer que reaccionemos sin pensar. En esos momentos, dejamos poco espacio para la paciencia.
Muchas veces ignoramos los beneficios de esta virtud. En vez de detenernos y reflexionar, actuamos desde el enojo o la frustración. Esto también puede ocurrir dentro de la familia. Por ejemplo, los padres pueden responder con cariño y comprensión durante los primeros años de crianza, pero perder el control cuando se enfrentan a situaciones agotadoras o más difíciles.

La paciencia nos ayuda a conservar la calma y a relacionarnos con los demás desde el respeto y el afecto. También nos permite responder con mayor claridad en momentos de tensión. Al cultivarla, disminuye la ira que nos lleva a ver a la otra persona como una enemiga.

Desde la perspectiva budista, la paciencia es una práctica que permite debilitar el odio y avanzar hacia una forma de vida más compasiva.

Con la práctica de la paciencia podemos liberarnos del odio

Shantideva y la paciencia.

Shantideva fue un pensador y monje budista de la India que vivió alrededor del siglo VIII. Estuvo vinculado a la universidad monástica de Nalanda y es reconocido como una figura relevante del budismo Mahayana y Vajrayana.

Entre sus obras más conocidas se encuentran Compendio de entrenamientos y La práctica del Bodhisattva, también conocida como Bodhicharyavatara. En esta última, Shantideva dedica especial atención a la paciencia y a su importancia para enfrentar la ira, el sufrimiento y las dificultades de la vida cotidiana.

Para este autor, la paciencia no significa quedarse de brazos cruzados ni aceptar cualquier injusticia. Consiste en aprender a reconocer nuestras emociones antes de reaccionar. De esta forma, podemos evitar que la rabia controle nuestras acciones.

La paciencia también favorece la empatía y la compasión. Cuando tratamos de comprender las causas que llevan a una persona a actuar de cierta manera, resulta más fácil responder con serenidad y no desde el impulso.

Una idea central de estas enseñanzas es que muchas situaciones difíciles forman parte de la vida. No siempre podemos controlar lo que ocurre, pero sí podemos trabajar la manera en que respondemos.
Por ejemplo, no tendría sentido enfadarse porque el invierno es frío o porque el fuego quema. Del mismo modo, cuando una persona actúa desde la ignorancia, la confusión o el enojo, podemos intentar comprender el origen de su conducta antes de reaccionar con odio.
Esto no significa justificar el daño, sino impedir que la ira nos lleve a empeorar la situación.

Como plantea Shantideva, nadie puede sentirse en paz mientras está dominado por el enojo.

Reflexión final.

Todos los días enfrentamos problemas, frustraciones y situaciones que no dependen de nosotros. Algunas veces las cosas resultan como esperamos y otras veces no. Por eso, la paciencia no debe entenderse como una actitud pasiva, sino como una fortaleza que se desarrolla con práctica.

Cultivar la paciencia nos permite actuar con mayor tranquilidad, cuidar nuestras relaciones y reducir el odio que puede surgir en los momentos difíciles.

Recomendación de lectura.

Shantideva. La práctica del Bodhisattva. Ediciones Dharma, 2008. 

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sábado, 18 de enero de 2025

FABULA - TIEMPO PRESENTE

 Fábula budista. Tiempo presente

A partir de la fábula budista "tiempo presente".


Un hombre se le acercó a un sabio anciano y le dijo: 

-Me han dicho que tú eres sabio….

Por favor, dime qué cosas puede hacer un sabio que no está al alcance 

de las demás personas.

El anciano le contestó: cuando como, simplemente como;

cuando duermo estoy durmiendo,

y cuando hablo contigo, sólo hablo contigo.


Pero eso también lo puedo hacer yo y no por eso soy sabio, 

le contestó el hombre, sorprendido.


Yo no lo creo así, le replicó el anciano.

Pues cuando duermes recuerdas los problemas que tuviste durante el día

o imaginas los que podrás tener al levantarte.

Cuando comes estás planeando lo que vas a hacer más tarde,

 y mientras hablas conmigo piensas en qué vas a preguntarme

o cómo vas a responderme, antes de que yo termine de hablar.


El secreto, le dijo, es estar consciente de lo que hacemos en el momento presente

y así disfrutar cada minuto del milagro de la vida.


Comentario:

El hombre cree que hace esas cosas, pero el sabio le muestra que muchas veces el cuerpo está en un lugar y la mente en otro. Cuando una persona come, puede estar pensando en lo que tiene que hacer después o que hizo. Cuando duerme, puede quedarse con los problemas del día. Y cuando conversa, puede estar pensando en qué responder en vez de escuchar de verdad.

La enseñanza principal es que vivir el presente permite disfrutar más la vida y tener una relación más sana con uno mismo y con los demás. No se trata de ignorar los problemas, sino de no dejar que ocupen todos los momentos. La sabiduría del anciano está en valorar lo que está haciendo ahora, sin perderse tanto en el pasado o en el futuro.         1


jueves, 16 de enero de 2025

LA SABIDURIA BUDISTA - conocimiento y compasión - 1


                                                       SABIDURIA BUDISTA.

Muchas personas creen que la sabiduría consiste en acumular conocimientos, leer mucho o tener una respuesta para cada pregunta. Sin embargo, desde la perspectiva budista, la sabiduría no se limita a la erudición ni a la memorización de conceptos. Se trata de una comprensión profunda de la realidad que debe experimentarse e integrarse en la vida cotidiana.

El conocimiento y la sabiduría no son lo mismo. Una persona puede saber mucho y, aun así, no utilizar lo aprendido para actuar de una buena forma. La sabiduría permite orientar el conocimiento hacia el bien y tomar decisiones que consideren tanto nuestro bienestar como el de los demás.

Dentro del budismo, este concepto se relaciona con la comprensión de la naturaleza de los fenómenos y de la interdependencia de la vida. Nada existe de forma aislada. Cada experiencia, objeto o situación surge por diversas causas y condiciones.

La vacuidad y la interdependencia

En los textos budistas, la sabiduría se vincula con la comprensión de la vacuidad. Este concepto no significa que las cosas no existan, sino que no poseen una existencia independiente, fija o permanente. Por ejemplo, la idea que tenemos de nuestro propio “yo” puede parecer sólida e inmutable. Sin embargo, nuestra identidad cambia con el tiempo y depende de nuestras experiencias, relaciones, pensamientos y circunstancias. Desde esta mirada, el “yo” existe de forma convencional, pero no como una entidad separada de todo lo demás.

Comprender la vacuidad nos ayuda a disminuir el apego excesivo al ego. También permite observar la realidad con mayor apertura y reconocer que todo se encuentra conectado. Para ampliar conceptos ver entrada vacuidad y dos verdades o realidades.

La relación entre sabiduría y compasión.

La sabiduría y la compasión deben desarrollarse en conjunto. La sabiduría sin compasión puede convertirse en un conocimiento frío, incapaz de producir acciones beneficiosas. Por otro lado, la compasión sin sabiduría puede quedarse en una emoción pasajera o transformarse en lástima.

Cuando ambas se complementan, podemos comprender mejor el sufrimiento de los demás y actuar con mayor claridad. La compasión entrega una motivación altruista y la sabiduría permite elegir una respuesta adecuada para cada situación. La acción iluminada surge de esta unión. No consiste solo en tener buenas intenciones, sino en actuar con conciencia, empatía y una comprensión profunda de la realidad.

Prajna y el camino espiritual.

En el budismo, el término prajna suele traducirse como sabiduría o conocimiento profundo. Se refiere a una capacidad de discernimiento que permite comprender la realidad más allá de las apariencias. El desarrollo de esta sabiduría requiere estudio, reflexión y meditación. No basta con aprender definiciones o repetir conceptos. Es necesario observar nuestra mente, reconocer nuestras emociones y comprender cómo influyen el deseo, el apego y la ignorancia en nuestras acciones.

El Dalai Lama explica en El corazón de la Sabiduría que el desarrollo espiritual requiere la unión entre el método y la sabiduría. El método se relaciona con la intención altruista de beneficiar a los demás, mientras que la sabiduría permite comprender la verdadera naturaleza de la realidad. Ambos elementos son necesarios tambien para avanzar en el camino del Bodhisattva.

Una forma distinta de mirar la realidad.

El budismo plantea que gran parte del sufrimiento surge cuando buscamos una felicidad duradera en experiencias que cambian de forma constante. Mientras nuestra mirada esté dominada por el deseo, el apego y la ignorancia, seguiremos viviendo con frustración.
Cultivar la sabiduría implica reconocer que las cosas son impermanentes, condicionadas y carentes de una existencia independiente. Esta comprensión no surge de un momento a otro. Es el resultado de un proceso de aprendizaje y práctica.

Con el tiempo, la sabiduría puede ayudarnos a orientar nuestros pensamientos y acciones hacia el bien. También permite liberarnos de algunas perturbaciones mentales y acercarnos a una vida con mayor paz interior.

Reflexión final.

La sabiduría budista no consiste solo en saber más. Consiste en aprender a observar la realidad con claridad, comprender la interdependencia de las cosas, su vacuidad y actuar con compasión.

Una buena forma de resumir esta idea es la siguiente:

La sabiduría es una visión correcta de la realidad que reconoce
 la vacuidad y la interdependencia de todos los fenómenos.

Referencia de lectura

Dalai Lama. El corazón de la sabiduría. El camino del bodhisattva. 

COMPOSICIÓN FILOSÓFICA DEL BUDISMO: V.S.I. I-DIMENSIÓN EXISTENCIAL. Mód: 2 de 11.

  UNA COMPOSICIÓN FILOSÓFICA DEL BUDISMO:   VISIÓN DE UN SISTEMA INTEGRAL.                                                                ...